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  • hace 3 horas
El azar y la honradez se han aliado en una historia que parece sacada de una película. Andrés Hurtado, un hombre de 57 años natural de Puebla de Soto, una pequeña pedanía murciana, se ha convertido en el protagonista de un hallazgo artístico sin precedentes mientras disfrutaba de unas vacaciones en la capital andaluza.
Todo comenzó el pasado sábado en Sevilla. "Eran las 16:30 horas de una tarde de sábado calurosa en la capital hispalense" cuando Andrés observó una escena inusual: un grupo de jóvenes extranjeros, que parecían algo desorientados, abandonaron un cuadro con un marco dorado muy llamativo tras doblar una esquina. Ante el abandono de la pieza, el murciano decidió recogerla: "Yo pensé: 'Bueno, si estos chicos son extranjeros ¿Para qué quieren el cuadro?. Así que lo cogí, me lo llevé al hotel y lo dejé en la habitación".
No fue hasta el lunes cuando, movido por la curiosidad, Andrés analizó la pintura con detenimiento y se percató de que se trataba de una obra de Joaquín Sorolla. Tras una búsqueda inicial en la red, se hizo una pregunta inevitable: "¿Será original?".
Para salir de dudas, Hurtado recurrió a la tecnología y a expertos en arte. "La IA (Inteligencia artificial) me dio unos precios desorbitados, así que me metí en internet y llamé a una Sala de Subastas de Madrid. Les mandé fotos y rápidamente me contestaron que, efectivamente, era un cuadro original de Sorolla y que me enviarían la tasación al día siguiente". La sorpresa fue mayúscula cuando la valoración oficial alcanzó los 150.000 euros.
Sin embargo, la alegría se transformó en urgencia cuando Andrés leyó en su móvil una noticia sobre un cuadro supuestamente robado en Sevilla. Al ver la imagen, no tuvo dudas: "¡Pero si es el que tengo yo!". Inmediatamente, se puso en contacto con las autoridades para aclarar la situación: "la noticia no era cierta, que el cuadro no se había robado, que lo tenía yo y que estaba tirado en la calle".
Tras contactar con los propietarios, estos explicaron que el abandono de la obra fue fruto de un momento de estrés al volante. "Me dijeron que había mucho tráfico, que le estaban pitando los coches y que, con los nervios, dejó el cuadro apalancado en la pared". La pieza, una marina con un velero, se encontraba en buenas condiciones gracias a que estaba "muy protegida", aunque el marco presentaba algunos desperfectos.
La historia de Andrés Hurtado cobra un tinte más emotivo al conocer su situación personal. Lleva tres años en paro tras ser despedido del supermercado donde trabajó durante más de tres décadas. "Llevaba 33 años trabajando en el mismo supermercado. Les denuncié porque no me pagaban y me echaron". A pesar de que llegó a pensar que el valor del cuadro podría ayudarle a recuperar su vivienda, su integridad prevaleció.
Ahora, Andrés confía en la gratitud de los dueños o en la aplicación del artículo 616 del Código Civil, que contempla una recompensa por el hallazgo de objetos perdidos. De momento, asegura "estar tranquilo" al haber "cumplido con su obligación".

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Transcripción
00:00Digo, quito lo de dentro y me quedo con el marco que me gustó.
00:06Digo, pues si pones orolla.
00:07Digo, esto será bueno.
00:08Entonces con el móvil, con la inteligencia artificial,
00:10le hice una foto, eso que te dicen lo que vale,
00:12y me salía que valía mucho.
00:13Y yo digo, esto será verdad.
00:24Y cuando vine, abro el móvil y veo una noticia
00:26que están buscando un cuadro de los señores que han robado.
00:28Pues este es el que tengo yo.
00:29Y yo automáticamente llamo a la policía.
00:31Entonces le dije, mire usted, no he robado, yo me lo he encontrado.
00:36Ponía que el cuadro era auténtico,
00:38que podía salir en la subasta en 40.000 euros
00:40y que podía llegar hasta 150.000.
00:41Como me dijo tanto dinero, digo, pues me compro una casa.
00:44¿De dónde se pasa otra, atento?
00:47Que me queda sin casa y sin cuadro.
00:50Vale, ahí va el cuadro.
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