Saltar al reproductorSaltar al contenido principal
  • hace 3 meses
VALLE SALVAJE CAPÍTULO 290: “No puedo más” – Isabel ESCRIBE su ADIÓS y NADIE lo SABE!
Transcripción
00:00:00Prepárense, porque lo que están a punto de presenciar en este capítulo 290 de Valle Salvaje
00:00:06les va a helar la sangre. La hipocresía, la crueldad y el horror se desatan en el valle
00:00:13de una manera que nadie esperaba. Y créanme cuando les digo que lo que Adriana está por
00:00:18descubrir en esa prisión les quitará el sueño durante días. Agárrense fuerte porque este
00:00:23capítulo es absolutamente devastador. Todo comienza en la prisión más infernal que puedan
00:00:29imaginar. Es de noche cuando Adriana Salcedo finalmente logra llegar a las mazmorras de la
00:00:34Santa Hermandad. Rafael la acompaña, por supuesto. Él es su sombra, su protector. El hombre que daría
00:00:40su vida por ella sin pensarlo dos veces. El viaje hasta aquí ha sido largo, tenso, cargado de una
00:00:46preocupación que se puede cortar con un cuchillo. Porque Luisa, su querida Luisa, su amiga del alma,
00:00:52está encerrada en ese lugar horrible acusada de un robo que no cometió. Rafael usa todos sus galones
00:00:58de noble, toda su influencia, como hijo del duque de Valle Salvaje, para convencer al capitán de la
00:01:04Santa Hermandad de que permita la visita. El hombre, principio reacio, finalmente cede cuando Rafael
00:01:10prácticamente le exige que cumpla con su deber. Está bien, gruñe el capitán finalmente, pero solo uno de
00:01:16ustedes puede entrar. Y solo por 15 minutos, ni uno más. Adriana se adelanta de inmediato. Yo entraré,
00:01:22Luisa es mi amiga. Necesito verla. Rafael quiere objetar. Quiere protegerla de lo que sea que vaya
00:01:28a encontrar allá adentro. Pero ve la determinación en los ojos de Adriana y sabe que es inútil discutir.
00:01:34Está bien, dice finalmente, tomando sus manos entre las suyas. Pero yo estaré aquí esperándote.
00:01:39Cualquier cosa, cualquier problema. Grita y entraré. No me importa lo que diga el capitán. Adriana asiente y
00:01:46sigue al guardia al interior del edificio. El olor la golpea inmediatamente. Dios mío. Es un olor a
00:01:52humedad, a mojo, a excrementos humanos, a desesperación. Los pasillos son estrechos y
00:01:58oscuros, iluminados apenas por antorchas que proyectan sombras danzantes en las paredes de
00:02:02piedra húmeda y llena de musgo. Escucha gemidos, llantos, súplicas que vienen de las diferentes
00:02:08celdas. Es un sonido que le hiela la sangre, que le hace querer taparse los oídos y salir corriendo.
00:02:13Pero no lo hace. No puede. Luisa la necesita. El guardia la lleva por un pasillo particularmente
00:02:19oscuro y húmedo. El suelo está cubierto de un líquido viscoso que Adriana prefiere no
00:02:24identificar. Las paredes gotean agua fría que cae constantemente, creando un sonido macabro
00:02:29de gotas que resuenan en la oscuridad. Finalmente se detienen frente a una celda, que parece más
00:02:35una mazmorra medieval que una prisión moderna. Los barrotes están oxidados, cubiertos de una mugre
00:02:40que se ha acumulado durante décadas, tal vez siglo. Aquí está, dice el guardia con indiferencia
00:02:46absoluta. 15 minutos. Ni uno más. Y se aleja, dejando a Adriana sola frente a los barrotes
00:02:52de hierro, con apenas la luz de una antorcha lejana, para iluminar lo que hay dentro de
00:02:57esa celda. Al principio, Adriana no ve nada. La celda está casi completamente a oscuras,
00:03:03pero lentamente, muy lentamente. Sus ojos se ajustan a la penumbra. Y lo que ve, hace que se le
00:03:09congele la sangre en las venas. ¿Luisa? Llama con voz temblorosa. Luisa, soy yo, soy Adriana.
00:03:16Hay un movimiento en el rincón más alejado de la celda. Una figura está acurrucada allí,
00:03:21temblando. Una figura que se está levantando lentamente, con evidente dificultad, como si
00:03:26cada movimiento le causara un dolor insoportable. Y cuando esa figura entra en la escasa luz que se
00:03:32filtra desde el pasillo, Adriana se lleva ambas manos a la boca y tiene que hacer un esfuerzo
00:03:37sobrehumano para contener un grito de horror absoluto. Luisa, ¿pero qué te han hecho? Dios
00:03:42mío, santa madre de Dios. Lo que Adriana está viendo es absolutamente desgarrador.
