00:00Buenos días, sobran dedos de una mano para medir el número de veces que he visitado
00:04Strenk. A diferencia de los ecologistas que desean monopolizar los espacios que en apariencia
00:09defienden, el mayor ejemplo de protección de un espacio consiste en realidad en no pisotearlo.
00:14Mi ausencia activa se mide en un eslogan, Strenk no se toca, y desde la llegada del
00:20gobierno del PP al servicio de Vox proliferan los rebuznos sobre la violación de la playa
00:25meridional. Está claro que Proen, Galmés, Sagreras y demás personajes meridionales
00:29han prometido el saqueo de Strenk. Lo han logrado introduciendo cláusulas clandestinas
00:34en una ley omnibus, el mismo procedimiento que utilizaba el PSOE para conceder privilegios
00:39a Rafael Nadal. La denuncia no nos alteró hasta que escuchamos los berridos presidenciales
00:44desmintiéndola. Los excesos de énfasis siempre son sospechosos, sobre todo con el memorable
00:49historial de corrupción del PP. Vaya pues un grano de arena en defensa de la única playa
00:55no urbanizada de Mallorca. A propósito, defendemos un tren donde esté prohibido el
01:00fondeo de un solo yate porque cada embarcación contamina por el equivalente de 100 personas.