La tensión en el centro de Bogotá ha alcanzado un punto crítico tras los violentos enfrentamientos entre la comunidad indígena embera y la Fuerza Pública frente a la sede del Ministerio del Interior. El hecho más alarmante, que ha generado el rechazo unánime del Gobierno, es el uso de menores de edad como escudos humanos para frenar el avance de las unidades de la Policía antidisturbios durante los disturbios ocurridos este miércoles.
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