Saltar al reproductorSaltar al contenido principal
  • hace 2 semanas
El escritor y columnista de El Espectador, William Ospina, lee su ensayo "De los vientos a las tempestades o cómo se gestó la Colombia contemporánea". En el texto reflexiona sobre las dinámicas y tensiones que han rodeado la construcción social, política y económica de Colombia y hace una crítica de los vacíos y falencias que han quedado en la historia del país.

Categoría

🗞
Noticias
Transcripción
00:02¿De los vientos a las tempestades? ¿O cómo se gestó la Colombia contemporánea?
00:09En la segunda mitad del siglo XIX Colombia realizó la única reforma agraria de las
00:15muchas que necesitaba para asegurar su prosperidad y su convivencia. Cerca de 3 millones de hectáreas
00:22fueron repartidas entre miles de familias de colonos en distintas regiones y así se
00:27construyeron los pocos remansos de paz que vivió el país durante décadas, a pesar de los
00:32desgarramientos civiles que sucedieron a la Guerra de Independencia. Algo de esa paz duraba todavía en
00:40la región de los junglares vallenatos a la sombra de la Sierra Nevada de Santa Marta en las primeras
00:45décadas del siglo XX, en los minifundios de Nariño que el poeta Aurelio Arturo evocó en su gran poema
00:51morada al sur, y sobre todo en una gran extensión de la cordillera central donde los colonos procedentes
00:58de Antioquia y del Cauca fundaron el país campesino de cuya economía vivió Colombia un siglo, la zona
01:06cafetera de los departamentos de Caldas, Rizaralda, Quindío, el norte del Valle y el norte del Tolima.
01:14Este es un país de evidente vocación agraria, y aunque las tierras más aptas para la actividad
01:20agrícola son los grandes valles del río Magdalena y del río Cauca, las llanuras del Caribe y los llanos
01:27orientales, los labriegos de las montañas lograron mantener vivo y productivo ese país campesino que
01:34todavía hoy es, en el imaginario del mundo, el rostro más tradicional de Colombia.
01:42Pero así como los precios del café dictaban desde lejos lo que sería la suerte de los campesinos
01:47colombianos, porque toda la producción cafetera estaba orientada casi exclusivamente al mercado
01:53mundial y por ello la zona cafetera logró ser una comarca llena de tradiciones locales pero conectada
02:00de un modo complejo con el mundo exterior, el orden de la posguerra, definido muy lejos
02:06por las potencias triunfadoras en 1948, marcó profundamente el destino de Colombia en el resto
02:14del siglo. La teoría del desarrollo, dictada sobre todo por los Estados Unidos pero acatada
02:22sin objeciones por la dirigencia colombiana, que desde los años 20 se había convertido en
02:28la aliada más fiel de las políticas del gran imperio, le trazó a Colombia no sólo un
02:33intempestivo destino urbano, sino que contrarió poderosamente su vocación agrícola. Favoreció
02:41la expulsión de los campesinos hacia las ciudades, ya iniciada por la violencia política que creció
02:48tras el asesinato ese mismo año de 1948 del gran dirigente Jorge Eliezer Gaitán, quien prometía
02:56traer por fin a Colombia las reformas liberales que el régimen clerical y castrense de grandes
03:03terratenientes había impedido por muchas décadas.
03:09Colombia fue siempre un país de contrarrevoluciones preventivas. Una élite medieval en sus prácticas,
03:16pero muy diligente en su información, advertía a tiempo las grandes tendencias de la historia
03:21contemporánea, las guerras sociales en Francia, la Comuna de París, las luchas sindicales en Estados
03:28Unidos y aplicaba en el acto sus controles preventivos para impedir que en Colombia tuvieran algún efecto
03:35esos malos ejemplos de los modernizadores del mundo. Había sido así desde el comienzo. Aquí llegó
03:42primero la contrarreforma y sólo siglos después la reforma. Antes llegó la Santa Alianza que las reformas
03:49eran napoleónicas, y no se abrió camino nunca a un proceso liberal mestizo como la reforma de Benito Juárez,
03:56o una devolución agraria como la mexicana, ni nada parecido al republicanismo español.
