00:00Muy feliz año a todas y todos. Feliz 2026. Cuando leí de por primera vez la novela de
00:17Mataron Ruiseñor, una espléndida obra de Harper Lee, la entendí como una protesta frente al
00:21racismo. Es la historia de Atticus Finch, un abogado íntegro que defiende un hombre negro
00:25inocente en un pueblo racista del sur de Estados Unidos. Ve años después, cuando releí la novela,
00:31descubrí otro tipo de lectura. La novela de Harper Lee no trata solo de racismo, trata de cómo una
00:37sociedad entera es capaz de convencerse a sí misma que es justa mientras produce injusticia. El pueblo
00:43de Maikomp no se piensa a sí mismo como cruel, se piensa como moralmente correcto y la condena que
00:48hacen del sujeto no surge del odio, sino de la costumbre de su pensamiento, del miedo a romper
00:53el orden establecido. Y esto me sirve de clave para reflexionar sobre el ataque de Estados Unidos
00:59a Venezuela ocurrido la semana pasada. Bombardearon una capital latinoamericana por primera vez en la
01:04historia y lo hicieron el nombre de la libertad y acusando al gobierno de narcoterrorismo. Casi
01:09podría dar risa a su excusa si no fuera porque aquello justificó el secuestro de un presidente
01:14en funciones en pleno 2026. No es la primera vez que aplican la receta. Lo han hecho en Cuba,
01:19en Puerto Rico, en Irán, en Irak, en Afganistán, en Panamá, en Chile. La guerra y el terror es su
01:24estrategia. Nunca olvidemos que fue su gobierno capaz de arrojar dos bombas atómicas sobre
01:30poblaciones civiles en Hiroshima y Nagasaki. Aquella como la de hoy fue una demostración de poder,
01:36no de justicia, y ha definido su posición en el sistema internacional por décadas. El sociólogo
01:41Noam Chomsky lo ha repetido, los Estados Unidos no son una potencia moral, sino una potencia
01:46interesada. No, el ataque a Venezuela no tiene que ver con la libertad ni con la democracia,
01:51sino con el intento de imponer un gobierno aliado, servil y sumiso en el país que tiene más reservas
01:56de petróleo en el mundo. Y Trump lo dice abiertamente, en eso no engaña a nadie. Sin embargo,
02:02mi hipótesis es que Estados Unidos ahora es más peligroso que nunca. No porque sea más poderoso,
02:08sino exactamente por lo contrario. Es una potencia en decadencia y eso lo vuelve impredecible y
02:13agresivo, como sostiene el politólogo Joseph Mie. El mundo en el que reinaban solos en la cúspide
02:19cambió y la nostalgia infantil de hacer Estados Unidos grande de nuevo solo revela su ingenuidad,
02:24su poder envejecido mal. Me imagino a Trump como un anciano senil con un encendedor en medio de un
02:29pajar dispuesto a prenderle fuego al mundo. Su megalomanía le impide actuar con cordura y aceptar
02:35que él ha contribuido a la pérdida de su propia influencia, al desafiar alianzas
02:39tradicionales, al subestimar a competidores y al creer que la fuerza es la única moneda
02:44válida. La detención de un presidente en funciones por fuerzas extranjeras es un precedente
02:49grave. Si un país puede violar tratados y normas internacionales con impunidad, entonces
02:54la normativa misma pierde sentido. El jurista Antonio Cacese advertía que el derecho internacional
03:00depende de su respeto continuo. Por ello, era una obligación moral de la comunidad internacional
03:05no solo considerar, sino intervenir políticamente para hacer respetar la soberanía y los tratados.
03:12Pero tristemente eso no está ocurriendo y quienes esperaban que China o Rusia actuarán
03:18con firmeza en esta defensa se topan con la realidad geopolítica. No hay bloques de solidaridad
03:23sino intereses que rara vez coinciden con ideales democráticos. Venezuela hoy está solo, pero
03:29su situación no sirve de advertencia. La violación sistemática del derecho internacional
03:34convierte en el nuevo sentido común lo que está ocurriendo. Y eso es un mal augurio
03:39para el equilibrio mundial. Vaya inicio de este 2026.
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