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00:02Presidente, señoras y señores, subo a esta tribuna con un solo objetivo y es defender
00:10aquello que muchos están intentando destruir. Vengo a reivindicar unos principios y unas
00:17ambiciones que inspiraron la creación de esta organización hace 81 años. Principios
00:23y ambiciones que distintos gobiernos aquí presentes desprecian o pretenden desmantelar.
00:31Han pasado ocho años desde que me dirigí por primera vez a esta Asamblea y desde entonces
00:36han cambiado varias cosas en el mundo y lamento decir que no lo han hecho para bien, sino
00:43a peor. En 2018, los 193 países que integramos este organismo acordamos aprobar la Agenda
00:522030 y la mayoría de los líderes aquí presentes lucíamos con orgullo el símbolo de los objetivos
00:59de desarrollo sostenible. Y no lo hacíamos porque estuviese de moda ni porque pensáramos
01:04que sería un camino sencillo. Lo hacíamos porque la mayoría creíamos en esa promesa
01:10común, porque estábamos convencidos de que la paz, la sostenibilidad, la igualdad de oportunidades
01:17no son posiciones ideológicas, sino una parte integral del futuro de la humanidad.
01:23Y hoy, sin embargo, estas ideas no solo están siendo cuestionadas, están siendo atacadas
01:30por actores políticos, por gobiernos que quieren devolvernos a un pasado oscuro. Y no hace falta
01:39señalarlos. Todos sabemos quiénes son y cuál es su modo o su modus operandi. Empiezan, en primer
01:47lugar, cuestionando las reglas. Después las incumplen, a sabiendas, por cierto, de que nadie
01:52se va a atrever a pedirles cuentas. Y recortan sus contribuciones a organismos multilaterales
01:58como este. Señalan a sus líderes y a sus trabajadores. Bloquean su capacidad de acción
02:04para luego describirlos como entidades inútiles de las que podemos prescindir. El suyo, por
02:11tanto, es un intento de demolición planificado, coordinado, que es presentado como algo imparable
02:19y necesario, pero que en realidad va contra las corrientes estructurales de la historia
02:25y se construye sobre tres pilares equivocados. El primero de ellos es el egoísmo, la absurda
02:33creencia de que el mundo es un juego de suma cero en el que la ganancia de unos implica
02:38necesariamente la pérdida de otros. El segundo es la ignorancia, porque se desprecia la evidencia
02:45científica y asume que hay países tan poderosos que pueden abusar del resto y no necesitan
02:52a nadie para prosperar. Y el tercero, el peor de todos a mi juicio, es la crueldad. Una
02:58crueldad que ya ni se inmuta al ver las costillas de un niño hambriento o un hospital reducido
03:06a escombros. A lo largo de estos ocho años he visto a estas fuerzas egoístas, ignorantes
03:14y crueles crecer. He visto cómo se quitaban las caretas y se hacían con el poder en muchos
03:21lugares. Y desde allí las he visto lanzar guerras ilegales, masacrar a civiles inocentes,
03:29las he visto tratar a millones de seres humanos como si fueran ganado y retirar su ayuda a quienes
03:34más sufren la pobreza y la enfermedad. Las he visto contaminar la atmósfera y también
03:41el océano como si fueran de su propiedad y conspirar para destruir esta organización
03:46y todo lo que ella representa. En fin, digo todo esto porque ser testigo de estas cosas
03:52ha transformado mi forma de entender el mundo. Pero no me ha hecho tampoco perder la esperanza.
03:58Porque también a lo largo de estos ocho años he visto cosas maravillosas que hacen seguir
04:04confiando en la humanidad. He visto, por ejemplo, a millones de personas movilizarse en defensa
04:08de la naturaleza, de la paz, de los derechos civiles. He visto a miles de activistas, a servidores
04:13públicos enfrentarse a esos poderes reaccionarios a sabiendas de que ponían en peligro sus carreras
04:20profesionales hasta incluso sus propias vidas. He visto a científicos conseguir avances que
04:24creíamos imposibles y a muchos gobiernos hacer lo correcto, apostar por la cooperación, por la
04:31justicia social, por la sostenibilidad medioambiental. Todo esto, si me ha enseñado algo que quisiera
04:37compartir con todos ustedes, es que la humanidad no es intrínsecamente buena ni mala. La humanidad
04:43puede ser ambas cosas. Y cada año, cada día, cada crisis debe decidir cómo actuar.
