La Casa Real noruega atraviesa el momento más crítico de su historia reciente tras los últimos acontecimientos legales que rodean al entorno de la princesa heredera. La situación ha estallado definitivamente con una nueva detención que ha echado por tierra cualquier intento de contención de daños por parte de la institución. Según informan las fuentes, se trata de "la semana de pesadilla de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega, en plena tormenta mediática por las nuevas revelaciones sobre su relación con el financiero, pederasta y traficante de personas Jeffrey Epstein, mucho más cercana de lo que se creyó en un principio, y con el juicio de su hijo Marius a punto de comenzar".
El arresto de Marius Borg Høiby se produjo de manera inesperada en la capital del país, agravando una lista de delitos que ya era alarmante para los investigadores. Las autoridades han confirmado que "Marius Borg Høiby, hijo de una relación anterior al matrimonio de Mette-Marit con el príncipe heredero Haakon, fue detenido de nuevo en la noche del domingo en Oslo, apenas dos días antes del inicio del juicio. La Policía le acusa de agresión, amenazas con cuchillo y quebrantamiento de una orden de alejamiento".
Este giro de los acontecimientos ha obligado al sistema judicial a tomar medidas excepcionales para garantizar la seguridad de las víctimas y el correcto desarrollo del proceso. De este modo, "el hijo de la princesa pasará la víspera de su juicio entre rejas tras aceptar el Tribunal de Oslo la petición en que Andreas Kruszewski, abogado de la Policía, solicitaba cuatro semanas de prisión preventiva -hasta el 2 de marzo- por riesgo de reincidencia".
La gravedad de las nuevas acusaciones se suma a un expediente judicial que ya situaba al joven en una posición de extrema vulnerabilidad legal. Las fuentes detallan que "este nuevo incidente complica aún más la situación de Marius, sobre quien ya pesaba un pliego de 38 cargos que incluía malos tratos físicos y psicológicos a ex parejas, así como posesión y consumo de drogas".
La mayoría de estos incidentes violentos parecen tener un patrón común relacionado con sus vínculos sentimentales pasados. En concreto, "según el diario noruego VG, las nuevas acusaciones estarían relacionadas con una ex pareja de Marius conocida como Frogner-kvinnen (la mujer de Frogner). Con respecto a ella, Høiby ya estaba anteriormente acusado de malos tratos físicos, amenazas, destrozos de propiedad y vulneración de órdenes de alejamiento". Estos ataques se habrían concentrado durante el periodo estival de 2024 en una de las zonas residenciales más lujosas de Oslo.
El impacto de este caso va más allá de lo puramente judicial, afectando directamente a la imagen de Mette-Marit y a la estabilidad de la dinastía. Los analistas coinciden en que el caso de Marius, sumado a los vínculos del pasado de la princesa, ha provocado "la peor crisis sufrida nunca por la actual Casa Real". Con el acusado en prisión preventiva hasta el mes de marzo, la monarquía se enfrenta ahora a un juicio que será retransmitido con lupa por la prensa internacional, poniendo a prueba la capacidad de resistencia de la corona ante el escrutinio público.
Comentarios