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  • hace 4 días
En esta masterclass aprenderas todo sobre el sacramento de la reconciliación para iniciar una conversión de vida. El Padre Ernesto te acompañará con una pedagogía sencilla para que comprendas la misericordia de Dios a través del perdón.
Transcripción
00:01¿Te pasa que tienes la mejor intención y voluntad para cambiar y ser una mejor persona?
00:09En ese momento piensas, y con razón, que solo Dios te puede ayudar.
00:14Sin embargo, vas, te confiesas y sigues igual.
00:19De nuevo recaes en el pecado.
00:21Vuelves a caer en lo mismo.
00:23Regresas con las mismas luchas y te preguntas,
00:27¿Qué me falta? ¿Qué hice mal?
00:30¿Qué tal, mis queridos hermanos, mi querida hermana, queridos hermanos?
00:34Soy el padre Ernesto María Caro y hoy quiero decirte algo con claridad.
00:39Para salir del problema del pecado, tienes primero que entender que el pecado es verdaderamente un misterio.
00:47Y esto es evidente cuando leemos lo que nos dice San Pablo en su carta a los romanos,
00:52en donde nos hace ver que hacemos lo que no queremos.
00:56Y eso que queremos, no lo logramos hacer.
00:59Es decir, quiero ser bueno.
01:03Quiero cumplir lo que dice la palabra de Dios.
01:06Ya no quiero pecar.
01:08Pero me doy cuenta de que no es posible.
01:10O al menos, no hasta ahora.
01:13¿Qué pasa? ¿Qué pasa?
01:15Bueno, déjame explicarte un poco sobre este misterio y cómo salir de él.
01:22Lo primero que tenemos que hacer es reconocer que estamos tratando con un misterio que emerge del corazón.
01:28Esto ocurre por tener una naturaleza que el pecado original dañó gravemente nuestra alma.
01:34Y eso es lo que no nos deja el hacer las cosas como deberíamos de ser.
01:41Al contrario, eso es lo que nos deja sin control sobre lo bueno y también sobre lo malo.
01:46Pues hoy nuestras pasiones, que deberían de estar en paz, se desordenan y nos conducen de manera irremediable a hacer
01:56lo que no es bueno,
01:57lo que nos lastima, lo que lastima a la gente con la que convivimos.
02:02Y por eso San Pablo lo llama el misterio de la iniquidad.
02:06Es decir, por nuestras propias fuerzas no podemos salir de esta situación.
02:13Necesitamos forzosamente a Dios, como lo menciona el apóstol al final del capítulo 7 de su carta a los romanos.
02:21Sin embargo, no pensemos que aún con la ayuda de Dios podremos salir inmediatamente de este problema.
02:30El ser humano es un ser en proceso.
02:32Hay un proceso para pecar, como lo ilustra el apóstol Santiago en su carta.
02:38Pero también hay un proceso para salir del pecado y es de lo que quisiera hablarte.
02:44No conocer este proceso o no vivirlo adecuadamente es la razón por la que muchos cristianos no avanzan en su
02:52vida de gracia,
02:53quedándose siempre estancados sin poder superar esta terrible incapacidad del alma,
02:59la cual está fragmentada por el pecado original.
03:04Este proceso generalmente lo aprendemos en nuestra preparación para la primera comunión.
03:11Sin embargo, pocas veces lo logramos aplicar efectivamente a nuestra vida,
03:18ya sea porque éramos muy pequeños cuando lo aprendimos o porque no lo entendimos muy bien.
03:25Por eso quiero que ahora lo veamos juntos.
03:27La iglesia nos dice que para salir del estado de pecado es necesario
03:331. Hacer un examen de conciencia
03:402. Tener el dolor de los pecados
03:443. Tener firme propósito de enmienda
03:504. Decir los pecados al confesor
03:555. Cumplir la penitencia
03:59Estos cinco pasos los aprendimos de memoria, pero ¿los entendemos?
04:05¿Los vivimos?
04:06Lo más seguro es que no.
04:08Pues si los siguiéramos, avanzaríamos rápidamente en nuestra vida espiritual.
04:15Veamos pues de qué se trata cada uno de ellos.
04:18Hablemos primeramente del pecado.
04:21El sacramento de la reconciliación centra su atención en el pecado, particularmente en el
04:28pecado mortal o grave. Es por ello importante entender que el pecado, como te decía, es un
04:35misterio. Lo que sabemos de este misterio es que termina por destruir al hombre. Tan es así que lo
04:42llamamos mortal. Es por ello que es importante que entendamos que el pecado no es como en general lo
04:50consideramos una mancha en el alma. El pecado es mucho más que eso. Podemos decir que en realidad
04:57del pecado se identifica más con una enfermedad o con una herida que con una mancha.
05:05Esta enfermedad que se ha producido en el alma tiene que curarse y tiene que sanar. De lo contrario,
05:13nos llevará a la muerte. Esto nos ayuda a entender que el confesionario no es una tintorería,
05:19como a veces pensamos, para quitar las manchas, sino un verdadero hospital para atender a todos los
05:25enfermos y a los heridos que se acercan afectados por el pecado. Todo pecado que cometemos lastima
05:33nuestra alma, y esto, como todas las heridas, genera problemas en el resto de nuestra vida,
05:39desde las emocionales hasta las físicas. Esta herida puede ser producida por nuestros propios
05:46pecados o también por pecados de otras personas que nos afectan, como los insultos, la traición,
05:53los golpes, etc. Si no atendemos estas heridas, no podremos sanar y eso nos mantendrá enfermos con
06:02todos los signos de una enfermedad. Desgano, tristeza, ansiedad, angustia, depresión, miedo, etc. Y esto
06:11nos incapacita para ser felices. El remedio es ir al hospital y curar estas heridas. Es pues importante
06:20que nos demos cuenta de que cuando participamos del sacramento de la reconciliación, no estamos ante
06:26un juez, por el amor de Dios, sino en una sala de urgencias de un hospital.
