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  • hace 14 horas
Tratan de tomar al personal por desmemoriado.

Y en una época donde la hemeroteca está al alcance de cualquiera.

El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, volvió a cargar contra el juez Juan Carlos Peinado tras el auto de procesamiento de Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez, por cuatro delitos: tráfico de influencias, corrupción en los negocios en el sector privado, malversación de caudales públicos y apropiación indebida.

En declaraciones realizadas el 13 de abril de 2026 en la Galería de las Colecciones Reales, Bolaños afirmó que la instrucción del magistrado "ha avergonzado a muchos ciudadanos de nuestro país y ha avergonzado a muchos jueces y magistrados".

Además, aseguró que se ha causado "un daño al buen nombre de la Justicia que seguramente en muchos aspectos será irreparable" y expresó su "confianza absoluta" en que un tribunal superior e imparcial revocará las decisiones adoptadas.

Sin embargo, la hemeroteca dejó en evidencia una notable contradicción en la defensa que el propio ministro ha hecho del principio de respeto a las decisiones judiciales cuando estas no afectaban directamente al entorno del Gobierno.

En julio de 2025, cuando se ejecutó la entrega del hijo menor de Juana Rivas a su padre, residente en Italia, tras una resolución judicial firme, Félix Bolaños compareció públicamente para marcar la posición del Gobierno:

Y respecto a la pregunta que nos ha hecho sobre Juana Rivas y la entrega de su hijo, le tengo que decir que por supuesto que respetamos las resoluciones judiciales. Esto ha sido una decisión judicial. El máximo respeto mostramos desde el Gobierno. El asunto sigue judicializado y, por tanto, no solo respeto, sino también precaución porque sigue judicializado tanto en España, donde hay recursos pendientes, como también en Italia donde hay procedimientos judiciales que están pendientes también de juicio en el mes de septiembre.

El contraste es evidente. Cuando la resolución judicial perjudicaba los intereses o la narrativa de una activista cercana a ciertas causas progresistas, como el caso de Juana Rivas, Bolaños defendía el acatamiento y el respeto institucional. Cuando la decisión afecta al círculo más íntimo de La Moncloa, el ministro pasa a cuestionar la honorabilidad del juez y el propio prestigio de la Justicia.

Esta doble vara de medir alimenta el debate sobre si el Gobierno respeta realmente la independencia judicial o solo cuando le conviene. Fuentes jurídicas consultadas por varios medios recuerdan que el ministro de Justicia tiene la obligación de defender la imagen y el funcionamiento de los tribunales, no de erosionarla cuando un magistrado actúa conforme a la ley.

La hemeroteca, una vez más, actúa como juez implacable. Las palabras de Bolaños en 2025 sobre el "máximo respeto" a las decisiones judiciales chocan frontalmente con sus descalificaciones de 2026 contra el juez Peinado.

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00:00Creo que ha avergonzado a muchos ciudadanos de nuestro país. Ha avergonzado a muchos jueces y magistrados de nuestro país.
00:09Creo que el daño que se ha hecho al buen nombre de la justicia es un daño que seguramente en
00:14muchos aspectos será irreparable.
00:16Le tengo que decir que por supuesto que respetamos las resoluciones judiciales. Esto ha sido una decisión judicial. El máximo
00:21respeto mostramos desde el gobierno. El asunto sigue judicializado y por tanto no solo respeto sino también precaución.
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