00:02No hubo Copa, no hubo Vuelta Olímpica, pero sí hubo algo que nunca faltó durante este
00:07Mundial. El amor de la gente por la selección argentina. En Posadas ni la derrota ante España
00:13en la final ni la lluvia fueron suficientes para apagar el orgullo de los hinchas. Apenas
00:18terminó el partido, cientos de personas se acercaron hasta la costanera de Posadas para
00:21acompañar a la escaloneta en un último abrazo simbólico.
00:27Las banderas siguieron flameando, las camisetas albiceleste coparon las calles. Las bubucelas,
00:32los bombos y los cánticos volvieron a sonar, esta vez no para celebrar un título, sino
00:36para agradecer. Porque este equipo volvió a ilusionar a todo un país. Peleó hasta el
00:41último minuto y dejó a la Argentina una vez más entre las mejores selecciones del mundo.
00:45Hubo aplausos, hubo emoción y también lágrimas. Pero por encima de la tristeza apareció el
00:50reconocimiento. Familias enteras, grupos de amigos y chicos con la camiseta de sus
00:55ídolos desafiaron la lluvia para demostrar que el apoyo no depende de un resultado. El
01:00grito de dale campeón se transformó en un sentido gracias a la elección. Un homenaje
01:04espontáneo para un plantel que volvió a unir a millones de argentinos detrás de una misma
01:08pasión. Porque las finales pueden ganarse o perderse, pero el cariño de la gente no
01:12entiende de marcadores. Y en Posadas quedó demostrado que, incluso en la derrota, la escaloneta
01:17sigue siendo motivo de orgullo para todo un país.
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