06:34Hablemos ahora un poquito del primer punto, el examen de conciencia. Ya hemos dicho que el sacramento
06:42de la reconciliación se equipara a una visita a un hospital. Ante esta realidad, podemos decir que,
06:49así como en la vida física, nadie busca un tratamiento si no se sabe enfermo, lo mismo
06:56sucede en la vida espiritual. Es pues necesario darnos cuenta y aceptar que hemos pecado, que estamos
07:04enfermos y que es necesario realizar un diagnóstico para identificar que está deteniendo el flujo de la
07:13gracia. Es por ello fundamental que dejemos de ver el examen de conciencia como un interrogatorio
07:19policial y empecemos a verlo como un momento en el que, con honestidad, revisamos nuestra vida para
07:27descubrir las infecciones. Soberbia, egoísmo, envidia, impureza, etcétera. Cosas que están dañando
07:38nuestro corazón. Es decir, hay que encontrar las heridas, es decir, los pecados que hemos cometido.
07:46En este pequeño curso no hablaremos de las heridas que otros han hecho en mí, solo de las que se
07:53han
07:53realizado por mis propios pecados, porque ya de por sí es extenso, sería muy grande. Entonces, bueno,
08:02ahora bien, de la misma manera que el diagnóstico no lo hace el hombre solo con su psicología, sino
08:09que se vale de los medios científicos que están a su alcance para detectar qué le pasa, de igual manera
08:16en la vida espiritual. Será necesario pasar el corazón por el escáner divino. El escáner divino que es el
08:24Espíritu Santo, pues solo ante esta luz es posible detectar con realidad lo que está pasando en nuestro
08:31corazón. Es pues necesario dejar que la luz de Dios ilumine las zonas de sombra, que es decir, el pecado,
08:40y ver
08:40que éste no siga avanzando como una infección silenciosa. Para hacer este diagnóstico, nos acogemos a un
08:49protocolo, ¿sí? Hay una metodología para poder encontrar no solo el pecado, es decir, la enfermedad, sino lo que
08:58está padeciendo el enfermo. Por ello, es necesario, número uno, hacer un análisis sincero. Sin anestesia verbal,
09:10debemos ir al punto. Al médico no se le oculta donde le duele a uno la panza o lo que
09:16sea, no se lo
09:18ocultas. De la misma manera, en nuestro examen de conciencia, hay que buscar todo lo que lastima el
09:24corazón y evita que la gracia crezca. Hay que buscar los pecados que están generando problemas en mi vida.
09:32Número dos, debe de ser íntegro. Por otro lado, es importante revisar entonces todas las áreas relacionadas
09:41con Dios, con el prójimo, con uno mismo e incluso con la creación. Para ello, te dejaré en la descripción
09:50un posible
09:51examen de conciencia que te ayude a descubrir todas las áreas en donde hay sombra en tu vida.
09:58Número tres, debe ser esperanzador. Tu examen de conciencia debe ser esperanzador. Es decir,
10:07es muy importante que este examen esté buscando el mal para extirparlo y con ello ver una vida más
10:15llena de luz, de paz y sobre todo de libertad. Toda enfermedad nos ata y nos limita en nuestras
10:22relaciones con Dios y con los demás. En el reconocimiento de nuestras áreas lastimadas,
10:28el sacramento siempre hace brotar la esperanza de una vida más plena, más llena de luz y también
10:34con armonía interior. Así como una enfermedad detectada a tiempo puede ser sanada, el pecado
10:42confesado a tiempo no llega a la muerte del alma, que llamamos el pecado mortal. Es por ello que podemos
10:50decir que el examen de conciencia es nuestra medicina preventiva. San Agustín, este gran
10:57santo, utiliza frecuentemente la figura de Cristo como el omnipotens medicus, el médico omnipotente.
11:06Para él, el examen de conciencia es el momento de dejar de fingir salud. En el sermón 176 nos dice
11:14San Agustín, confiesa tu enfermedad al médico, porque si te avergüenzas de mostrarle tu llaga,
11:23él no podrá sanarte, él no ignora tu mal, pero quiere oírlo de tu boca. En otro orden de ideas,
11:31podemos decir que el examen de conciencia es retirar el vendaje del orgullo y mostrar la herida tal como
11:40está para que la gracia pueda actuar. Cuando nosotros le encubrimos, cuando yo les digo,
11:45están poniendo paja ahí para que no se note el pecado. No, no, ábrete completamente, ábrete
11:50completamente. Por su parte, San Juan Crisóstomo es muy, es muy pragmático. Él propone el examen de
11:59conciencia como una revisión técnica diaria para evitar que la infección progrese.
12:06En sus homilías sobre el arrepentimiento nos dice el santo, sube al tribunal de tu conciencia,
12:15pon ante ti tus pecados, no dejes que la herida se cierre en falso. El médico espiritual no viene
12:24a castigar, sino aplicar el remedio, pero primero debe ver la profundidad de la incisión. Y bueno,
12:33me parece que con esta imagen de San Juan Crisóstomo, podemos decir que el examen no es para torturarse,
12:40sino para realizar una limpieza de la herida antes de que se produzca una necrosis espiritual. ¿Qué ocurre?
