00:04Hola, una foto, un absurdo temporal y la persistencia en un error marcaron nuestras
00:10embarradas de esta semana. Temprano el lunes en la mañana me escribe vía Twitter el embajador
00:14de Israel. ¿Por qué la foto que acompaña una nota del espectador sobre Silvia es de manifestantes
00:20llevando carteles que dicen aplastar a Israel e Israel debe borrarse del mapa?
00:25No le respondí allí porque quería documentarme primero sobre la foto y la selección, pero
00:30lo hago aquí. ¿Por qué? Pues es más o menos claro, la foto corresponde a una manifestación
00:35real del día anterior, la protesta por los bombardeos en Siria y nosotros no vamos haciendo
00:42photoshop a las de las fotografías para ocultar lo que ha pasado en realidad. Pero, dicho
00:48eso, ciertamente había cientos de fotografías de esas manifestaciones, de manera que bien
00:54hubiéramos podido preferir una que no tuviera esos mensajes de odio antisemita como los
01:00de las pancartas que publicamos. Finalmente, para la versión digital hicimos el cambio de
01:06la foto por esa misma razón, aunque en estricto sentido periodísticamente fuera absolutamente
01:12válido utilizarla. Lo que sí no es válido es convertir 24 días en más de dos décadas y mucho
01:19menos para reseñar un paro de maestros. Estuvo como largo el último paro, escribió
01:25arroba leonardoperico en su jalón de orejas cuando se encontró en una nota para anunciar el paro que
01:31anunciaba FECODE. Dijimos que el del año pasado había durado 24 años.
01:38Y hacía rato no les traí aquí a la sección el colmo del director, que es claro que los periodistas
01:44no le copien.
01:45Muy juicioso arroba el 15t citó una redacción al desnudo de hace unos meses en la que hablé de lo
01:52anacrónico que resulta hablar de los centígrados para llamar los grados Celsius, cuando mandó su
01:59jalón de orejas a Tomás, que esta semana, en una nota con el clavadista Orlando Duque,
02:04volvió a usar los tales grados centígrados para describir las frías aguas en las que se
02:10ha tenido que sumergir Orlando Duque, el colmo del director.
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