El panorama televisivo en España ha dado un vuelco inesperado este mes de julio. Mediaset ha soltado la bomba sobre el regreso de la prueba más emblemática de la televisión nacional: el formato original de la discordia. A través de una espectacular pieza audiovisual de 20 segundos, la cadena de Fuencarral ha confirmado que el mítico concurso vuelve a su parrilla, aunque todavía no se ha desvelado la fecha exacta del estreno ni quién será el encargado de presentarlo. La campaña publicitaria ha arrancado con un vídeo que muestra círculos azulados sobrevolando puntos clave de la capital como la Gran Vía y las Cuatro Torres al ritmo del Aleluya. La pieza termina con estas naves aterrizando de forma coreografiada sobre la sede de Mediaset, donde se iluminan revelando las letras del abecedario. Con este movimiento, la cadena simboliza que el hijo pródigo vuelve a casa tras años de ausencia. Este anuncio llega en un momento crítico para la industria, tras una sentencia del Tribunal Supremo que obligó a Antena 3 a retirar de forma inmediata la prueba final de su programa estrella por cuestiones de propiedad intelectual. Mediaset, que ha alcanzado un acuerdo estratégico con la multinacional MC&F para recuperar los derechos, considera que la alternativa estrenada por su rival es un "clon" encubierto diseñado para evitar cumplir íntegramente la resolución judicial. Ante la ofensiva de Fuencarral, desde San Sebastián de los Reyes han emitido un comunicado defendiendo la legalidad de su nuevo formato, denominado AlaZ. Atresmedia asegura que ha cumplido "escrupulosamente con la sentencia" que "ha ejecutado de forma voluntaria ante el tribunal correspondiente". Asimismo, la cadena afirma haber hecho efectivos "los demás pronunciamientos de la misma, entre otros, la consignación de la indemnización oportuna que ya se ha hecho efectiva". La defensa de Atresmedia sostiene que su nueva prueba final "no se basa en El Rosco, sino que fue creado de manera independiente". Para el grupo, el hecho de poseer una licencia de un formato suizo preexistente "constituye, de por sí, una prueba determinante de que la nueva prueba final de Pasapalabra, AlaZ, es un desarrollo independiente y novedoso no basado en El Rosco". Además, califican el movimiento de sus competidores como una estrategia que "no es la defensa de unos derechos, sino una campaña para destruir el éxito de la nueva prueba así como el de uno de los programas de mayor éxito de su competencia y más querido por la audiencia". Aunque se desconocen muchos detalles del nuevo show, Mediaset ha confirmado que será un programa de entretenimiento completamente novedoso donde el juego original se mantendrá como el "elemento central y final" de cada entrega. La guerra por el abecedario televisivo en España no ha hecho más que empezar, y las espadas están en todo lo alto mientras Madrid sigue cantando el Aleluya.
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