12:50Será de gran provecho que este análisis lo hagamos en oración. Espacio en el que el Espíritu Santo
12:58ilumina el alma. En el Salmo 139 encontramos la oración de diagnóstico por excelencia. Es como
13:07pedirle al especialista que analice lo que nosotros no vemos. En este Salmo quisiera solamente para
13:14darte una idea, y ojalá y esto te motive a leerlo en su momento. Dice en el versículo 23 y
13:2024,
13:23examíname, oh Dios, y conoce mi corazón. Pruébame y conoce mis pensamientos. Ve si hay en mí camino
13:32de perversidad y guíame en el camino eterno. El diagnóstico no es sólo lo que yo alcanzo a ver,
13:41que sería algo muy subjetivo, sino lo que Dios me revela cuando en oración le hablo y le pregunto y
13:48le
13:48digo que me ayude. A veces el pecado es como una enfermedad sintomática. Creemos que estamos bien,
13:56pero el electrocardiograma del Espíritu, es decir, la palabra de Dios, detecta la arritmia de nuestra
14:05caridad. Es por ello que la revisión del alma debe de hacerse no sólo a la luz del Espíritu, sino
14:12también a la luz de la palabra de Dios. En el examen que te dejo, ahí podrás ver algunas citas
14:19que creo que pudieran hacerte de ayuda para hacer este examen. Enseguida tenemos el dolor de los
14:27pecados. ¿Qué se refiere esto? Se refiere a la constricción, es decir, el rechazo de la enfermedad.
14:37Un punto fundamental es comprender que el pecado lastima el alma y que esta enfermedad acabará con
14:44nosotros. Por eso es fundamental que deseemos de todo corazón sanar. En el Evangelio de San Juan,
14:53en el capítulo 5, tenemos un caso que nos ilustra grandemente este tema. En este pasaje Jesús se
15:00encuentra con un hombre que tenía 38 años postrado sin sanar y Jesús le pregunta, ¿quiere sanar?
15:09Pues la pregunta parecería tonta, ¿no es cierto? Pues todo enfermo quiere sanar, o al menos eso es lo
15:15que en general podríamos pensar. Pero cuando se tiene a una persona que no ha hecho nada para sanar en
15:2438
15:24años, cabe la pregunta si realmente quiere sanar. Esto se aplica al pecado. La pregunta que sigue en
15:34este proceso de sanación interior es ver si nosotros realmente, escucha, realmente queremos sanar.
15:44Si realmente queremos tener una nueva vida libre del pecado. Pues parecería que en general, en general,
15:53la gente quiere seguir como está. Viene al sacramento solo para confesarse. No más para decir lo que ha
16:01hecho, pero no está arrepentida. Y muchas veces lo hace solo para comulgar, pero sin el deseo de cambiar.
16:11Hermano, hermana, ten en cuenta que no sanaremos si no decidimos dejar de hacer lo que nos lastima.
16:18La contricción es el momento en que el alma dice, no quiero vivir más con esta infección. Es el dolor
16:27de
16:28comprender que nosotros mismos hemos herido nuestra salud espiritual. En la medicina, el cuerpo tiene
16:36mecanismos naturales de rechazo, fiebre, dolor, inflamación, etcétera, que indican que el organismo no
16:43acepta la enfermedad. En la vida espiritual, la contricción es ese sistema inmunológico que
16:51reacciona contra lo que nos está matando. Este dolor de los pecados no es un dolor físico, sino
17:00un dolor de la voluntad. Es el momento en que el paciente dice, no quiero vivir así, no quiero vivir
17:07si, este mal no me pertenece. Quiero sanar, quiero ser libre, quiero ser verdaderamente feliz.
17:14Podríamos considerar el dolor de los pecados como los anticuerpos espirituales que trabajan
17:20para erradicar el pecado. Si no hay dolor, arrepentimiento. El alma está en un estado de
17:28insensibilidad espiritual. El dolor de los pecados es la señal de que el alma aún está viva y lucha por
17:36su salud. Es darme cuenta del mal que produce esa enfermedad en mí y que también afecta a todos los
17:45que me rodean. Se trata de rechazar desde el fondo del corazón a la bacteria del pecado que ha invadido
17:53el templo del espíritu. Es comprender que si no erradicamos ese mal, arruinaremos nuestra vida y la
18:00de los demás. Cuando estos anticuerpos no están funcionando, es que el Espíritu Santo ha sido
18:07bloqueado por la comodidad y por el placer. Es un indicio de que la persona se encuentra al borde de
18:16la muerte espiritual. En ese momento el alma se estanca y le va abriendo más el corazón al demonio
18:24que actuando inteligentemente aprovecha este estado de insensibilidad espiritual para obviamente
18:31promover ahora con más fuerza las ocasiones de pecado, sabiendo que la debilidad en la que se
18:37encuentra la persona seguramente sucumbirá. Así, su situación va de mal en peor. Hermanos, pudiendo
18:47llegar incluso a la condenación eterna, que es la muerte definitiva, es necesario que se desarrolle
18:55en nosotros la contrición, el arrepentimiento profundo que nace del corazón. Este puede tener
19:02dos formas de presentarse que podríamos equiparar como la calidad del rechazo. La primera forma como
19:10se presenta la llamamos atrición. Es el rechazo por miedo. Esto es como el paciente que deja de fumar
19:18solo por miedo a padecer algún mal, el cáncer u otras cosas. Es un inicio, pero el rechazo es externo.
