00:09En los tiempos que corren el dopaje está a la orden del día y ya no sorprende tanto ver una
00:14noticia de que tal o cual deportista se ha dopado, pero en 1988 no era tan usual. La final de
00:22los 100
00:22metros llanos de los Juegos Olímpicos de Seúl fue presentada como la mejor competencia de todos los
00:28tiempos. 48 horas más tarde pasó a la historia por el doping positivo del canadiense Ben Johnson. En
00:35los 80 había casos de dopaje, pero por entonces y sobre todo en el atletismo de lo que se hablaba
00:43principalmente era de las excepcionales carreras y los brillantes atletas de la prueba reina, los 100
00:51metros llanos. Carl Lewis era el rey de la velocidad tras coronarse en Los Ángeles 1984. Ben Johnson
01:00había sido tercero en aquella final y también en la de la posta 4 por 100 en la que había
01:06triunfado el
01:06propio Lewis. Por ende, luego de aquellos Juegos Olímpicos de Norteamérica, el canadiense se había
01:13prometido vencer al hijo del viento. ¿Cómo fuese? Antes de Seúl le batió varias veces el récord,
01:20estableciendo una nueva marca en todo el mundo allá por 1987. Lewis empezó a hablar sin acusar a nadie
01:29directamente de que había atletas que se dopaban y que había que perseguirlos. Al estadounidense lo
01:36acusaron de no saber perder. Le pidieron que dejara de culpar si no tenía pruebas. Después de tres años
01:42de una dura preparación y grandes espectáculos, llegó el gran día. 24 de septiembre de 1988, el mundo
01:51se para para ver la gran final de los 100 metros llanos. Era el momento estelar de las olimpiadas
01:59de Seúl. El resto de las pruebas se paralizan en el propio estadio olímpico para asistir al duelo más
02:05encarnizado. En la calle 3, Carl Lewis. En la 6, Ben Johnson. También pugnaban por el triunfo el
02:14británico Lindford Christie y el norteamericano Calvin Smith. Salida válida. Comienzo igualado
02:21hasta un poco antes de la mitad de la prueba. A partir de ahí se empieza a destacar Ben Johnson,
02:27que abre un hueco inalcanzable. Llega a meta, sobrado. 9'79 marca el reloj. Nuevo récord del mundo.
02:35Destrona a Lewis. Levanta el brazo derecho. Gira la cabeza. Mira hacia la calle del norteamericano
02:42antes de cruzar la meta. Como indicando que ahora mandaba él. Que era el nuevo rey. Ganó con una
02:50superioridad inesperada. Algo parecido a lo que hizo Usain Bolt en Pekín 2008. Y eso que se hablaba
02:58por entonces de la carrera del siglo con cuatro hombres por debajo de los 10 segundos. Ben Johnson
03:05pasa al primer plano mundial, mientras que se califica a Lewis como el gran derrotado. Sin embargo,
03:1148 horas después, todo cambia. Se hace oficial que el canadiense había dado positivo en el control
03:18antidopaje por estanosolol, un anabolizante que potencia la masa muscular. Se llegó a hablar de
03:24complot. Supuestamente le habían echado algo en unas cervezas que bebió antes para poder orinar y dar
03:30su muestra al servicio antidopaje. Pero finalmente Johnson confesó que se había dopado no solamente
03:38para esa prueba, sino también en años previos para derrotar a Carl Lewis. Por consiguiente, fue
03:45despojado de su oro y del récord del mundo, que pasó nuevamente a manos de Carl Lewis, quien de esta
03:50forma revalidó el título conseguido en Los Ángeles 84. Johnson fue suspendido por dos años. Volvió y
03:58estuvo presente en Barcelona 92, aunque no pudo clasificarse para la final de los 100 metros,
04:04porque en la semifinal se tropezó en la salida y quedó en el último lugar. El canadiense nunca más
04:11volvió a ser el mismo.