Una reciente restauración en la iglesia de San Lorenzo in Lucina, situada en el corazón de Roma, ha terminado en una controversia de alcance nacional que ha requerido la intervención directa de la Santa Sede. El rostro de un ángel que guardaba un asombroso parecido con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha sido finalmente eliminado de un fresco tras suscitar un intenso debate sobre el uso y la finalidad del arte sacro.
Comentarios