04:03Sin embargo, esas élites tan prontas para impedir o frustrar las reivindicaciones populares, nunca tuvieron
04:11la sensibilidad necesaria para obrar por su cuenta y bajo su control las reformas que su propio régimen
04:17económico exigía. Porque no eran élites ilustradas, sino castas anacrónicas muy sagaces a la hora de
04:26prevenir riesgos para sus privilegios, pero que no se identificaron jamás con la singularidad del
04:32territorio, ni con la complejidad mestiza de su pueblo, ni con la riqueza cultural de la comunidad.
04:40Se identificaban sólo con sus modelos europeos y norteamericanos, actuaban como liberales modernos
04:47en su lenguaje, pero como conquistadores del siglo XVI en su conducta cotidiana.
04:52Hay que ver de qué manera el poeta Guillermo Valencia respiraba en sus versos la cadencia de los simbolistas
04:59y de los parnasianos franceses y era lector de Nietzsche, pero se comportaba como un encomendero
05:05con los indígenas de su departamento del Cauca y fue capaz de mantener a un luchador indígena como Manuel Quintín
05:12Lame,
05:13atenazado por años en el cepo de una prisión.
05:17Antes del 48, las élites conservadoras tuvieron algún impulso modernizador.
05:24Establecieron la navegación por el río Magdalena, emprendieron el tendido de los ferrocarriles,
05:31propiciaron una primera urbanización que tenía en cuenta los climas y las tradiciones,
05:35impulsaron incluso la fundación de la Segunda Aerolínea Comercial del Mundo, Scalta, en 1919,
05:44y dieron un primer aliento a la industrialización.
05:48A partir del año 30, los opositores que llegaron al poder prometieron una reforma agraria
05:54y formularon un proyecto liberal de gran envergadura al que llamaban la Revolución en Marcha,
06:01pero ya en 1942 habían perdido el impulso.
06:05Fue esto lo que hizo nacer la esperanza gaitanista.
06:11Jorge Eliezer Gaitán creía en la necesidad de una economía acaso no autónoma,
06:16pero sí cuya primera prioridad fuera el mercado interno,
06:20la protección del trabajo y de la familia, una mirada noble sobre el territorio,
06:26el respeto por el mestizaje, la defensa de la dignidad de los pobres, del mundo indígena, de los afrocolombianos,
06:35la exaltación y el fortalecimiento de la cultura popular, una educación arraigada en la geografía y en la historia,
06:42y un auténtico relato nacional.
06:47Dramáticamente, el asesinato de Gaitán coincidió con la proclamación del discurso del desarrollo
06:52que nos subordinaba todavía más en las grandes metrópolis,
06:57que nos hacía productores de materias primas y meros consumidores de la industria de otros.
07:03En Bogotá se estaba fundando la Organización de Estados Americanos bajo la tutela de los Estados Unidos
07:09la misma semana en que Gaitán fue asesinado,
07:13y la violencia que se intensificó con su muerte socavó profundamente el orden agrario,
07:19arrojó millones de campesinos de sus parcelas y les arrebató sus propiedades.
07:25A ese periodo lo llamamos la violencia.
07:28En los años 50 y 60 se invirtieron los índices de población urbana y rural,
07:34de modo que ya en el año 70 la mayoría de los colombianos estaba en las ciudades.
07:41Cuando los países europeos los campesinos fueron expulsados a las ciudades,
07:45allí los esperaba la gran industria, dispuesta a absorber esa fuerza de trabajo y modernizar la economía.
07:53Nuestra urbanización, en cambio, no coincidió con un proyecto de industrialización,
07:57y por ello desde los años 60 comenzó un proceso creciente de marginalidad.
