El vestuario de España en el AT&T Stadium de Dallas se transformó en una olla a presión de emociones contenidas y alegría desbordante tras certificar el pase a la final del Mundial de 2026. Entre trozos de pizza para reponer fuerzas y cánticos de celebración, el grupo dirigido por Luis de la Fuente festejó una victoria que no solo les otorga el billete a la gran cita, sino que sirve como una rotunda reivindicación ante las críticas recibidas al inicio del torneo.
Comentarios