El helipuerto de la Roca se convertía a primera hora de esta mañana en el escenario de un acontecimiento que el Principado llevaba casi cinco siglos esperando. Bajo un sol radiante, el Papa León XIV aterrizaba para dar comienzo a su primer viaje apostólico europeo, una elección que subraya el peso espiritual y político de la nación de los Grimaldi. Los príncipes Alberto y Charlene, visiblemente emocionados, han encabezado un recibimiento de Estado donde no han faltado las salvas de cañón ni el solemne repique de todas las campanas de Mónaco. La expectación era máxima no solo por la figura del Pontífice, sino por ver a la familia real al completo unida en una estampa de rigurosa etiqueta que escondía detalles estilísticos cargados de simbolismo. ¡No te pierdas las imágenes de este recibimiento histórico en vídeo!
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