04:51Las Naciones Unidas son uno de los espacios donde esa decisión se materializa al más alto
04:58nivel. Y no siempre lo hace para bien. Por supuesto que no. Yo mismo he señalado en varias
05:03ocasiones las contradicciones y las carencias de este organismo. Pero con la misma convicción
05:08debo denunciar que la mayoría de las voces que hoy se obcecan en criticar al sistema de
05:13Naciones Unidas no están describiendo su fracaso. Lo que están tratando es de provocar
05:19su fracaso. Y debo decir también que el multilateralismo es el mejor instrumento que
05:26tiene la humanidad para gestionar su diversidad, la interdependencia, especialmente en un mundo
05:31globalizado y multipolar como el actual. Por eso, lo que tenemos que hacer es redoblar
05:39nuestra confianza en el sistema multilateral. Debemos renovarlo, reforzarlo, para que pueda
05:44desempeñar en este siglo el mismo papel central que cumplió en el siglo XX. Hacerlo, evidentemente,
05:52no va a ser fácil. Pero la buena noticia es que toda la orientación que necesitamos está
05:58aquí. Está en la Carta de Naciones Unidas. En esta carta se escribieron los mejores capítulos
06:08nuestros antepasados, hombres y mujeres que habían visto el mundo arder y que aún así
06:14tuvieron el coraje de imaginar un futuro mejor. Esos hombres y mujeres dejaron su sabiduría
06:21y su esperanza en esta carta. Y no nos pidieron que la guardásemos en una vitrina. Nos pidieron
06:29que la cumpliéramos, que la defendiéramos y que volviésemos a ella en los momentos como
06:36el actual de incertidumbre y de una extraordinaria dificultad. Hoy atravesamos uno de esos momentos
06:43y, por tanto, es nuestro deber estar a la altura del coraje y de la ambición presentes
06:49en el texto de la Carta de Naciones Unidas. Por eso, señoras y señores, tenemos que
06:55reformar el Consejo de Seguridad, para que todas las regiones del mundo tengan una representación
07:00justa y para acabar con el derecho de veto de los miembros permanentes. Porque, como indica
07:06la Carta de Naciones Unidas, ningún país debe ser juez y parte a la vez, por muy poderoso
07:12que este sea. Tenemos, por tanto, que reforzar el resto de organismos principales, reorganizar
07:20agencias, fondos, programas, dotándolas de más recursos, de más capacidad ejecutiva
07:26para que puedan tener un impacto más decisivo en los grandes desafíos que atenazan a la
07:32humanidad. Tenemos que reforzar organismos como la Corte Penal Internacional para que puedan
07:38investigar, perseguir, sancionar a aquellos que violan las normas. La humanidad tardó siglos
07:44en sustituir el derecho del más fuerte por la fuerza del derecho y nosotros no podemos
07:49ser la generación que recorre ese camino en sentido contrario. Y tenemos también que imponer
07:54a los tecnoligarcas una regulación estricta que controle el funcionamiento de las redes
07:59sociales y el desarrollo de la inteligencia artificial. Porque, al fin y al cabo, el futuro
08:04de nuestros hijos y nuestras hijas tiene que estar por encima del de los bolsillos de estos
08:09tecnoligarcas. Evidentemente, hacer todas estas cosas exigirá compromiso, tiempo y un liderazgo
08:16fuerte, capaz de construir acuerdos, de escuchar, de mirar más allá de la realidad conocida e
08:22imaginar una alternativa mejor. Y mi apuesta para ese liderazgo es clara. Nueve hombres han
08:31ocupado la secretaría general de esta organización en sus ochenta años de vida. Ahora le toca
08:38a una mujer, a una mujer latinoamericana.
08:43Porque, señoras y señores, ¿cómo puede una organización que pretende hablar en nombre
08:49de toda la humanidad no haber tenido nunca a una mujer al frente del Sistema de Naciones
08:56Unidas? ¿Cómo va a representar a todos los continentes si desde hace tres décadas no
09:02le dejamos ocupar este puesto al tercero más poblado?
09:07Naciones Unidas nació con la promesa de que todos los seres humanos tendrían un lugar
09:11en esta casa. Y, por tanto, ha llegado el momento de cumplir la mitad pendiente. Ha llegado
09:18el momento de que una mujer de Latinoamérica ocupe la secretaría general de Naciones Unidas.
09:24Se trata de una deuda histórica que debemos saldar. Y hoy más que nunca, cuando el feminismo
09:32está siendo atacado, cuando miles de mujeres son víctimas del machismo, la violencia y
09:37la xenofobia, tenemos que reafirmar aún más ese compromiso. Y quiero que quede claro.
09:42No digo esto porque piense que las mujeres tengan nada que demostrar. Lo digo porque es
09:48el mundo el que necesita demostrarse a sí mismo que en el camino de la igualdad no hay
09:54marcha atrás. En mi país, señoras y señores, España, en fin, fueron las mujeres las primeras
10:03en hacer ver que la seguridad no nace de la fuerza sino del progreso social. Fueron las
10:08mujeres valientes como Clara Campoamor las primeras en defender que en el Parlamento,
10:13mejor dicho, la renuncia a la guerra como forma de relacionarse con el mundo debía ser
10:18el camino y la apuesta por la empatía y por la paz, debería ser siempre la opción. Ojalá
10:24que muchos líderes que han subido a este atril a lo largo de esta semana tuvieran la mitad
10:29del coraje y la lucidez que tuvo Clara Campoamor.
