El periodismo español se despide de uno de sus últimos grandes referentes. El periodista y escritor Raúl del Pozo ha fallecido en Madrid a los 89 años, según ha confirmado el diario El Mundo, cabecera en la que desarrolló gran parte de su brillante carrera . Con su partida, el oficio pierde a un cronista parlamentario inigualable y a un analista político que, durante décadas, narró la actualidad nacional con una prosa que mezclaba la ironía, la honestidad y un estilo literario inconfundible . Una biografía extraordinaria forjada entre la serranía y el asfalto Nacido en 1936 en Mariana (Cuenca), Del Pozo solía bromear con su origen humilde en la áspera serranía conquense, recordando que nació en la misma noche en la que, según sus propias palabras, "vieron la luz Jesucristo y Ava Gadner" . Tras una infancia marcada por la orfandad y el aprendizaje de la vida rural junto a su padre, su curiosidad le llevó a descubrir en la biblioteca municipal a autores como Shakespeare, Quevedo o Valle-Inclán, lo que le permitió empezar a "chocar las palabras y hacer con ellas alguna fogata" . Antes de ser la firma estrella de la última página de El Mundo, donde desde 2007 heredó la columna de Francisco Umbral bajo el título 'El ruido de la calle', Del Pozo dejó su impronta como reportero y narrador en medios como Interviú, Diario 16 y Mundo Obrero . El "gran disgusto" de Manuel Vicent y el último adiós Su muerte ha dejado profundamente afectado a su círculo íntimo. El también escritor Manuel Vicent, su amigo y vecino, ha recordado con emoción el ritual que ambos mantenían cada Año Nuevo, cuando bromeaban sobre quién de los dos fallecería primero . Ante el aviso de Vicent sobre la cercanía del "momento del gran disgusto", Del Pozo solía responder con su habitual retranca: "No me jodas, Manolo, que vamos a vivir hasta los 100. Además, si tienes prisa desaparece tú primero. Yo te guardo el sitio" . Vicent, quien le visitó recientemente en el hospital, relató que al entrar en la habitación el cronista le saludó con una frase lapidaria: "C'est fini" . "Éramos dos, y me he quedado yo solo", lamentó Vicent, quien destacó que Raúl "era un buen amigo, y sobre todo escribía muy bien. Fue muy generoso con la gente joven" . Reconocimiento unánime de la política y el periodismo Las reacciones a su fallecimiento no se han hecho esperar. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha señalado que con él desaparece "una estirpe de periodistas que hicieron de Madrid un género literario", añadiendo que, "afortunadamente, deja su huella en varias generaciones de lectores y periodistas" . Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, lo ha definido como "un castellanomanchego ejemplar" y "dueño de un estilo inconfundible, de una profunda mirada y de una honestidad inquebrantable" . Para sus compañeros de profesión, como Antonio Lucas, Del Pozo fue el "ultimo bucardo del periodismo, después de mil vidas", un profesional de "pasión desbordada y dueño de una biografía extraordinaria" que deja un vacío imposible de llenar en la crónica política de la Transición y la democracia . La capilla ardiente de Raúl del Pozo, el cronista que relató los pasillos del poder "como si fuera casi una novela", se instalará este miércoles a partir de las 9:30 horas en la Casa de la Villa de Madrid, donde lectores y amigos podrán despedirse de una de las plumas más libres y brillantes de las últimas décadas .
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