19:27Este rechazo es débil y es muy posible que vuelva a fumar o que fume menos o de vez en
19:34cuando,
19:35pensando que de esta forma, pues no se enfermará o al menos no se enfermará gravemente. No funciona
19:43bien. Por otro lado, tenemos la contricción. Es el rechazo por amor. Como el hijo que sufre porque
19:52su enfermedad hace sufrir a su padre, en este caso, como el hijo pródigo decide amorosamente
19:59regresar al padre y cambiar su vida definitivamente. Para hacerlo, válgame, tendrá que recorrer todo el
20:08camino hasta la casa del padre. Pero lo ha decidido y se pondrá en camino y no parará hasta no
20:16llegar
20:16a los brazos de su padre. Es importante que sepas que la verdadera contrición es un don de Dios que
20:25hay
20:25que pedir. Es necesario pedirle a Dios que nos haga ver la maldad de nuestro pecado y el grave daño
20:33que
20:33nos hacemos y que le hacemos a los demás cuando nosotros pecamos. Es un don, es un don que hay
20:40que
20:40pedir. Hay que pedirlo de todo corazón. Hay que pedir al Señor que nos ayude a llorar nuestros
20:46pecados. Cuando esto sucede, será ya muy difícil volver a cometerlos. Es el signo. Cuando los lloras,
20:54es el signo de que tu corazón se está limpiando y que hay una decisión firme de no volver a
20:59cometerlos. Mientras tanto, mientras llega la contrición, la atrición nos ayudará para que con
21:09esfuerzo podamos ir superando la enfermedad. Decíamos que hay signos que nos ayudan a detectar
21:15que el cuerpo está luchando por liberarse de la enfermedad y uno de ellos es la fiebre.
21:23En el corazón también se da esa fiebre y le podríamos llamar la fiebre del alma. La fiebre
21:31es molesta, pero es una señal de defensa. Cuando la persona llora al pensar en el pecado o le viene
21:39una gran pesadumbre por lo que hizo, es lo que llamaríamos la fiebre espiritual. Indica que el
21:47organismo de la gracia está luchando por expulsar el virus del pecado. En esto tendremos que ver la
21:54mano de Dios que nos quiere sanos y libres. Sí, hermano. Dios te quiere sano y te quiere libre.
22:03Parecería que esta visión es mía, pero no es así. Es algo que siempre la iglesia, a través de sus
22:10grandes pastores, han reconocido en el misterio del pecado y de la reconciliación. Por ejemplo,
22:17San Agustín, escribiendo sobre los Salmos, dice, distingue magistralmente entre el dolor que hunde y el
22:26dolor que eleva. Dice San Agustín, escuche estas palabras, castígate a ti mismo si no quieres que
22:35Dios te castigue. El dolor de la penitencia es la mano que extrae la espina. Duele al salir,
22:44pero es la única forma de que la herida nos supure. Volviendo a presentar a San Juan Crisóstomo en sus
22:54homilías sobre la penitencia, él enfatiza que el arrepentimiento es el fuego que consume la
23:01infección. Te digo a continuación lo que dice. Nos dice, no es la cantidad de los pecados lo que
23:08produce la muerte, escucha, sino la falta de rechazo a ellos. El dolor del corazón es el cuchillo que
23:17corta el tejido podrido para que nazca carne nueva. Y si todavía quisiéramos ir más atrás,
23:26en los Salmos encontraríamos muchas citas que nos hablan de esta visión de la necesidad de un
23:33arrepentimiento profundo. Quizás uno de los más conocidos pues es el Salmo 51, escrito por David,
23:42cuando reconoce la terrible acción o las acciones que ha realizado. Escribe unos cuantos versículos
23:51del Salmo 51, dice, contra ti he pecado, solo contra ti, y he hecho lo que es malo, lo que
24:01es malo
24:02ante tus ojos. Por eso tu sentencia es justa y tu juicio irreprochable.
24:11Este es el grito del paciente que reconoce su estado y rechaza su condición. La expresión,
24:19un corazón quebrantado, es la forma de expresar un corazón que ha roto su alianza con la enfermedad
24:25y se dirige hacia una curación plena. Su tiempo de esclavitud ha terminado.
24:33Hermanos, nunca olvidemos esta sentencia de San Pablo en su carta a los Colosenses, capítulo 1, dice,
24:40Él nos libró del dominio de la oscuridad y nos trasladó al reino de su amado Hijo,
24:47en quien tenemos redención y el perdón de los pecados.
24:52La clave para salir de la enfermedad y del estado de muerte es el deseo de estar sano.
24:59Si amo mi enfermedad, el pecado, el tratamiento, créeme, no tendrá efecto.
25:08Pasamos al tercer punto de este examen que estamos haciendo, el propósito de enmienda.
25:14Todo esto ya lo vimos en el catecismo, pero como decía, probablemente no le habíamos entendido bien a esto
25:21o lo veíamos como platicaba al principio, como un tema de una mancha.
25:26Si yo me mancho la ropa, me puedo ir a trabajar, pero si me rompo una pierna, no puedo ir,
25:31necesito ir al médico.
25:33Entonces, bueno, hablemos de este tercer momento, el propósito de enmienda.
25:37¿Qué es esto? Muy sencillo, es el plan de recuperación.
25:42¿Cómo me voy a recuperar?