08:05Las muchedumbres que llegaban llenas de dolor y de recuerdos trágicos no encontraban una patria urbana,
08:11el desempleo fue creciendo, el drama de los sin techo sólo en algunos lugares como Cali, por ejemplo,
08:18logró desatar procesos inicialmente exitosos de lucha por la vivienda,
08:23pero la ausencia de una economía formal de dimensiones adecuadas a la magnitud de aquel drama
08:29empezó a generar procesos graves de exclusión, de mendicidad, de delincuencia,
08:37que sólo encontraban como respuesta la caridad cristiana o el control policial.
08:44El acuerdo bipartidista del Frente Nacional, pactado por 20 años, intentó una frágil modernización
08:51que construyó algunas instituciones útiles.
08:55El Instituto Colombiano Agropecuario, el Instituto de Fomento Industrial, la Caja de Crédito Agrario,
09:01el Instituto de Mercadeo Agrícola, el Instituto para la Protección de los Recursos Naturales,
09:06el Banco Central Hipotecario, al final de ese período hubo incluso un esfuerzo verosímil
09:12por permitir el acceso a la vivienda a sectores de la clase media,
09:16un breve impulso a la diversificación de la agricultura
09:20y hasta los asomos de una esperanzadora industrialización.
09:26Cultivos de algodón, de soya, de sorgo, extensos cultivos de banano y de caña,
09:31la industria azucarera, la ganadería extensiva, las testileras, las industrias metálicas,
09:39las siderúrgicas, la exploración petrolera,
09:42parecían llevar al país por la vía de una ampliación de la frontera económica,
09:46de un esfuerzo de productividad y, finalmente, hubo incluso un impulso a la modernización del campo
09:53mediante procesos de electrificación rural en lo que se llamó el desarrollo rural integrado.
10:01Pero la iniciativa respondía sobre todo a los intereses de sectores privilegiados.
10:06Nunca se vio realmente un esfuerzo por construir una economía nacional
10:10capaz de satisfacer las necesidades de la población que crecía,
10:14un diseño que tuviera en cuenta las prioridades de la comunidad
10:18o que supiera trazar proyecciones a partir de las tendencias evidentes de la realidad.
10:25La circulación urbana fue cada vez más caótica, el mercado laboral cada vez más precario,
10:31el empobrecimiento de las comunidades marginales creciente,
10:35la red de ferrocarriles fue abandonada y finalmente desmontada
10:40y la infraestructura vial siguió siendo deplorable
10:43no solo por falta de autorrutas que conectaran los grandes centros urbanos,
10:47sino de una red de vías terciarias que consiguiera integrar de verdad
10:51a un país rico en regiones diversas, pero lleno de dificultades de comunicación
10:57y desafíos topográficos y climáticos inmensos.
11:03El Frente Nacional, la alianza entre los jefes de los dos partidos que hicieron la violencia,
11:09ese pacto que tendría que haber llevado al país a la democracia
11:13después del monopolio bipartidista del poder
11:16y que tendría que haber construido la paz creando una economía urbana e incluyente,
11:22reorientando la agricultura para impulsar cultivos paralelos,
11:27aprovechando la exitosa experiencia cafetera,
11:30no solo desamparó crecientemente a los campesinos,
11:33sino que trató con especial dureza a los rebeldes
11:36que no quisieron dejarse arrojar a las ciudades.
11:39De modo que gobierno tras gobierno vieron aparecer las guerrillas rurales
11:45a las que una ciega política de guerra total
11:48solo consiguió hacer crecer y prosperar
11:51en una geografía bien difícil de controlar para las Fuerzas Armadas regulares.
11:58Un ya indudable fraude electoral en 1970
12:03no solo frustró a los sectores populares que votaron al viejo dictador Gustavo Rojas Pinilla,
12:10cuyo gobierno corrupto algo había hecho por los pobres,
12:14sino que favoreció la aparición de la guerrilla urbana del M-19.
