A falta de exactamente cuatro meses para que el semáforo se ponga en verde, la capital de España ultima los preparativos para el evento automovilístico más esperado de la década. El próximo 13 de septiembre se dará el banderazo de salida a la primera carrera de Fórmula 1 en el nuevo recinto de Ifema y Valdebebas, un proyecto que ha transformado por completo el norte de la ciudad. Bajo el nombre de 'Madring', las obras avanzan a contrarreloj con operarios trabajando en tres turnos para cumplir con un calendario que no permite descansos. La construcción de este trazado híbrido, que combina pabellones feriales con calles urbanas, supone un reto logístico sin precedentes. La organización se muestra optimista ante la magnitud de la obra: «Vamos bien, vamos bien. Llegamos a tiempo». Uno de los hitos más críticos tendrá lugar este mismo fin de semana con el asfaltado final de la pista. Los ingenieros advierten de la complejidad técnica de este proceso: «La operación del asfalto siempre es delicada». El objetivo es conseguir el "agarre oficial" que exige la FIA para monoplazas que circularán a cerca de 300 kilómetros por hora. El trazado contará con un desnivel de hasta 16 metros y una curva que promete convertirse en el nuevo icono del Mundial: la Monumental. Se trata de un giro peraltado con una inclinación extrema, del que los técnicos aseguran que «tiene más pendiente que las peores rampas del Angliru». Esta "pared" de asfalto buscará rivalizar en emoción con curvas legendarias como Eau Rouge o la Rascasse. El interés por el Gran Premio de Madrid es total. Con 100.000 entradas ya despachadas, la organización confirma que «estamos en sold out», aunque se baraja la posibilidad de ampliar el aforo hasta los 120.000 espectadores si se obtienen las licencias necesarias. El canon que pagará Ifema por la carrera se sitúa en torno a los 35 millones de euros anuales, una cifra competitiva frente a otros circuitos internacionales. El impacto económico estimado para la región es de unos 800 millones de euros al año, mientras que la inversión en la construcción ronda los 150 millones. Para blindar el evento frente a posibles problemas legales por ruidos, la Comunidad de Madrid trabaja en cambios normativos que protejan los eventos de "gran interés regional". A mediados de junio, tras el Gran Premio de Barcelona, se celebrará el acto oficial de presentación con Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida. El respaldo político es total, conscientes de la proyección internacional que supone para Madrid. Mientras los simuladores de las escuderías ya cargan los datos del trazado, en Ifema respiran con confianza ante el inminente estreno: «Llegamos, tranquilos». Se espera incluso que la visita del Papa al recinto ferial suponga un último impulso simbólico antes de que los motores empiecen a rugir en septiembre.
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