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  • hace 4 minutos
El proceso judicial por la presunta trama de corrupción en la compra de material sanitario durante la pandemia, conocido como el ‘caso Mascarillas’, ha entrado en su recta final. Al filo de las nueve y media de la noche de este miércoles, el juicio que se celebra en el Tribunal Supremo contra el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, ha quedado visto para sentencia. La jornada de clausura ha estado centrada en los informes definitivos de las acusaciones y las defensas, dejando un escenario complejo sobre las futuras penas de los implicados.
Uno de los momentos más significativos de la sesión ha sido la intervención del fiscal jefe de la Fiscalía Anticorrupción, Alejandro Luzón. Aunque el Ministerio Público ha elevado a definitivas sus peticiones de cárcel —solicitando 24 años para Ábalos y 19 años y medio para Koldo García—, ha mostrado una postura mucho más flexible con el comisionista Víctor de Aldama.
Luzón ha subrayado que la intervención del empresario ha sido fundamental para el desarrollo del caso, permitiendo a los investigadores acceder a datos que hasta ahora permanecían ocultos. Según el fiscal, gracias a que su testimonio ha permitido "descubrir aspectos que eran desconocidos por los investigadores", el Ministerio Público considera que "es posible" solicitar una rebaja mayor de la pena de siete años que se le reclamaba inicialmente.
Por su parte, la acusación popular, representada por el Partido Popular (PP), ha mantenido una línea de máxima dureza contra los cargos públicos. El abogado del PP, Alberto Durán, ha solicitado penas que alcanzan los 30 años de prisión para el exministro Ábalos y para Koldo García. No obstante, la formación se ha alineado con la Fiscalía en lo referente al trato a Aldama.
Durán se ha mostrado partidario de aplicar al empresario la atenuante de confesión como "muy cualificada". Esta medida legal es de suma importancia para el futuro del comisionista, ya que, en la práctica, permitiría que Víctor de Aldama evitara su ingreso en prisión a cambio de la información facilitada durante el proceso.
En el turno de las defensas, los representantes de Ábalos y García han reiterado la inocencia de sus clientes, solicitando la libre absolución al considerar que no existen pruebas de cargo suficientes. El abogado de Aldama, en cambio, ha centrado su discurso en reforzar el valor de la colaboración prestada por su cliente desde que se encontraba en prisión preventiva.
El juicio ha concluido con el último turno de palabra de los acusados. Mientras que Víctor de Aldama ha declinado intervenir, tanto Koldo García como José Luis Ábalos han hecho uso de este derecho para defender su gestión y negar cualquier participación en la red de mordidas. Ahora, el Tribunal Supremo deberá deliberar sobre un caso que ha marcado la agenda política española y que espera una resolución definitiva en los próximos meses.

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00:00He estado claramente orquestada, financiada, guiada y además nutrida de filtraciones procedentes de la propia investigación.
00:10Que se me juzga más como persona que por hechos.
00:13Por ejemplo, dos contratos temporales de plazas masivas, eso es colonizar la administración.
00:20No tengo dinero, no he recibido ninguna dádiva, me he matado a trabajar, y eso lo sabe el señor Aldama.
00:30Gracias.
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