El tradicional acto institucional del "Día de Ceuta", celebrado este 2 de septiembre, se ha desarrollado en una atmósfera de alta tensión y profunda emoción debido a la grave crisis migratoria y al difícil momento que atraviesa la ciudad autónoma. La jornada, aunque festiva en el calendario local, ha evidenciado la desesperación de los ciudadanos tras los acontecimientos ocurridos a finales del pasado mes de julio.El evento institucional ha estado presidido por el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, quien ha sido ovacionado por sus vecinos al inicio de la ceremonia. No obstante, el ambiente festivo habitual de este día se ha visto completamente superado por la sensibilidad social. La emoción contenida ha provocado lágrimas entre muchos de los asistentes, incluyendo a la propia presentadora del acto. Aunque la forma de la conmemoración ha seguido el mismo esquema de años anteriores, el fondo de la misma ha resultado drásticamente diferente debido a la delicada situación que experimenta la autonomía.La tensión política y social se ha hecho visible con la presencia de representantes del Ejecutivo central. Los ministros desplazados al acto, Ángel Víctor Torres y Elma Saiz, han sido el blanco de la frustración popular, recibiendo abucheos por parte de algunos vecinos desesperados con la gestión de la crisis migratoria en la ciudad autónoma.Al finalizar la conmemoración oficial, la Asociación Coral de Ceuta ha interpretado el himno de Ceuta, que ha sonado junto al himno de España. El acto se ha cerrado entre una cerrada ovación de los presentes mezclada con sonoros gritos de "delegado dimisión". Estas protestas y peticiones de cese se dirigen de manera directa hacia el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, reflejando el descontento de la población civil ante las autoridades estatales.