La testosterona se conocía mucho tiempo antes de que la endocrinología se extendiera. Se sabía que influía en la hibernación, en la territorialidad, en la agresividad... En la época de Aristóteles ya se practicaba la castración para observar estos efectos. La castración antes de la madurez hace que los individuos sean de baja talla, con brazos largos, imberbes, con voz puberal durante toda su vida. Los castratti, muy cotizados en su época, eran castrados para conservar su voz infantil. El experimento pionero de la endocrinología se atribuye a Berthold (1849). Berthold utilizó pollos. Lo importante de Berthold es que relaciona la conducta con la hormona: hace un experimento psicoendocrinológico. Hubo también otros estudios de bioquímicos, pero éstos sólo pretendían estudiar (aislar) las hormonas, sin relacionarlas con la conducta. De ahí que no les prestemos atención.
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