00:00¿Alguna vez has sentido que tus ojos se cierran solos, como si tuvieran pesas diminutas colgando de las pestañas?
00:08Claro que sí, todos sentimos sueño, pero ¿sabes a dónde va el sueño cuando te despiertas?
00:16La mayoría de la gente cree que se desvanece, que desaparece en el aire como el humo de una vela,
00:24pero están equivocados.
00:26Déjame contarte un secreto, y la historia de un hombre muy peculiar.
00:31En un pequeño pueblo llamado Valdeceles, vivía un hombre conocido como Don Ramiro.
00:38No era el panadero, ni el cartero, ni el zapatero. Don Ramiro era el coleccionista de bostezos.
00:46Sí, como lo oyes. Don Ramiro tenía un bigote blanco y esponjoso,
00:53como dos nubes pequeñas viviendo bajo su nariz, y siempre vestía un traje de lana color violeta.
01:01Cuando caía la tarde, y el sol se escondía tras las colinas, Don Ramiro se ponía su sombrero y salía
01:09a trabajar.
01:10Don Ramiro, llevaba consigo un maletín de cuero muy viejo y gastado, y dentro del maletín, envuelto en un pañuelo
01:18de seda,
01:19guardaba su herramienta más preciada, un frasco de vidrio.
01:23Pero no era un frasco cualquiera. Era un frasco azul, tan azul como el cielo justo antes de que salgan
01:32las estrellas,
01:34y tenía un tapón de corcho con una pequeña pluma de colibrí pegada.
01:39Don Ramiro caminaba despacio por las calles empedradas. Se detenía frente a las ventanas de las casas, y esperaba.
01:48Don Ramiro, escuchaba atentamente, con una sonrisa pícara. De repente, de la ventana de la casa de los Fernández, se
01:56escuchó,
01:57¡Ah! ¡Un bostezo largo y profundo!
02:01Rápidamente, Don Ramiro destapaba su frasco azul, lo acercaba a la rendija de la ventana,
02:07y Flop, el bostezo, que era una nubecita de color amarillo brillante, entraba volando directo al frasco, atrapado.
02:18Luego, en la casa de la señora Marta, que estaba leyendo un libro, su bostezo era de color verde menta,
02:26y en la casa del herrero, que había trabajado todo el día, su bostezo era de un rojo anaranjado, fuerte
02:34y poderoso.
02:35Don Ramiro coleccionaba bostezos de todos los colores. Algunos eran pequeñitos y tímidos, otros eran grandes y sonoros, pero todos
02:47eran valiosos.
02:48Una noche, un niño llamado Lucas, que no podía dormir, vio a Don Ramiro por la ventana, sintió curiosidad, y
02:58en silencio salió a seguirlo.
03:00Vio cómo Don Ramiro atrapaba un bostezo, y luego se dirigía a las afueras del pueblo, hacia una vieja colina.
03:09Lucas, escondido tras un árbol, observó cómo Don Ramiro abría su maletín.
03:16No sacaba los bostezos para guardarlos en una estantería, no, sacaba una taza humeante.
03:23Con cuidado, vertía el contenido de un bostezo amarillo en la taza, y se lo bebía. Luego un verde, luego
03:33un rojo.
03:35Don Ramiro, con una gran sonrisa, se relamía. Los bostezos, al mezclarse, desprendían un vapor brillante, que olía a manzanilla,
03:46a galletas y a nubes de azúcar.
03:48Don Ramiro descubrió a Lucas, y le guiñó un ojo.
03:53¿Quieres una pregunta? le preguntó.
03:56¿Eso es? ¿Sueño? preguntó Lucas, asombrado.
04:01Es más que eso, hijo. Es el ingrediente secreto para que los sueños sean dulces.
04:07Don Ramiro le explicó que al beber esa mezcla, cuando llegaras a tu cama, tus sueños serían de los colores
04:14que hubieras bebido.
04:16Por eso, él coleccionaba bostezos, para tener la materia prima y crear sueños maravillosos y repartirlos por todo el pueblo.
04:25Lucas volvió a casa, se metió en la cama, y esa noche soñó que volaba sobre baldeceles en un globo
04:33hecho de retazos de todos los colores.
04:36Y ahora, cuando sientas que tus ojos tienen pesas, y tu boca quiere abrirse en un bostezo, piensa en Don
04:45Ramiro.
04:46Tal vez, en algún lugar, un hombre de bigote blanco y traje violeta esté esperando, con su frasco azul listo,
04:54para coleccionar tu sueño y convertirlo en algo mágico.
04:58¡Gracias!
05:02¡Gracias!
05:03¡Gracias!
05:04¡Gracias!