25:45Entramos ahora a una de las partes vitales del sacramento, pues es la decisión de cambiar de hábitos.
25:54Si un paciente tiene los pulmones dañados, pero decide seguir fumando, la medicina servirá de poco.
26:02El propósito de enmienda es la voluntad de evitar los ambientes o las situaciones que nos vuelven a contagiar.
26:10Es por ello que este paso es fundamental, pues es el puente entre el arrepentimiento interno y la salud externa.
26:21En la medicina común no basta con que el paciente acepte que esté enfermo, debe comprometerse con un cambio de
26:30hábitos.
26:32Y te lo digo yo, o sea, el tema, a mí me afecta el tema de los carbohidratos, porque tengo
26:39mal mi tiroides.
26:40O sea, me podrán dar todas las medicinas del mundo, pero si no cambio mi forma de alimentarme, pues no
26:46me sirve para nada.
26:47Nada más gasto dinero.
26:48Por ello, podemos decir que el propósito de enmienda es el momento en el que el paciente firma su consentimiento
26:59para el tratamiento
27:00y decide no volver a exponerse a los agentes infecciosos, que son las ocasiones de pecado.
27:10Ahora, entrando ya en materia, esto se refiere no a un propósito, sino a un programa, a un plan bien
27:20definido que podríamos llamar el plan de la recuperación.
27:25De la misma forma como un cardiólogo diseña un plan tras un infarto, el paciente, asistido por la gracia, diseña
27:35un plan para proteger su vida espiritual.
27:38No es solo querer, no es solo buscar estar bien, es decidir los pasos para estarlo.
27:46Y sobre todo, debemos de hacer lo necesario para evitar una recaída.
27:52Sin este programa, ni la toma de decisiones serias, el pecado se volverá a instalar con el riesgo de que
28:02cada recaída puede hacernos inmunes o más inmunes
28:07y nos acostumbramos a estar enfermos sin ya hacer nada para salir de ahí.
28:13El caso del enfermo de Betesda.
28:16Si regresamos a nuestro símil de la enfermedad, vemos que en la medicina la recuperación exige evitar los factores de
28:38riesgo.
28:39El propósito de enmienda es la determinación firme de huir de las ocasiones, no solo próximas, como rezan algunas de
28:48nuestras oraciones,
28:49sino de huir de cualquier ocasión que nos pudiera llevar al pecado.
28:54Si un paciente es alérgico a un alimento, su plan de recuperación es no volver a comerlo.
29:02Punto. Así de sencillo.
29:04Debe quedar claro que el propósito no es una promesa de perfección, que a veces nos frustra.
29:11¡Ay! ¡No!
29:12Es un plan. Vamos a ir caminando. Vamos a ir saliendo de ahí.
29:17Es una promesa de lucha y de cambio de ambiente.
29:21El Señor conoce nuestras limitaciones y debilidades y por eso Él quiere que estemos en la lucha.
29:28Que pongamos de nuestra parte todo lo que sea posible para no acercarnos a las áreas que no son buenas,
29:40a las conversaciones que son malsanas, a lugares, espectáculos, etc.
29:44Todo aquello que, te lo digo, que nos conducirán sin problema de nuevo al pecado.
29:52El demonio lo sabe y va a buscar que esto ocurra en nuestras vidas.
29:59Por ello, muchas veces, esta es la parte, créemelo, yo lo veo con todas las confesiones que hago.
30:07Esta es la parte más difícil, pues en ella hay que cortar con todo lo que nos es ocasión de
30:15pecado.
30:17En este sentido, Jesús fue muy tajante.
30:22En el Evangelio de Mateo nos dice en el capítulo 18.
30:25Escucha esto, es durísimo.
30:54Hermano, durísimas estas palabras.
30:57Esto es lo que yo entiendo como replantarnos.
31:01Es decir, cambiar de ambientes, de amigos.
31:05Ay, Carlitos, cambiar de ambientes, de amigos, de relaciones, de espectáculos.
31:13Como ves, es un cambio en toda mi vida.
31:17Por eso le llamamos conversión.
31:21Claro que este cambio no se puede hacer de un día para otro.
31:24Es un proceso.
31:27Por eso hay un plan.
31:30Es un proceso que requiere de un plan muy concreto.
31:34De lo contrario, nunca va a ocurrir.
31:36Y es importante recordar, como dice Jesús,
31:40Este proceso puede ser muy doloroso, pues hay que dejar cosas a las que estamos muy atados.
31:47A veces son personas muy cercanas, muy queridas, pero hermanos, son nocivas para nuestra vida espiritual.
31:55Es difícil, sí, pero eso es lo que nos lleva a vivir en la libertad y en el amor del
32:00Señor.
32:01En este proceso, el elemento fundamental es la voluntad.
32:06He decidido.
32:07Pues podemos decir que es el músculo de la recuperación.
32:13Por ello, pues es bien importante que te propongas iniciar tu vida ascética.
32:19Es decir, empezar a trabajar el tema del ayuno para poder ayudar a que tu voluntad se someta a ti
32:26y al espíritu y no a tus pasiones.
32:31Generalmente, un plan de recuperación falla si el paciente no tiene voluntad.
32:36Aquí es donde entra la gracia como un suplemento vitamínico que fortalece el querer del hombre.
32:44Y como dice el apóstol Santiago en su carta, en el capítulo 1, dice,
32:49Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios y él se la dará.
32:56Pues Dios da a todos generosamente, sin menospreciar a nadie.
