Saltar al reproductorSaltar al contenido principal
  • hace 5 minutos
El tablero geopolítico de Oriente Próximo ha saltado por los aires, arrastrando consigo la estabilidad de los mercados energéticos internacionales. La reciente escalada, iniciada por un ataque israelí contra el campo de gas iraní South Pars, ha provocado una respuesta en cadena de Teherán que sitúa al mundo ante una crisis de suministros sin precedentes. En las últimas horas, el precio del crudo ha escalado hasta los 116 dólares por barril, mientras que el gas natural ha alcanzado máximos no vistos en los últimos cuatro años.
Tras el bombardeo de su yacimiento principal, el régimen iraní ha dado por finalizada la fase de contención. Las autoridades de Teherán han declarado oficialmente que "el péndulo de la guerra" se ha desplazado hacia un conflicto económico "a gran escala", ordenando de forma inmediata la evacuación de plantas de gas y refinerías en los países del Golfo ante la inminencia de represalias.
Esta nueva fase de hostilidades ha dinamitado años de esfuerzos diplomáticos en la región. Desde Riad, las autoridades han advertido a Irán de que la "poca confianza" que se había logrado cimentar recientemente con sus vecinos del Golfo está ahora "completamente destrozada".
La represalia iraní se ha materializado en objetivos de alto valor estratégico. En Arabia Saudí, un proyectil alcanzó la refinería Samref en el puerto de Yanbu, operada por el gigante estatal Aramco. Si bien fuentes de la industria califican el impacto como "mínimo", la tensión en la zona es extrema: la defensa aérea saudí ha tenido que interceptar un misil balístico que se dirigía hacia este puerto, vital para las exportaciones por el Mar Rojo debido al bloqueo en el estrecho de Ormuz.
Por su parte, Qatar ha sufrido el embate en la zona industrial de Ras Laffan, donde se encuentra la mayor planta de gas natural licuado del planeta. Los bombardeos iraníes han provocado incendios y "daños significativos" en unas instalaciones cuya producción ya se encontraba suspendida desde el 2 de marzo por la inestabilidad regional. Además, la agencia marítima de Reino Unido (UMKTO) ha informado de que un buque comercial fue alcanzado por un proyectil a escasos seis kilómetros de la planta qatarí, provocando un incendio a bordo, aunque los tripulantes están a salvo.
La paciencia de las potencias del Golfo parece haber llegado a su límite. El ministro de Exteriores saudí, el príncipe Faisal bin Farhan, ha lanzado una advertencia final, asegurando que la presión de Irán tendrá un "efecto contraproducente tanto política como moralmente, y ciertamente nos reservamos el derecho de tomar medidas militares si lo consideramos necesario". Mientras el suministro global de energía pende de un hilo, la comunidad internacional observa con temor cómo la guerra de misiles se transforma en un estrangulamiento económico total.

Categoría

🗞
Noticias
Transcripción
00:00Este conflicto terminará en algún momento, pero tengo que decirles que lo poco de confianza había sido antes
00:07ha completamente abierto, y creo que ese es el señal clarísimo de cómo se sienten de diplomacia.
00:14No crees en hablar con sus vecinos, intenta presionar sus vecinos.
00:19Y vamos a usar todos los niveles que tenemos, político, económico, diplomático y demás,
00:27para conseguir estos ataques a parar.
00:30¡Gracias!
Comentarios

Recomendada