12:20De modo que al terminar los 20 años del Frente Nacional,
12:23Colombia padecía ya varias guerrillas rurales y una urbana,
12:27una situación social explosiva que se evidenció en el paro nacional de 1977,
12:33sectores dinámicos de la clase media con talento empresarial
12:36sin ninguna posibilidad de emprender aventuras lícitas de enriquecimiento,
12:41que serían tentados pronto por las nacientes industrias ilegales,
12:45y el contubernio entre los dos partidos que hasta dos décadas atrás habían ensangrentado el país
12:52ahora estimulaba la burocratización del Estado y los primeros fenómenos de corrupción.
12:59Así como en el año 48 nos había marcado la maldición de un modelo de desarrollo
13:05que entre nosotros hizo estragos,
13:08el año 70 trajo consigo una segunda imposición nefasta,
13:13la prohibición y la llamada guerra contra las drogas,
13:17que en menos de cinco años ya había deforestado la Sierra Nevada de Santa Marta para sembrar marihuana.
13:25Políticas tortuosas de los gobiernos que hacían la vista gorda
13:29ante el incipiente negocio del tráfico de drogas
13:32y permitían el blanqueo de divisas sin indagar su procedencia,
13:36favoreció la formación en breve tiempo de inmensos capitales mafiosos
13:42que a finales de los años 70 no sólo habían hecho nacer ya una nueva clase social
13:47a la que se llamaba entonces la clase emergente,
13:51sino que había traído recursos nuevos a unas guerrillas que no parecían tener futuro en ningún lugar del continente.
14:01Lo que inicialmente había sido una guerra de resistencia rural harto justificada por la arrogancia y la barbarie del poder,
14:09un poder que había tolerado y estimulado el sacrificio de 300.000 campesinos
14:14y ahora desataba bombardeos implacables contra los pocos que se rebelaban,
14:27los guerrilleros abandonaron gradualmente su causa política
14:31para convertirse en salteadores de caminos, secuestradores, asaltantes de pueblos, terroristas
14:37y cada vez más no sólo cobradores de impuestos a las mafias, sino incluso aliados de los traficantes.
14:44Con todo, en un país donde el Estado ni ampara a las personas ni protege el territorio,
14:51esas guerrillas desnaturalizadas lograron funcionar por momentos
14:55como un factor de protección de los campesinos ante la avidez de las mafias
15:00y como un freno involuntario ante el avance depredador de los capitales que arrasan la naturaleza,
15:08y los acuerdos políticos que no las convierten en aliadas reales de la sociedad,
15:15sino que las anulan y las abandonan a su suerte, antes agravan los problemas que resolverlos.
15:24Una de las más antiguas tradiciones de Colombia es el paramilitarismo.
15:30Consiste en que cada vez que el Estado se ve en dificultades para controlar el territorio
15:35y someter a sus enemigos sean criminales o rebeldes,
15:39en lugar de profundizar su vocación democrática y legitimarse mediante reformas y concesiones,
15:46como en todas partes se hacen a los ciudadanos que exigen,
15:50prefiere recurrir a la ilegalidad, violar su propia ley y hasta utilizar fuerzas criminales para imponerse.
15:58Ya en los años 40 el gobierno conservador había politizado a la policía utilizándola como fuerza criminal contra los liberales.
16:08Ya en los años 60 y 70 se hablaba de la mano negra que, con la indiferencia o complicidad de
16:15las Fuerzas Armadas,
16:16realizaba labores de lo que suelen llamar limpieza social.
16:22A finales de los años 70, como en otros países del continente, se desató la guerra sucia contra los rebeldes
16:29urbanos.
16:31El siniestro estatuto de seguridad del gobierno de Turbay Ayala no solo permitió toda clase de excesos,
16:38torturas, desapariciones contra los guerrilleros del M-19 que vivían su mayor auge,
16:43sino que le dio alas a la prepotencia militar que unos años después tendería a emanciparse del poder civil,
16:51como en la retoma del Palacio de Justicia asaltado por el M-19 en 1985,
16:58o en el bombardeo por propia iniciativa de los militares en 1991,
17:04a los campamentos de los guerrilleros con quienes hasta el día anterior se estaba dialogando.
