El estrecho de Ormuz, arteria vital por la que circula el 20 % del crudo y gas natural licuado mundial, se ha convertido en un escenario de guerra abierta tras registrarse al menos cuatro ataques contra buques comerciales en las últimas horas. La ofensiva, reivindicada en parte por la Guardia Revolucionaria de Irán, ha afectado a embarcaciones de procedencia griega, japonesa, tailandesa e israelí, elevando la tensión geopolítica y económica a niveles críticos en una zona clave para la seguridad energética global.
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