00:00Una reforma de transición. La cuarta reforma tributaria del gobierno de Iván Duque es,
00:05paradójicamente, una muestra de cómo deberían prepararse este tipo de medidas siempre que sean
00:10necesarias. Aunque se trata de una propuesta poco ambiciosa, que no soluciona el problema fiscal,
00:16no hace cambios estructurales necesarios y es muestra de un mandato que llega débil a su
00:21último año, la labor del nuevo ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, ha sido loable.
00:27Eso sí, la campaña electoral que calienta motores necesita dar cuenta de que, sea quien fuere la
00:33persona que llegue a la casa de Nariño, debe venir con una propuesta de reforma estructural en la que
00:38tendrá que invertir el capital político con el que llegue. Los planteamientos de la nueva reforma
00:44tributaria son un reconocimiento tácito, pero poco sutil, de las fallas que tuvo el paso de
00:50Alberto Carrasquilla por el Ministerio de Hacienda. Desde la manera en que se construyó y se socializó
00:55hasta las fuentes de financiación que finalmente decidió adoptar, la propuesta de la administración
01:01Duque hace un mea culpa, que sin duda responde al estallido social de los últimos meses.
01:07Allí donde la anterior propuesta de reforma se hizo a puerta cerrada y se presentó sin una
01:12estrategia clara de comunicaciones, el ministro Restrepo decidió construir la nueva hablando con
01:18representantes de los manifestantes, los empresarios, la academia y los otros partidos políticos. Se reconoció
01:25lo que debió ser evidente. No hay cambios al estatuto tributario que puedan aprobarse sin
01:30un mínimo consenso nacional que pase por justas negociaciones entre ideologías encontradas.
01:36Esa estrategia, esperamos, servirá para que su paso por el Congreso no esté lleno de traumatismos,
01:42aunque con la clase política colombiana nunca podemos estar seguros de eso. En todo caso,
01:48el proceso es un modelo a seguir en el futuro. Nos va mejor cuando nos sentamos a dialogar.
01:56Hablando de aspectos específicos, se trata de una reforma que reconoce el momento político. Los 15.2
02:02billones de pesos que pretende recaudar no son suficientes para solucionar el problema estructural
02:07de las finanzas del Estado, pero son necesarios para las prioridades del país en este momento. Es
02:14lo que puede esperarse de un gobierno que entra en su último año con unos índices masivos de
02:19impopularidad y una potente protesta social. En el cómo recaudar ese dinero también hay un rechazo a
02:26las posturas anteriores. El 60% del recaudo vendrá de las empresas, acatando las sugerencias de los
02:32gremios y echando para atrás lo que hacía la última reforma que logró aprobar el gobierno Duque y que,
02:39sin desconocer el efecto de la pandemia, es en buena medida responsable del tamaño del hueco fiscal que
02:44ahora se debe tratar de llenar. No se toca a la clase media, aunque tampoco a la alta, ni se
02:51aumenta
02:51la base de contribuyentes. Lo que pierde en ambición lo gana en eficiencia y en estabilización del país.
02:57El debate, sin embargo, está lejos de terminar. Vamos a necesitar otra reforma tributaria y eso
03:05debería estar en el centro de la conversación para las próximas elecciones. Todos los candidatos
03:10tienen que contarle a Colombia lo que pretenden hacer con lujo de detalle, sin propuestas populistas
03:16talladas en mármol y sin evadir un tema difícil como la necesidad de mejorar las finanzas creando
03:22nuevos impuestos. Mientras eso ocurre, el Congreso debería darle trámite expedito a la última
03:28tributaria de la Administración Duque. El país necesita estabilidad.
03:34Si está en desacuerdo con este editorial, escriba su antieditorial de 500 palabras a
03:39al espectadoropinion.com.
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