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  • hace 14 años
Para los antiguos egipcios, el cerebro era un órgano innecesario y por ello lo extraían por la nariz de los cadáveres que embalsamaban. En la Grecia clásica, Aristóteles consideraba que el cerebro se encargaba de enfriar el cuerpo, y que el verdadero motor de nuestros pensamientos era el corazón. Hoy en día, la cosa ha cambiado mucho, pero el cerebro sigue siendo un misterio. Entrevista a Ignacio Morgado, Catedrático de Psicobiología de la Universidad Autónoma de Barcelona, y autor de Cómo percibimos el mundo. Una exploración de la mente y los sentidos

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Aprendizaje
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