00:05¿Quién puede hacer investigación hoy en México? Es decir, ¿quién tiene el tiempo,
00:09los recursos y la energía suficiente para hacerlo? Segunda cuestión, ¿qué tipo de
00:14investigación y de investigadores e investigadoras necesitamos en verdad para desarrollar nuestro
00:19país? En los próximos días estas dos cuestiones serán resueltas o quizás todo lo contrario en la
00:25Suprema Corte de Justicia de la Nación. La Corte de nuestro país analizará la constitucionalidad
00:30de la Ley General en materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación. Y usted
00:34se preguntará, ¿por qué esto tendría alguna relevancia para mí? Pues porque es la ley que
00:38regula el Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras, que es ni más ni menos el
00:43principal mecanismo del Estado para reconocer y sostener la investigación científica. Y aquí
00:48va la cuestión polémica. ¿Los investigadores de universidades privadas tienen derecho a recibir
00:52estímulos públicos del Sistema Nacional? Durante más de 30 años el SNI, como se le conoce,
00:58funcionó bajo una lógica relativamente simple. El reconocimiento y el estímulo económico se
01:03otorgaba en función del mérito académico, sin importar si el investigador trabajaba en una
01:09universidad pública o privada. Pero eso cambió. La nueva legislación aprobada en 2023 introdujo
01:15condiciones diferenciadas. Los investigadores del sector privado deben vincularse con instituciones
01:20públicas o depender de convenios para acceder a esos estímulos. No sabemos bien a bien cómo funciona
01:26eso de la vinculación en términos prácticos, pero esto ha generado al menos 88 amparos en revisión y
01:31una discusión constitucional de fondo. Y el argumento de la Secretaría de Ciencias y Humanidades puede ser
01:37válido. El dinero de todas y todos nosotros debe servir al interés público y no subsidiar estructuras
01:42privadas. Pero del otro lado la pregunta es inevitable. ¿Se puede condicionar el reconocimiento
01:47científico solo por el lugar en donde trabajas? Seamos claros, las investigadoras que trabajan
01:53en instituciones privadas no son dueñas ni accionistas de esos lugares. Es un trabajo muchas
01:57veces precarizado. Tienen contratos provisionales, jornadas extendidas, evaluación de desempeño con
02:04base en su rentabilidad. No, no se trata de que el Estado financie universidades privadas, pero valdría
02:09la pena asegurar que una persona investigadora no se le niegue la beca por trabajar en cualquier
02:15institución que no sea pública. Sobre todo, y aquí está el giro más importante, se trata de
02:20preguntarnos si el modelo de becas individuales debe seguir siendo la estrategia principal para
02:25promover la investigación pertinente y de calidad. Por supuesto que las becas constituyen un incentivo
02:30para que se disponga del tiempo y de los mínimos elementos para hacer investigación, pero nadie nos
02:35asegura que la investigación que resulte sea pertinente, que tenga impacto social y una utilidad
02:40concreta para desarrollar nuestro país con verdadera innovación científica. La ciencia del siglo 21 ya no
02:45se produce en solitario ni depende exclusivamente del supuesto talento del individuo. Se produce en
02:51red, en equipos de colaboraciones internacionales y en comunidades epistémicas. Y para que todo eso
02:56tenga impacto, la ley debe promover incentivos inteligentes para que así sea. Es verdad que esta
03:01ley intenta reorientar la ciencia hacia el interés colectivo, pero lo hace dentro de un sistema que
03:05todavía reconoce individuos y no comunidades, y aún peor, castiga al empleado por la naturaleza de
03:11su empleador. La Corte decidirá pronto, pero el debate sigue siendo pobre y acotado. Todos
03:16reconocemos la importancia de la educación e investigación, pero desafortunadamente pocos
03:20la comprenden y aún menos la discuten. Y es que el problema no es quién recibe el estímulo. El
03:25problema es que durante décadas el Estado financió la ciencia y otros capturaron sus beneficios. La
03:30ciencia ha estado al servicio de la rentabilidad del capital y no necesariamente del desarrollo
03:35colectivo en marcos de justicia social. Hoy la pregunta no es si los investigadores privados
03:40deben recibir recursos públicos. La pregunta es mucho más profunda. ¿Quién se ha beneficiado
03:44realmente del conocimiento financiado por todos y quién debería hacerlo en el futuro?
03:49En eso nos jugamos el futuro científico de nuestro país.
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