El precio del crudo subió cerca de 7% en Estados Unidos tras la intensificación del conflicto entre Israel y Irán, alcanzando su nivel más alto desde el inicio de los ataques. La tensión en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa aproximadamente el 20% del petróleo mundial, ha generado alarma en los mercados globales, provocando caídas en las bolsas internacionales y aumentando el temor a una crisis energética y a una nueva subida de los combustibles en todo el mundo.