El Congreso de los Diputados ha amanecido este viernes completamente blindado con motivo del tenso debate sobre los dos decretos leyes en materia de vivienda. Pasadas las 10:15 horas de la mañana, centenares de personas que permanecían acampadas en la Puerta del Sol desde el pasado sábado emprendieron una marcha hacia el recinto parlamentario. Los manifestantes avanzaron a paso lento por la Carrera de San Jerónimo y atravesaron la plaza de Canalejas bajo el grito de "la lucha es el único camino". Al rozar las 11:00 horas, momento fijado para el inicio de la sesión plenaria, la marcha encabezada por el Sindicato de Inquilinas alcanzó los alrededores de la Cámara Baja, cuyos accesos principales fueron vallados por la Policía Nacional.El entorno parlamentario se convirtió en un fortín protegido por decenas de agentes y más de 50 uniformados de las Unidades de Intervención Policial (UIP) desplegados en vías estratégicas como la calle Cedaceros. Frente a las barreras policiales y los furgones de seguridad, los congregados mostraron pancartas con lemas como "PSOE y Sumar traidores responsables" y lanzaron proclamas afirmando que "esto es lucha de clases, no podemos hacer las paces". En el interior del hemiciclo, el debate discurrió con la presencia inusual del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su escaño.Pasadas las 15:00 horas de la tarde se consumó el resultado previsto cuando el Partido Popular, Vox y Junts unieron sus votos en contra de ambos decretos, tumbando definitivamente la totalidad de las medidas sobre vivienda. Al conocerse la resolución, la multitud congregada en el exterior respondió al grito de "Vergüenza, vergüenza". Tras la votación, varios grupos de manifestantes regresaron hacia la Puerta del Sol entre cánticos en los que preguntaban "¿Dónde está el Gobierno progresista?".Horas antes de la sesión, la portavoz del Sindicato de Inquilinas, Alicia del Río, lamentó la derogación de las medidas señalando: "Hoy es un día muy grave. Vemos como una medida de mínimos, que el pueblo ha pedido en la calle, va a tumbarse en el Congreso". Del Río tildó a la Cámara Baja de "puramente rentista" y aseveró que "Defiende la especulación por encima de la vida". Asimismo, la representante sindical denunció que "Hay una desconexión descomunal entre lo que está pidiendo la sociedad y lo que se va a votar hoy en el Parlamento", garantizando el compromiso del colectivo para "seguir organizando este descontento" hasta "traducirlo en mejoras legislativas reales". La portavoz remarcó la determinación de los movimientos sociales advirtiendo de que "No vamos a parar hasta conseguir el derecho a la vivienda en este país".Tras la celebración de una asamblea vespertina, las organizaciones promotoras decidieron no solo mantener la acampada en Sol —que ya cuenta con más de 1.800 tiendas instaladas—, sino extender la protesta hacia la plaza de Callao y marchar hacia Cibeles al grito de "lucha seguirá cueste lo que cueste".A las puertas del edificio parlamentario, la portavoz del Sindicato de Inquilinas, Valeria Racu, defendió el alcance de las movilizaciones manifestando: "Más allá de que haya tiendas de campaña o no en la Puerta del Sol, esto tiene que ser la mecha que comience la lucha. La acampada no es un fin, es un símbolo histórico". Racu reclamó transformaciones de calado al proclamar "Queremos un cambio estructural. Vamos a por la huelga general", lema que encabezará la manifestación convocada para este sábado. Respecto al escenario político y a la posibilidad de un adelanto electoral, la portavocía criticó el uso partidista de la crisis habitacional concluyendo: "Estamos hartos de que usen nuestro sufrimiento, nuestras precariedades, para sus propios cálculos. Pase lo que pase, gobierne quien gobierne, el plan está claro: caminamos hacia la huelga general".