17:09Justo cuando se pretendía aclimatar la convivencia bajo una nueva Constitución.
17:17La nueva Constitución, que en 1991 reemplazó a la de 1886, fue redactada por tres fuerzas distintas,
17:29los liberales, los conservadores y el M-19, que en lugar de entenderse la llenaron de incongruencias.
17:39La fuerza mayoritaria, los liberales, se preocupó solo por los asuntos económicos y políticos
17:44y la convirtió en un engendro neoliberal que, a partir del gobierno de César Gaviria
17:49y su apertura económica indiscriminada, acabó de postrar la economía formal del país,
17:55aniquilando la industria, eliminando las pocas instituciones funcionales de la república bipartidista,
18:03permitiéndoles sobrevivir solo a la gran agricultura capaz de competir en el mercado exterior,
18:09condenando a los pequeños campesinos a competir desfavorablemente por el mercado interno de alimentos,
18:14o a producir, en condiciones más desfavorables todavía, plantas de uso ilícito,
18:21lo único que les compraría el mercado mundial.
18:25Los conservadores, por supuesto, se encargaron de eternizar las condiciones
18:30para que no se modificara el régimen de propiedad de la tierra,
18:33uno de los más escandalosos del mundo, porque probablemente en 2021, con 51 millones de habitantes,
18:41Colombia tiene menos propietarios de tierras que cuando éramos 15 millones en los tiempos en que comenzó la violencia.
18:49Y el M-19 se esforzó por darle expresión a un recetario de garantías sociales indudablemente avanzadas en su enunciación,
18:58pero que un modelo neoliberal, terrateniente, enemigo del trabajo y de la producción e hipotecado al mercado mundial,
19:05no permitiría jamás hacer efectivo en la práctica.
19:10Así, una de las más avanzadas figuras de protección del ciudadano, la tutela,
19:15terminó sirviendo apenas para convertir en asunto de tribunales el cumplimiento de derechos tan elementales
19:22como el de obtener un servicio médico de urgencia o la provisión de unas medicinas.
19:28Los tres firmantes de la nueva carta no sólo tuvieron que sesionar bajo la intimidación de los traficantes,
19:34que eran ya casi más poderosos que el Estado y estaban en guerra con él,
19:40fortalecieron de un modo exagerado el poder presidencial,
19:43no reformaron un sistema electoral podrido de corrupciones y vicios clientelistas,
19:49no se atrevieron a modificar el antiguo poder de unas fuerzas armadas que, a falta de conflictos internacionales que las
19:57justifiquen,
19:58parecen necesitar del conflicto interno para legitimar su propia existencia
20:04y para perpetuar la nefasta teoría del enemigo interno que ha sido fuente de buena parte de nuestras violencias.
20:12Pusieron el país bajo el texto de una carta que en 30 años ha tolerado todas las corrupciones
20:18y no ha permitido alcanzar ni uno solo de los objetivos que predicaba.
20:25Así gestan las tempestades y esos vientos nacidos del desorden mundial.
20:30Desamparando el trabajo nacional, convirtiéndonos en consumidores de toda clase de bienes importados
20:36pero sin capacidad productiva para acceder a ellos, dejándonos en gran medida en manos del único negocio
20:43que la prohibición ha hecho rentable, el tráfico de drogas, que genera un incesante baño de sangre
20:50que sacrifica millares de jóvenes cada año en el cultivo, el transporte de droga y el microtráfico.
20:56Es un modelo económico que además destruye la vida social, carcome las instituciones, compra conciencias,
21:04degrada la moral pública y convierte la violencia en la única fuente de empleo para millones de hijos y nietos
21:12de esos viejos campesinos expulsados por el desarrollo hacia la vida sin futuro de las orillas.
