La madrileña Plaza de Cibeles se ha convertido este domingo en el escenario principal de la Santa Misa del Corpus Christi, oficiada por el Papa León XIV, en una ceremonia multitudinaria que ha reunido a miles de fieles y a numerosas autoridades. Entre los asistentes han destacado Sus Majestades los Reyes, acompañados por sus hijas, que han querido participar en esta importante celebración religiosa en pleno corazón de la capital.
La jornada dominical ha comenzado temprano para la Familia Real, que se ha desplazado hasta el centro de Madrid desde primera hora de la mañana para asistir a la misa solemne. Su presencia se produce tras un sábado igualmente marcado por la agenda oficial, en el que los monarcas recibieron al Santo Padre en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, en su llegada a España, en un acto de carácter institucional.
Posteriormente, los Reyes acompañaron al Papa León XIV en una ceremonia de bienvenida celebrada en el Palacio Real, donde se desarrolló parte de la agenda oficial de su visita. En este mismo contexto, antes de la misa del domingo, tuvo lugar uno de los momentos más simbólicos de la visita: la entrega de la llave de oro de la ciudad de Madrid al Pontífice. El alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, fue el encargado de realizar este gesto protocolario en nombre de la ciudad.
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