Los equipos médico-forenses y los especialistas del Servicio de Criminalística y de la Policía Judicial de la Guardia Civil han logrado identificar formalmente a 56 de las 69 personas fallecidas en el trágico accidente ferroviario registrado en el municipio de Urda (Toledo). Según los datos facilitados por el Centro Integrado de Datos (CID) a través de la Oficina de Comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, la cifra oficial de fallecidos registrados en el siniestro "sigue siendo de 69 personas fallecidas". El órgano judicial recordó que el CID, activado bajo el protocolo nacional para sucesos con víctimas múltiples, es "el único facultado por el Real Decreto 32/2009" para certificar y difundir el balance público del desastre.Entre las personas identificadas hasta el momento figuran la totalidad de las 54 víctimas de nacionalidad española, además de dos ciudadanos extranjeros procedentes de Francia y Portugal. Respecto a las 13 personas restantes que continúan pendientes de identificación, el organismo oficial prevé que "en las próximas horas" se pueda avanzar en su filiación completa, confirmando que se trata de ciudadanos que "serían de nacionalidad extranjera" y cuyos expedientes están supeditados a los mecanismos de cooperación internacional. En este sentido, el CID mantiene abiertas 13 denuncias por desaparición remitidas por otros países: cuatro correspondientes a Estados Unidos, dos a Australia, dos a Japón, y una a Argentina, Canadá, México, República Checa y Túnez.De las 56 víctimas plenamente identificadas, el CID ha notificado formalmente la resolución a los familiares de 51 de ellas —correspondientes a 33 varones y 18 mujeres—, mientras que la comunicación a los allegados de las cinco personas restantes se completará "con la mayor celeridad posible". El protocolo establecido exige que la información se transmita mediante una "notificación personal y presencial a la familia" antes de ser incorporada a las estadísticas oficiales, habiéndose entregado ya 36 cuerpos a sus allegados para la celebración de los funerales.En cuanto a las metodologías científicas utilizadas en las dependencias del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real, 52 de las identificaciones se han obtenido mediante el cotejo de huellas dactilares a cargo del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil. Por su parte, las cuatro restantes se han determinado mediante análisis genéticos de ADN, con pruebas de ADN 'post mortem' ejecutadas por nueve expertos del Instituto Nacional de Toxicología. Asimismo, un contingente de 27 agentes de la Guardia Civil se encarga de recoger las muestras genéticas a los familiares que han denunciado desapariciones. Los trabajos se vienen desarrollando "ininterrumpidamente desde el miércoles con el mayor rigor y celeridad posibles".El dispositivo forense cuenta con la participación ininterrumpida de más de 60 profesionales, entre los que se incluyen médicos forenses de los institutos de Medicina Legal de Toledo, Ciudad Real y Cáceres, así como médicas asesoras del Ministerio de Justicia y técnicos de autopsia de diversas provincias. Además, se ha dispuesto un equipo de soporte emocional formado por cuatro psicólogas para atender a las familias en las dependencias judiciales.Por su parte, la Unidad Militar de Emergencias (UME) viene prestando un soporte logístico "esencial" al trabajo desarrollado en las sedes forenses de Toledo y Ciudad Real. Los efectivos militares aportan "las capacidades y medios necesarios para facilitar la gestión de los fallecidos y el desarrollo de las labores de identificación y asistencia médico-forense", garantizando la máxima solvencia técnica y operativa en la resolución del siniestro.