Tras el anuncio del fin del paro de transportistas la noche del 6 de octubre, un bus de la empresa ‘La 40’ fue incendiado en Santa Anita, generando temor entre los vecinos. Según testigos, desconocidos habrían lanzado un artefacto explosivo contra el vehículo, que estaba estacionado frente a la casa del conductor, quien ese día no trabajó en apoyo al paro. La Policía investiga el atentado y revisa imágenes de una cámara de seguridad cercana. Aunque no hubo amenazas previas, el hecho ha sido interpretado como un posible mensaje para quienes decidieron levantar la medida de protesta.