00:00Perdimos, otra vez. Inglaterra fue mejor y el sueño terminó en casa. Duele porque México volvió a
00:10quedarse en la orilla, cuando parecía que, ahora sí, la historia podía cambiar. Duele porque durante
00:17unas semanas nos permitimos creer. Creímos porque la Azteca volvió a rugir. Las plazas públicas se
00:26llenaron, las familias se juntaron. Por unos días, millones de personas se permitieron hacer a un lado
00:34la política, la inseguridad o la inflación. No porque ya no estuvieran ahí o porque no fueran
00:39importantes, sino porque se tenía que discutir sobre alineación, un cambio o un gol. Perdimos y nos
00:48vamos con la frente en alto. Otra vez. Pero no romanticemos la derrota. Perder es perder.
00:56México volvió a quedarse corto y no hay mucho que celebrar en una eliminación. Pero reducir este
01:03mundial al marcador sería no entender lo que ocurrió. Porque no se trata solamente de fútbol. Nunca se
01:10trató solo de fútbol. Esto es mucho más que 22 jugadores persiguiendo un balón. Es la sonrisa de
01:18millones de niños que sueñan con ponerse esa camiseta algún día. Es el escape de millones de
01:25adultos que durante 90 minutos olvidan las cuentas por pagar. El trabajo, el miedo, la incertidumbre y
01:33los problemas del día a día. Es una familia que se sienta junta frente a una televisión. Es un padre
01:40abrazando a su hijo después de un gol. Es una madre aprendiendo los nombres de los jugadores porque
01:46quiere compartir ese momento con su familia. Vivimos en un país donde las malas noticias se volvieron
01:53rutina. Donde la violencia dejó de sorprender. Donde la corrupción cambia de nombre pero rara vez
02:01desaparece. Hay comunidades donde el crimen impone horarios. Jóvenes que sienten que estudiar ya no
02:08garantiza un futuro. Padres que trabajan jornadas interminables para apenas llegar al siguiente mes.
02:15Y aún así, cuando juega México ocurre algo extraordinario. Durante 90 minutos dejamos de
02:23preguntarnos por quién votamos. Olvidamos si somos del norte o del sur. Si pensamos distinto. O si
02:31ganamos más o menos. Durante 90 minutos simplemente somos México. Quizá por eso duele tanto perder. Porque
02:40no solo termina un torneo. También termina ese pequeño espacio donde millones de personas vuelven
02:47a sentirse parte de algo. Y este mundial dejó algo más. Nos recordó quiénes somos cuando abrimos las
02:55puertas de nuestra casa. Porque no solo abrazamos a la selección mexicana. También abrazamos al mundo.
03:02Allí estuvieron los aficionados de Irak que durante el repechaje encontraron apoyo y cariño
03:08muy lejos de casa. O la selección de Irán que convirtió a Tijuana en su hogar durante varias
03:15semanas. O los surcoreanos que terminaron sintiéndose mexicanos en Guadalajara. Miles de
03:22extranjeros que llegaron pensando que solo disputarían una copa del mundo y terminaron
03:27descubriendo un país dispuesto a compartir su mesa, su comida, sus canciones y hasta sus
03:35lágrimas. México termina este mundial siendo un país de 130 millones de habitantes. Pero
03:41termina también con millones de nuevos mexicanos. Repartidos por el mundo. No por un pasaporte
03:48o nacionalidad. Sino por el inmenso cariño que provoca eso. El ser mexicano. En cualquier
03:54persona que se permita vivir esa experiencia. Un cielito lindo cantado por personas que apenas
04:01hace unos días ni siquiera hablaban nuestro idioma. Por la fiesta y el baile. Por compartir
04:08momentos. Con un salud. O hasta un quiere volar. Vivimos en una época donde el mundo parece
04:16dividirse cada vez más. Guerras, fronteras, discursos de odio, conflictos diplomáticos,
04:24intereses económicos de los que ni el mismo mundial se salva. Líderes que no se ponen
04:31de acuerdo. Pero basta un balón para recordar algo que a veces olvidamos. Los conflictos casi
04:38siempre pertenecen a otros. No a los pueblos. No a la gente. Los pueblos siguen queriendo
04:45conocerse. Comer juntos. Cantar juntos. Celebrar juntos. Y este mundial fue la mejor prueba de
04:53ello. Mientras afuera el planeta discute diferencias, aquí miles de personas de decenas
05:00países convivían hombro con hombro. Sin importar la bandera que llevaban en el pecho. Quizá por eso
05:09sigo creyendo que el fútbol nos pertenece. No a las corporaciones. No a los contratos multimillonarios.
05:16No a la industria que mueve miles de millones de dólares. El fútbol sigue perteneciendo a la gente.
05:24A la familia que se junta frente a la pantalla. A los que escuchan el partido en un pequeño
05:29radio para no descuidar sus puestos de trabajo. A los niños que juegan con una playera de tepito
05:36creyéndose Raúl Jiménez. A los desconocidos que terminan abrazados después de un gol. Porque
05:43mientras por un lado tenemos derechos de transmisión, plataformas de pago, patrocinadores, la gente sigue
05:51viendo el fútbol de la misma manera que lo hacía hace 100 años. Juntos. Compartiendo emociones.
05:59Con la familia y con completos desconocidos. Eso no lo compra ningún contrato. No lo venden
06:06en plataformas. No pertenece a ninguna empresa. Nos pertenece a nosotros. Por eso es de entenderse
06:15si hoy estamos enojados o con el coraje atravesado. Sentimos que estuvimos cerca. Durante unas semanas
06:22imaginamos una historia distinta. Porque volver a ver a México despedirse duele. Pero también creo
06:31que este mundial nos dejó algo que no deberíamos perder cuando se apaguen las luces del torneo.
06:37Nos recordó que todavía somos capaces de creer. De confiar. De abrazarnos. De cantar juntos. De reírnos
06:46con los memes. De llorar por la misma derrota. De convertir a un desconocido en un amigo. Solo
06:53porque llevaba la misma camiseta. O incluso una distinta. Y eso en un país tan golpeado como el
07:01nuestro vale muchísimo. Los mundiales terminan. Los campeones cambian. Las copas pasan de unas manos
07:10a otras. Pero cada cuatro años el fútbol vuelve a recordarnos algo que ninguna guerra, ningún gobierno
07:16y ninguna frontera ha logrado borrar. Que tenemos muchas más cosas en común que diferencias. Perdimos
07:25un partido. Sí. Pero durante tres semanas México volvió a sonreír. Y en un país que lleva demasiado
07:32tiempo aprendiendo a vivir entre malas noticias. Quizá nunca deberíamos subestimar el poder de algo
07:40tan simple. Y al mismo tiempo tan extraordinario como volver a creer.
07:55...
07:55Gracias por ver el video.
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