Centenares de estudiantes y miembros de la comunidad educativa se han concentrado este miércoles en el campus de Vicálvaro de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) de Madrid para expresar su rechazo a la presencia del presidente de Argentina, Javier Milei. El mandatario sudamericano acudió al recinto universitario para participar en el acto de apertura de la X Conferencia Anual de Madrid sobre Economía Austríaca. La jornada estuvo marcada por un fuerte despliegue de las fuerzas de seguridad, que incluyó numerosos furgones policiales y un cordón antidisturbios diseñado para impedir que los manifestantes accedieran al salón de actos de la biblioteca, obligando a desarrollar la protesta en un parque público cercano.La movilización, convocada por colectivos como la Plataforma URJC por la Pública —que agrupa a estudiantes, personal docente, investigador y administrativo—, criticó con dureza que el centro universitario le "abra las puertas" al dirigente argentino. Durante la atención a los medios de comunicación, la representante de la plataforma, Saray Pazos García, solicitó que se haga "público" el coste asumido por la institución académica y advirtió: "Es especialmente preocupante que sea una universidad pública la que acoja a un mandatario cuyo gobierno mantiene un conflicto abierto con el sistema universitario público de su país". Asimismo, la portavoz Sara Pazos García reprochó que no se haya respondido a su comunicado de rechazo, argumentando que "Presentar como aval académico lo que ya está produciendo estos efectos en la sociedad argentina no es debatir una teoría, es hacer propaganda con el respaldo de la universidad", al tiempo que remarcó que "El campus tiene que ser un espacio libre en el que todos podamos expresar nuestras opiniones".En el ámbito de las organizaciones estudiantiles, la figura del presidente argentino fue vinculada directamente con las políticas autonómicas de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Alejandro Sánchez, portavoz de la Organización Estudiantil Socialista (OES) y del grupo Socialismo, denunció "la colaboración" de la universidad "que reprime a los estudiantes abriendo las puertas a estos personajes reaccionarios". En su análisis del conflicto, el representante estudiantil aseveró que ambos líderes "representan el mismo modelo de universidad, que es la desfinanciación de la universidad pública para expulsar a la clase trabajadora de ella".En esta misma línea de protesta, la profesora de Biología Isabel Martínez sostuvo que la visita busca "hacer campaña por una corriente política que va claramente en contra de lo que representa la universidad pública". Por su parte, la manifestante Rita Álvarez lamentó que se reciba al mandatario mientras se deteriora la enseñanza superior madrileña, señalando que "Invitan a personajes como Milei, que están destrozando su país para enseñarnos a nosotros cómo seguir desmantelando lo público y fomentar lo privado". Desde el grupo Contracorriente, el estudiante Juan enmarcó la movilización en la solidaridad con la juventud argentina y las huelgas educativas, enfatizando que "No se puede tolerar que sigan utilizando la universidad de escaparate de las peores ideologías posibles".A lo largo de la concentración, los asistentes portaron banderas rojas, republicanas y palestinas, acompañando sus proclamas con cacerolas y silbatos. Entre los mensajes exhibidos destacaron pancartas con consignas como 'Milei y Ayuso fuera de la universidad' y 'Fuera reaccionarios de la universidad'. Durante el acto, los manifestantes corearon consignas como "fuera fascistas de la universidad", "viva la lucha de la clase obrera", "No pasarán", "Un bote, dos botes, fascista el que no bote", "Milei fascista, estás en nuestra lista" y "aquí están los antifascistas", calificando a los dirigentes de "fascistas".Aunque la concentración principal transcurrió tras el perímetro de seguridad, un grupo de estudiantes logró acceder posteriormente a un aulario con carteles donde se leía "Milei, das asco". A la salida de la caravana oficial de vehículos con lunas tintadas a las 14:30 horas, varias personas corrieron hacia los automóviles reiterando sus consignas de repulsa. A pesar de los momentos de tensión, fuentes policiales indicaron que el evento se desarrolló con normalidad y sin incidentes graves, cifrando la asistencia entre 150 y 200 manifestantes.