33:03Creo que muy bien podemos sustituir la sabiduría por la gracia, pues seguramente no nos la va a negar el
33:10Señor.
33:12Sobre este tema, San Agustín enfatiza que la vida cristiana es un progreso constante.
33:18El propósito es la decisión de seguir caminando hacia adelante.
33:24En el sermón 169 dice el santo,
33:28Si dices, basta, estás perdido.
33:34Añade siempre, camina siempre, avanza siempre.
33:38No te detengas en el camino, no retrocedas, no te desvíes.
33:44El que no avanza en el plan de la salud, retrocede hacia la infección.
33:50Por su parte, San Juan Crisóstomo nos advierte sobre la importancia de la firmeza en el camino de la conversión,
33:57para no abrir de nuevo la puerta a aquello que nos daña.
34:02En sus homilías insiste en que no basta recibir la limpieza del pasado.
34:08Es necesario perseverar y apartarse de lo que puede hacernos caer otra vez.
34:15Y termino este apartado con el pasaje que ya comentaba en otro momento sobre el paralítico de la piscina de
34:23Betesda, de Juan 5.
34:25En donde el paralítico, después de su curación, se encuentra con Jesús y le dice Jesús.
34:31Después de esto, Jesús lo encontró en el templo y le dijo, mira, ya has quedado sano, no vuelvas a
34:42pecar, no sea que te ocurra algo peor.
34:47Vamos ahora al cuarto punto, importantísimo.
34:54Pido a Dios que me dé la gracia para podértelo comunicar con sabiduría y con caridad.
35:02Cuarto paso, decir los pecados al confesor.
35:07Abrir la herida ante el médico.
35:15Y con esto, llegamos ahora a uno de los momentos más decisivos del proceso de sanación espiritual.
35:22El encuentro con el confesor.
35:25Es aquí donde el enfermo del alma se encuentra de manera concreta y sacramental con el médico divino,
35:33que no es otro sino Cristo, quien sin embargo actúa por medio del sacerdote.
35:39Este punto es necesario abordarlo desde dos ángulos diferentes y complementarios,
35:45los cuales son muy importantes si realmente queremos curarnos.
35:50Por un lado está el médico que será el que analice la herida o la enfermedad.
35:56Y por otro está el paciente que debe mostrar la herida y lo que haya hecho para curarla,
36:02sin buscar ocultar nada, sino mostrando con sinceridad y con claridad
36:09nuestra herida para que el médico pueda revisarla.
36:13Es importante en este momento decir que la iglesia nos enseña que el sacerdote actúa en persona a Cristi.
36:20Sin embargo, esta afirmación, que es teológicamente verdadera,
36:25necesita ser entendida desde una perspectiva pastoral.
36:29Cristo es el médico perfecto y nosotros, los sacerdotes, somos únicamente su instrumento en los sacramentos.
36:39Y como todo instrumento humano, está marcado por su historia, su formación, su sensibilidad y también por sus límites.
36:49Es decir, solo Dios es perfecto.
36:52Nosotros somos imperfectos y somos frágiles.
36:56Aquí conviene decirlo con claridad y sobre todo con caridad.
37:00Así como en la medicina, no todos los médicos tienen la misma experiencia,
37:05la misma especialidad o la misma capacidad de diagnóstico,
37:10en el misterio de la reconciliación ocurre lo mismo.
37:14Existen distintos niveles de acompañamiento pastoral.
37:17Esto que digo ahora no pretende juzgar intenciones ni descalificar a nadie,
37:23sino simplemente describir una realidad que influye profundamente en el proceso de sanación
37:29de la persona que asiste al sacramento.
37:32Y bueno, pues todo esto lo digo porque me parece que en la vida ordinaria
37:37nadie espera que una enfermedad grave se cure con una consulta rápida
37:42o con una receta genérica como pasa en muchos hospitales.
37:46Hay padecimientos leves que se resuelven con un tratamiento sencillo,
37:51una aspirina y algo así.
37:52Pero existen enfermedades crónicas, crónicas.
37:56Siempre se repite, siempre se repite, se repite, se repite.
37:59Infecciones profundas o recaídas repetidas que exigen escucha atenta y un diagnóstico preciso
38:09y sobre todo un plan de tratamiento amplio.
38:13Cuando esto no sucede, el problema no desaparece.
38:17Por eso nuestros confesionarios están llenos.
38:20Porque es la misma persona que regresa y regresa y regresa y regresa y regresa
38:24y siempre se confiesa de lo mismo.
38:26La herida no se ha sanado, no se ha curado.
38:31¿Qué pasa ahí?
38:32Le damos un tratamiento y simplemente se silencia.
38:37Pero continúa avanzando.
38:40En estos casos hay que buscar un médico que entienda de estas situaciones.
38:47Algo semejante ocurre en la vida espiritual.
38:50Muchos fieles se confiesan con sinceridad y con buena voluntad, caray.
38:54Pero no logran avanzar en su proceso de conversión.
38:58Recaen una vez y otra vez en los mismos pecados.
39:02Permanecen atrapados en las mismas dinámicas interiores
39:05y terminan pensando que la confesión no sirve.
39:10O que, peor, ellos no pueden cambiar.
39:13En realidad, muchas veces no se trata de falta de arrepentimiento.
39:19Sino que la herida no fue suficientemente explorada
39:23o el tratamiento no correspondía a la profundidad del mal que tiene.
