El momento fue, sencillamente, una genialidad.
Pilar Alegría salió del Comité Federal del PSOE en Ferraz con el discurso oficial de unidad y apoyo inquebrantable a Pedro Sánchez.
Horas después, en un bar de Madrid, recibió el 'regalo' más incómodo y simbólico del día: una tapita de chorizo servida con ironía y cargada de mensaje. No era un detalle gastronómico cualquiera. Era un aperitivo envenenado.
La secretaria general del PSOE de Aragón y exministra, que minutos antes había escenificado el cierre de filas en torno al líder del partido, se encontró con miembros de HazteOir. Estas le entregaron el plato con un claro doble sentido.
Y es que en España, la figura del chorizo no solo alude al embutido típico. Es el término popular para designar al ladrón, al corrupto, al que se aprovecha del cargo público. Y el PSOE, en las últimas semanas y meses, acumula casos que han convertido esa palabra en un mantra en las calles.
Un Comité amnésico
El Comité Federal celebrado este fin de semana buscaba proyectar una imagen de cohesión interna ante la oleada de escándalos que salpican al Gobierno y al partido: el 'caso Koldo', las implicaciones de Santos Cerdán, las investigaciones en torno a Ábalos y el goteo constante de informaciones sobre presuntas irregularidades. Mientras Sánchez y sus fieles hablaban de proyecto progresista y preparativos para las municipales, fuera de Ferraz la realidad era otra. Algunos ciudadanos ya no esperaban a las urnas para expresar su hartazgo.
Alegría, que ha pasado de ser portavoz del Gobierno y ministra de Educación a liderar la oposición en Aragón (donde PP y VOX gobiernan), se convirtió en blanco perfecto para ser troleada.
La anécdota, aparentemente menor, refleja el clima de desgaste profundo que atraviesa el PSOE. Mientras en el interior de Ferraz se aplauden mutuamente y se preparan para las próximas batallas electorales, en la calle el rechazo se manifiesta de formas cada vez más creativas y directas. Una tapita de chorizo se ha convertido en el símbolo perfecto de ese rechazo: barata, popular y con doble lectura demoledora.
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