21:21Hoy se añoran los caminos vecinales, el trabajo de los constructores de obras públicas en tantos municipios
21:28que logró un adecuado nivel de ejecución de obras aún en medio de las condiciones sociales más difíciles.
21:35¿El capitalismo salvaje propio de estos tiempos de nihilismo, de todopoder del dinero, de lucro indiscriminado,
21:44de arrasamiento de la naturaleza, de destrucción del clima y deshumanización de la vida,
21:51convierte en organismos complementarios la economía legal y la ilegal,
21:57como si la Coca-Cola y la cocaína terminaran siendo las dos caras de una misma potestad
22:03que hace circular al final por las venas del gran sistema financiero todas las ganancias,
22:08pero que genera una desigualdad creciente y monstruosa entre las sociedades del bienestar
22:15que producen y consumen pero destruyen el mundo con su poderío,
22:20y las sociedades del malestar que se extenúan satisfaciendo sus demandas,
22:26consumiendo sus bienes, muriendo de privación en países llenos de posibilidades
22:31y estrechándose contra las fronteras de los países ricos como rostros contra una reja de acero.
22:41Es asombroso que en un cuadro tan dramático como el que sé que estoy pintando,
22:45Colombia no solo se sostenga sino que sea posible ver en ella supermercados lujosísimos,
22:51edificios opulentos, clínicas de primer orden, un parque automotor renovado,
22:57hermosos barrios campestres, un sector de la población que bien puede ascender a la quinta parte,
23:03favorecido por todos los lujos y con niveles notables de consumo y de bienestar.
23:10Pero la palabra bienestar es bien relativa, porque no puede haber islas de esplendor
23:14que vivan tranquilas en un mar de borrascas, y lo que permite esos lujos y hasta ostentosos soplos
23:21de modernidad que es posible advertir aquí y allá es el hecho de que Colombia es hoy uno de los
23:27países
23:27más desiguales del mundo, y lo que está a la vista es el esplendor del sector más privilegiado,
23:34pero hasta este vive en la angustia, porque Colombia, como yo me atreví a decirlo hace 25 años
23:41en un ensayo que se llama ¿Dónde está la Franja Amarilla? Es un país donde los pobres no pueden comer,
23:48la clase media no puede comprar y los ricos no pueden dormir.
23:54Perdimos la paz hace mucho tiempo. Y esa paz es la principal promesa de los políticos
24:00desde los tiempos de Jorge Elías Ergaitán. Cada diez o quince años nuestra dirigencia diseña
24:07un nuevo proceso de diálogo al que no vacila en llamar la paz así, con mayúscula, pretendiendo
24:14que es la paz definitiva, pero esos procesos casi siempre consisten en desmovilizar a un grupo insurgente,
24:20a unos bandoleros, a unas guerrillas, a unos paramilitares, y generalmente atribuirles la responsabilidad
24:28de todo lo ocurrido. Pero la paz nunca llega, porque la que nunca se hace es la paz con la
24:34ciudadanía
24:35pacífica, que lleva vidas enteras esperando la economía incluyente y la cultura que dignifique,
24:42o que al menos nos den lo que ya tuvimos y hoy nos dicen que es imposible. Porque la verdad
24:48es que
24:49que tuvimos un seguro social que funcionaba y fue desmontado para abrir paso a un modelo neoliberal
24:55terriblemente injusto, tuvimos ferrocarriles y fueron desmantelados, tuvimos una pequeña economía
25:02formal, pero hoy estamos en poder del rebusque.
25:08Hoy sería ganancia recuperar algunas cosas que perdimos, pero siempre tenemos derecho a
25:13esperar que se haga posible lo mucho que Colombia merece. Sé bien que muchas cosas que digo
25:19de mi país pueden decirse parcialmente de otros países de la región, pero mucho me temo
25:25que de ningún otro pueden decirse todas, porque Colombia es hoy un compendio de males que otros
25:31países sólo tienen parcialmente. Ojalá eso nos enseñara a encontrar más complejas soluciones.