39:29En el sacramento de la reconciliación,
39:32el sacerdote no está llamado únicamente a absolver,
39:36aunque esto sea esencial,
39:39sino también ayudar al penitente a comprender su enfermedad espiritual.
39:43A identificar patrones de pecado, ocasiones próximas,
39:47heridas no sanadas y resistencia interior que está bloqueando la gracia.
39:54Hermanos, cuando esto no ocurre, el sacramento sigue siendo válido,
39:58pero el proceso de sanación queda incompleto y probablemente nunca se dará.
40:03Debe decirse también con justicia que esto no siempre es fruto de la negligencia.
40:11A veces influye la falta de tiempo, el cansancio,
40:15la presión pastoral o incluso una formación limitada en el acompañamiento espiritual.
40:21Otras veces sencillamente el confesor no alcanza a percibir la gravedad real de la herida que el penitente presenta.
40:29No hay mala voluntad, pero sí una limitación objetiva, como sucede también en la medicina.
40:36Por ello, así como en la vida física es legítimo buscar una segunda opinión médica
40:42o acudir a un especialista cuando la enfermedad lo requiere,
40:46en la vida espiritual ocurre lo mismo.
40:49También es legítimo y saludable buscar un confesor
40:53que nos pueda acompañar con mayor profundidad en el proceso de conversión.
40:57Esto no es falta de respeto ni desconfianza hacia el sacerdote.
41:02Es amor responsable por la propia salud de nuestra alma.
41:06Es pues entonces importante comprender, como repito a menudo,
41:11que confesarse no es solo decir pecados, sino abrir la herida.
41:16Es buscar la sanación y con ello la conversión.
41:20El pecado oculto, minimizado o tratado superficialmente, se infecta.
41:26El pecado confesado con verdad y acompañado adecuadamente, comienza a cicatrizar.
41:33Para que esto suceda, es necesario que el penitente encuentre un espacio
41:38donde pueda hablar con libertad, sin miedo,
41:42con la certeza de que será escuchado y orientado hacia un verdadero camino de sanación.
41:48Y esto lo digo porque muchas veces la gente ve al sacerdote en la calle
41:56o en algún otro lugar y le pide que lo confiese.
41:59Dios mío, me han pedido que los confiese antes de abordar un avión.
42:04Esto es no haber entendido en absoluto lo que significa y lo que representa la reconciliación.
42:13Es una reconciliación sacramental que requiere su espacio.
42:17En este sentido, el confesor es como un médico que no solo aplica el remedio,
42:23sino que explica el tratamiento, advierte sobre las recaídas
42:27y anima al paciente a asumir con responsabilidad su proceso de recuperación.
42:32Y esto requiere de un consultorio adecuado y de tiempo.
42:47Cuando todos estos factores concurren, la confesión deja de ser un acto repetitivo y frustrante
42:54y se convierte en transformador con la misericordia y con la gracia de Dios.
43:02Si lo vemos desde esta óptica, podemos decir que el sacramento de la reconciliación nunca fracasa.
43:10Cristo sigue siendo el médico fiel y poderoso.
43:15Como lo comenté hace un momento, lo que a veces falta es el proceso humano de atención
43:21o bien no se diagnostica con profundidad o no se acompaña adecuadamente la recuperación.
43:27Reconocer esto no divide a la iglesia, al contrario, la purifica, la fortalece,
43:34porque nos devuelve a la verdad del evangelio.
43:38No necesitan médicos los sanos, sino los enfermos.
43:44Y finalmente, el quinto paso, cumplir la penitencia, es decir, tomarse la medicina.
43:54Llegamos finalmente al último paso del proceso que de alguna manera resume a los demás
43:59y es vital para poder asegurar la salud del alma.
44:03Me parece que con frecuencia la gente piensa que el sacramento de la reconciliación termina en el momento de la
44:12absolución.
44:14Es que para muchos hermanos, una vez que han dicho sus pecados y han escuchado la absolución,
44:20no está resuelto.
44:22Esta percepción, aunque comprensible, es incompleta
44:26y en muchos casos la causa principal de las recaídas y del estancamiento espiritual.
44:33Esta visión reducida del sacramento se debe en gran parte a que toda la atención sea concentrado en los confesionarios,
44:41en el cuarto paso, en decir los pecados al confesor.
44:45Hemos dejado en la sombra los otros pasos, los otros cuatro pasos.
44:50Sin embargo, el sacramento no es un acto aislado ni mágico,
44:54sino un proceso de sanación integral y la penitencia no es un añadido secundario,
45:01sino es la culminación concreta de todo el camino recorrido.
45:06Si seguimos el símil que hemos utilizado,
45:09podríamos decir que la absolución es la intervención inicial del médico,
45:15pero la penitencia es el tratamiento que debe seguirse
45:18para que la curación sea real y sobre todo duradera.
45:23O sea, tengo tos, tomes este jarabe, ¿cuánto tiempo?
45:27Un mes.
45:28¿Qué pasa si lo dejas de tomar el segundo día?
45:30Porque ya te sientes bien, ya no te curaste, iba a repetir, repetir, repetir, repetir.
45:35No, es un tratamiento.
45:38Podemos decir que es la medicina espiritual que restaurará al enfermo
45:44y sobre todo lo ayudará para que no se enferme nuevamente.
45:50Nadie en el campo médico pensaría que basta con escuchar el diagnóstico de un doctor para sanar,
45:55aunque sea el mejor, pues no vas a sanar.
45:58Es necesario tomar la medicina, seguir las indicaciones del tratamiento
46:02y aceptar el tiempo de recuperación, que puede ser largo y puede ser doloroso.
