El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, protagonizó este martes una de las comparecencias más tensas y criticadas de su etapa al frente del departamento durante su visita a Ceuta. Tras recorrer el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) provisional del Tarajal y el puesto fronterizo, el titular de Interior se enfrentó a una auténtica bronca de los periodistas congregados en la Delegación del Gobierno.
Más de 20 medios de comunicación esperaban poder interrogar al ministro sobre la crisis migratoria que sigue azotando la ciudad autónoma y sobre el polémico dosier elaborado por su propio ministerio con fichas ideológicas de periodistas. Sin embargo, Marlaska solo respondió a tres preguntas (algunas fuentes elevan el número a cuatro), principalmente de TVE y de dos periódicos locales. La rueda de prensa terminó de forma abrupta.
Los profesionales de la información no ocultaron su indignación. “¡Es una vergüenza!”, se escuchó entre gritos. Algunos recordaron al ministro que llevaban trabajando desde las 7 de la mañana y que la gravedad de la situación en Ceuta merecía algo más que un gesto simbólico. “La situación en Ceuta es lo suficientemente grave como para contestar por lo menos a algo más de tres medios”, resumió después el presentador Iñaki López en Más Vale Tarde.