10:34El feminismo, señoras y señores, es una de las principales fuerzas de transformación
10:38y progreso que ha conocido el mundo en el último siglo. Y ya va siendo hora de que su fuerza
10:44guíe a esta institución de manera mucho más clara y determinada. Por estos y otros
10:51motivos, señoras y señores, creo que para entrar con buen pie en esta nueva etapa decisiva
11:06en la historia de Naciones Unidas, las Naciones Unidas necesitarán una secretaria general
11:12latinoamericana. Y creo, además, que para que no esté sola, ella necesitará a su vez
11:18del respaldo de gobiernos valientes, dispuestos a hacer lo correcto, por alto que sea el precio
11:23que haya que pagar. Y esa, señoras y señores, es la opción, el camino que ha elegido España.
11:30Miren, en los últimos ocho años mi país se ha opuesto a todas las guerras de agresión
11:35allí donde se han desencadenado, ya sea en Ucrania, en Líbano o en Irán.
11:41Nos hemos negado a aumentar nuestro gasto militar al 5% del PIB y hemos hecho todo lo que estaba
11:47en nuestra mano para evitar agresiones contrarias a la Carta de Naciones Unidas, sancionando
11:53a los agresores rusos, imponiendo un embargo de armas al gobierno de Netanyahu en Israel,
11:59impidiendo que se use nuestro territorio para desplegar una agresión contraria a la legalidad
12:04internacional y condenando, sin matices, el genocidio que Netanyahu sigue perpetrando
12:10en Gaza.
12:12También hemos movilizado recursos para hacer más. Y frente a la motosierra, que ha recortado
12:18casi un tercio de la ayuda mundial al desarrollo en apenas dos años, España ha duplicado su
12:23inversión en cooperación, ha aumentado su contribución al sistema multilateral, nada
12:28más y nada menos que en un 60%. Y lo hemos hecho siendo siempre fieles a nuestros principios.
12:35Ni siquiera en momentos tan difíciles como el que vive la ciudad española de Ceuta, donde
12:41la desigualdad, la desesperación y la desinformación han alimentado una de las crisis de migración
12:46irregular más importantes de los últimos años.
12:49Sé que en momentos así la tentación es elegir el atajo, ceder al miedo, convertir al migrante
12:57en enemigo y vulnerar la legalidad. Pero mi país, España, no va a hacerlo. Y tampoco,
13:04lógicamente, una ciudad española como Ceuta. Porque su ciudadanía está demostrando que
13:10se puede afrontar una crisis sin renunciar a la decencia, manteniendo la legalidad y respetando
13:16los derechos humanos. Y saldremos de ella más fuertes precisamente por eso. Porque España
13:21no elige el camino más fácil, elige siempre el camino más justo. Y quiero, además, reconocer
13:28que eso el mundo lo sabe. Y, en fin, las fuerzas reaccionarias que quieren destruir ese
13:34orden multilateral no paran de atacarnos por ello. Quieren que nos acobardemos, quieren que
13:39nos rindamos, quieren que acabemos creyendo que los objetivos de desarrollo sostenible son
13:44causas perdidas, que defender el bien común es ingenuo, que cooperar es un acto de debilidad.
13:51Pues bien, yo estoy aquí y subo a esta tribuna para decirles alto y claro que se equivocan y
13:57que no nos vamos a callar. Que los españoles no vamos a dar un paso atrás. Que no vamos
14:01a dejar de creer que la humanidad puede seguir progresando y que entre todos y todas podemos
14:07construir un mundo mejor. Y no vamos a hacerlo porque queremos cumplir con nuestros hijos y nuestras
14:13hijas con sus sueños. Porque sabemos que dentro de unos años esas generaciones futuras mirarán
14:19hacia atrás, estudiarán esta década decisiva y nos preguntarán qué papel jugamos cada
14:24uno de nosotros y nosotras. Nos preguntarán con acierto qué hicimos cuando algunos países
14:30empezaron a quebrar las reglas y otros decidieron hacer la vista gorda. Nos preguntarán qué hicimos
14:36cuando defender aquello en lo que creíamos empezó a costar caro. Y cuando eso ocurra queremos poder
14:43decirles que no dejamos de luchar. Que nosotros y nosotras no. Que queremos poder decirles que nos
14:51dejamos la piel para alegarles un mundo más pacífico, más sostenible y, por cierto, más justo. Eso es lo que
14:58esperamos decirles. Y ese es el compromiso que quiero dejar en esta tribuna. No en mi nombre,
15:05por cierto, sino en el del país al que represento. España. Muchas gracias.