46:10San Pablo expresa con gran claridad esta colaboración entre la acción de Dios
46:17y la responsabilidad humana cuando afirma en su carta a los filipenses.
46:22Trabajen con temor y temblor por su salvación,
46:26pues Dios es quien obra en ustedes el querer y el obrar.
46:31Dios actúa, sí, pero no sin mí, no sin nosotros.
46:35Dios sana, pero espera nuestra cooperación.
46:40Aquí conviene señalar con respeto y realismo pastoral dos dificultades frecuentes.
46:45Por un lado, no siempre la penitencia propuesta corresponde a la gravedad de la herida
46:50o también de la debilidad concreta del penitente.
46:54En la medicina no todo se cura con el mismo fármaco.
46:58Del mismo modo, en la vida espiritual, no toda enfermedad del alma se sana con una prescripción genérica.
47:06Esto no invalida el sacramento, pero puede limitar su eficacia,
47:12especialmente su eficacia terapéutica.
47:14Y creo que eso es lo que muchas veces pasa.
47:17Una misma medicina, una misma medicina, rápido, rápido, rápido, rápido, rápido.
47:20Tómese esto, tómese esto, tómese esto y esto.
47:24La gente no se cura así.
47:25Es por ello que decíamos en el paso anterior que es necesario buscar un médico que conozca de la enfermedad
47:34y que me pueda dar la medicina adecuada, ya que de lo contrario, créenmelo, no vas a sanar.
47:42No vas a sanar.
47:44San Juan Crisóstomo, en sus homilías sobre la penitencia, dice lo siguiente.
47:50No basta cortar el mal.
47:52Hay que cuidar la herida hasta que sane.
47:55El perdón inicia la curación, pero la penitencia la consolida.
48:02De manera que si no tenemos una buena penitencia, es decir, una buena medicina, será difícil curarse.
48:10A veces la gente piensa que la penitencia fue exagerada, pero es lo que una enfermedad espiritual necesita.
48:19Por otro lado, muchos penitentes no comprenden el verdadero sentido de la penitencia.
48:25La viven como un requisito final, una formalidad para cerrar la confesión sin integrarla al proceso real de conversión.
48:34Y así la penitencia se cumple de manera rápida, superficial, desconectada de las decisiones concretas que la persona ya ha
48:44identificado como necesarias para evitar la recaída.
48:48Otra de las ideas que hay que eliminar de nuestra mente es que la penitencia es un castigo o el
48:55precio que debemos de pagar a Dios para recibir el perdón.
49:01Absolutamente no es así.
49:03La penitencia es nuestra medicina espiritual, es el medio concreto por el cual la gracia recibida comienza a actuar en
49:12nuestra vida diaria,
49:13fortaleciendo nuestra voluntad, ordenando nuestros afectos y sanando progresivamente las heridas del pecado.
49:23Podemos decir que la penitencia resume todo el proceso de la reconciliación.
49:28En ella confluye el examen de conciencia, el dolor de los pecados, el propósito de enmienda y la confesión misma.
49:37De hecho, este paso debe tener en cuenta la enfermedad concreta, la debilidad reconocida y las resoluciones ya asumidas en
49:48nuestro examen.
49:48Es el punto donde la gracia de Dios y la libertad humana se encuentran y cooperan activamente.
49:57Por eso la sanación del alma no solo es ser instantánea, así como en la medicina la curación implica tiempo,
50:06constancia, fidelidad al tratamiento.
50:08En nuestra vida espiritual, la gracia actúa ordinariamente a través de procesos, orígenes, nuevamente en una de sus homilías, en
50:19este caso sobre Levítico, nos da una imagen profundamente pastoral.
50:24Él nos dice lo siguiente.
50:26La medicina divina no actúa siempre de una vez, sino según la capacidad del enfermo para soportar la curación.
50:37Es decir, podríamos decir que la penitencia es la fisioterapia del alma.
50:44Fisioterapia del alma.
50:45No elimina de golpe la debilidad, pero va fortaleciendo.
50:50No suprime inmediatamente la tentación, pero educa la voluntad.
50:55No borra mágicamente las consecuencias del pecado, pero las restaura progresivamente.
51:01Y así vamos adquiriendo la libertad interior.
51:05Por eso, cumplir la penitencia no es el final del sacramento, sino el inicio real de la recuperación.
51:12Cristo ha actuado como médico misericordioso.
51:16Ahora el paciente, sostenido por la gracia, aprende a vivir como alguien que ha decidido sanar.
51:23El perdón de Dios es inmediato, pero la sanación del hombre es progresiva.
51:30Y en ese camino, la penitencia es la medicina que, tomada con fidelidad, conduce verdaderamente a una nueva vida.
51:39Espero que todo lo que he propuesto en este pequeño curso,
51:44ayude a muchas personas a reentender este maravilloso sacramento.
51:49No como un acto único de la confesión,
51:53sino como un verdadero proceso de conversión y sanación interior que todos necesitamos.
51:59Gracias por haber tenido este encuentro con este sacramento.
52:05Y si este curso te ayudó en tu vida, compártelo.
52:10Estoy seguro que le harás un gran bien a todos aquellos que reentiendan,
52:15para ayudar a reentender qué significa verdaderamente este sacramento,
52:19y no solamente irse a confesar de los pecados.
52:22Gracias.
52:23Hasta la próxima.
52:25Que Dios te bendiga abundantemente.
52:33Gracias.

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