El horizonte de la ciudad de Madrid está a punto de transformarse radicalmente. El alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ha dado luz verde al ambicioso proyecto que rehabilitará el inacabado Centro Acuático olímpico de San Blas-Canillejas. Esta infraestructura, que durante años ha sido un símbolo de los proyectos fallidos del pasado, se convertirá para el año 2030 en el epicentro de la música, el deporte y la formación universitaria bajo el nombre de la Ciudad del Deporte.
La pieza central de este complejo será un auditorio cubierto con capacidad para 21.000 espectadores, una cifra que lo sitúa por encima del actual Movistar Arena. El proyecto está financiado y ejecutado por la sociedad Barsento S.L.U. —integrada por el Atlético de Madrid, Live Nation y OVG View Group— con un presupuesto que ronda los 360 millones de euros.
El nuevo recinto aspira a atraer las grandes residencias de artistas internacionales que hasta ahora evitaban la capital por falta de infraestructuras adecuadas. Según ha definido el propio alcalde, se trata de un «gran hub de música» que posicionará a la ciudad en la vanguardia del entretenimiento. En este sentido, Pino Sagliocco, presidente de Live Nation en España, ha destacado la ambición del plan: «Esto hará que los artistas no quieran ir a otro lugar que no sea Madrid. Será una inspiración para el mundo entero».
Una de las innovaciones tecnológicas más destacadas será su insonorización de última generación, inspirada en el Co-op Live de Manchester. Durante la presentación, se enfatizó la calidad acústica del recinto, señalando que «En un momento dado podría incluso parecer que no hay nadie actuando. No saldría un hilo de ruido».
El proyecto no se limita exclusivamente a los conciertos. El complejo contará con otras dos patas fundamentales: Educación: Un campus universitario de la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX) con capacidad para más de 2.300 estudiantes, especializado en salud, deporte e industria musical.
Deporte: Un centro deportivo para 9.000 usuarios que contará con piscinas interiores y exteriores, recuperando el espíritu original del solar donde se asienta.
Para agilizar el inicio de las obras y evitar frenos judiciales, los promotores han decidido eliminar del plan inicial el hotel que estaba bajo investigación, simplificando así el desarrollo hostelero en la zona del estadio Metropolitano.
Con este movimiento, el Ayuntamiento de Madrid no solo "desinfecta" una herida urbana, sino que asegura unos ingresos de 150 millones de euros en concepto de canon durante los 75 años de concesión. Almeida se ha mostrado optimista al afirmar que «Madrid contará con el mejor complejo deportivo, cultural y de ocio de Europa».
Para soportar la afluencia de público, ya se han anunciado mejoras en la movilidad, incluyendo un nuevo acceso en la estación de Metro de Estadio Metropolitano (Línea 7) y la posible creación de una parada de Cercanías en las proximidades de la Ciudad del Deporte. Con todos estos ingredientes, Madrid se prepara para cerrar una etapa de "infraestructuras fantasma" y dar paso a un motor económico sin precedentes en el distrito de San Blas.
Comentarios