El fútbol en Arabia Saudí atraviesa su mayor crisis institucional desde la llegada de las grandes estrellas europeas. El detonante ha sido el inesperado fichaje de Karim Benzema por el Al Hilal, el máximo rival del Al Nassr, equipo donde milita Cristiano Ronaldo. Esta operación, gestionada por el Fondo de Inversión Pública (PIF) del país, ha desatado una "rebelión" del astro portugués, quien se niega a entrenar y amenaza con abandonar el país de forma inmediata.
Comentarios