25:39Pero de todos los males, el peor es que, para garantizar privilegios y para mantener el
25:44estatus quo, ningún país de América está pagando una cuota de sangre tan grande como la que paga Colombia,
25:51y que nuestros gobiernos, en lugar de atenuar, incrementan con su torpeza, por no decir que es malignidad.
26:02Ya no es necesario mencionar nombres. Todos los gobiernos colombianos de los últimos tiempos
26:08han aceptado sin objeción los imperativos del desarrollo, de la prohibición y de la apertura neoliberal,
26:15y para ello han renunciado a la construcción o siquiera a la orientación de una economía nacional productiva
26:21que no se limite a seguir siendo la economía extractiva que nos convirtió en lo que somos desde el siglo
26:27XVI.
26:29Han renunciado a afirmarse en un orden económico y político que nazca del territorio, de los climas,
26:35de la naturaleza y de la cultura, de esta compleja cultura mestiza que exige cada vez con más urgencia ser
26:44leída
26:44con respeto y con veneración, que exige de nosotros dignidad y clarividencia, la lucidez de pensamiento,
26:52la energía de carácter y el poder de imaginación que nos permitan sobreponernos a muchas décadas de indignidad,
27:00de servilismo y de irresponsabilidad.
27:05Si algo es evidente es que ya no puede haber soluciones nacionales,
27:11aunque sí maneras nacionales y locales de emprender unas soluciones planetarias,
27:17que pongan las prioridades de la vida, de la defensa de la naturaleza, de la protección del trabajo,
27:23de la conservación del agua y de la biodiversidad y de la construcción de una economía auténtica, sana y protectora,
27:33por encima de los manuales de instrucciones que nos imponen las grandes agencias del desarrollo,
27:39los grandes organismos financieros y los grandes poderes políticos y militares
27:44a los que siempre se sometieron nuestros políticos, esas multinacionales de las marcas, de los estilos de vida, de las
27:54armas, de las influencias y de los oscuros saqueos.
28:02Una utopía de la vida nos recomendaba en sus manifiestos Gabriel García Márquez.
28:08Es esa utopía de la vida la que parece insinuarse en el despertar impaciente y valeroso de los jóvenes despojados
28:18de todo futuro que llenan las ciudades de Colombia,
28:22que han alcanzado a hacer oír sus voces a través de las redes planetarias y que, asombrosamente, a pesar de
28:30estar abandonados en las fronteras del peligro sin futuro y casi sin presente,
28:35no amenazan con destruir todo lo que existe, sino que reclaman educación, trabajo, un lugar de dignidad y de esperanza
28:44en las trincheras de resistencia de la humanidad.
28:49Esos jóvenes valientes y comprometidos que en todo el mundo les están diciendo a las sociedades que van a tener
28:57que contar con ellos,
28:59que van a tener que confiar en ellos, mientras gobiernos ciegos a lo que verdaderamente ocurre persisten en respuestas brutales
29:09y sobre el horizonte de la historia se amontonan nubarrones casi indescifrables.
29:18Gracias.
29:20Gracias.
29:21Gracias.
29:22Gracias.
29:23Gracias.
29:25Gracias.
29:25Gracias.
29:26Gracias.
29:26Gracias.
29:26Gracias.
29:26Gracias.
29:27Gracias.
29:27Gracias.
29:28Gracias.
29:28Gracias.
29:28Gracias.
29:29Gracias.
29:29Gracias.
29:30Gracias.
29:31Gracias.
29:31Gracias.
29:31Gracias.
29:31Gracias.
29:32Gracias.
29:32Gracias.
29:32Gracias.
29:33Gracias.
29:33Gracias.
29:33Gracias.
29:34Gracias.
29:34Gracias.
29:34Gracias.
29:34Gracias.
29:34Gracias.
29:34Gracias.
29:34Gracias.
29:34Gracias.
29:35Gracias.
Comentarios

Recomendada