00:03:49Luisa San Juan, la dulce cocinera, la joven madre que siempre tuvo una sonrisa a pesar de las
00:03:55dificultades. La mujer de corazón noble que nunca le hizo daño a nadie, está completamente
00:04:00irreconocible. Su rostro está cubierto de moretones en diferentes etapas de curación. Algunos
00:04:06frescos y morados, otros ya volviéndose amarillentos y verdes. Sus labios están hinchados, partidos,
00:04:13sangrando. Tiene un ojo completamente cerrado por la hinchazón, tan inflamado que parece una
00:04:18pelota deforme adherida a su cara. El otro ojo apenas puede abrirlo. Y cuando lo hace, Adriana
00:04:24ve que el blanco del ojo está completamente rojo, inyectado en sangre. Su vestido, ese vestido
00:04:30simple de cocinera que siempre mantenía limpio y digno, está desgarrado en múltiples lugares.
00:04:35Hay rasgaduras en las mangas, el escote está roto, la falda tiene un desgarro que va desde la
00:04:41cadera hasta el dobladillo. La tela está sucia, manchada con lo que parece ser tierra, sangre seca,
00:04:47y cosas que Adriana prefiere no identificar. Pero lo peor, lo absolutamente peor, no son las heridas
00:04:53físicas. Es la mirada en ese único ojo que puede abrir. Es una mirada vacía, hueca, rota. Una mirada
00:05:01de alguien que ha perdido toda esperanza, toda fe en la humanidad, toda razón para seguir viviendo.
00:05:06Adriana susurra Luisa con voz ronca, rasposa, apenas audible. Suena como si hubiera estado
00:05:12gritando durante horas hasta que su garganta se desgarró. No, no deberías estar aquí. No deberías
00:05:18verme así. Adriana siente cómo las lágrimas comienzan a rodar por sus mejillas sin control.
00:05:23Se aferra a los barrotes de la celda con tanta fuerza que sus nudillos se ponen blancos,
00:05:27como si quisiera arrancar esos malditos barrotes con sus propias manos. ¿Quién te hizo esto?
00:05:33Pregunta con voz temblorosa de rabia y horror. ¿Quién se atrevió a ponerte una mano encima?
00:05:38¿Quién fue, Luisa? Dímelo. Luisa se acerca lentamente, arrastrando los pies. Adriana puede
00:05:43ver que está cojeando severamente, que cada paso le causa un dolor evidente. Cuando finalmente llega
00:05:49a los barrotes, Adriana puede ver más detalles que la horrorizan aún más. Hay marcas en su cuello que
00:05:55parecen huellas de dedos, como si alguien hubiera intentado estrangularla. Tiene los labios no solo
00:06:00partidos, sino con cortes profundos, como si le hubieran golpeado la boca repetidamente. Y cuando
00:06:05Luisa abre ligeramente la boca para hablar, Adriana ve con horror que le faltan dos dientes
00:06:10frontales. Los guardias, responde Luisa finalmente con esa voz destrozada. Ellos, ellos dijeron que las
00:06:17ladronas como yo necesitan aprender una lección, que necesitan ser disciplinadas, que necesitan entender
00:06:23que robar tiene consecuencia. ¿Pero cuántos fueron? Pregunta Adriana con voz quebrada. ¿Cuántos te
00:06:28hicieron esto? Luisa baja la mirada, incapaz de sostener los ojos de Adriana. No lo sé. Perdí la
00:06:34cuenta. Eran tres, cuatro, tal vez cinco. Venían en diferentes momentos. Uno me golpeaba mientras los
00:06:40otros miraban y se reían. Decían que era entretenimiento, que era su forma de pasar el
00:06:45tiempo aburrido de la guardia nocturna. No, no puede ser. Luisa ha sido torturada, golpeada
00:06:52sistemáticamente. Maltratada por múltiples guardias que se turnaban para hacerle daño. Por
00:06:57guardias que se supone que representan la justicia, pero que actúan como animales salvajes. Adriana
00:07:03está temblando de rabia, de horror, de impotencia absoluta. Quiere entrar a esa celda. Quiere abrazar
00:07:09a Luisa. Quiere sacarla de ese infierno inmediatamente. Pero no puede. Los malditos barrotes la separan de su
00:07:16amiga. Voy a sacarte de aquí, Luisa. Dice con voz firme a pesar de las lágrimas que no dejan de
00:07:21caer. Te lo juro por Dios. Voy a sacarte de este infierno, aunque sea lo último que haga. Voy a mover
00:07:27cielo y tierra. Voy a usar cada conexión que tengo. Voy a... No puedes. Interrumpe Luisa sacudiendo la
00:07:34cabeza débilmente. Ya confesé, Adriana. Ya admití haber robado la talla. Firmé la confesión con mi propia
00:07:40mano. ¿Qué? Exclama Adriana sintiendo como el mundo se derrumba a su alrededor. ¿Por qué harías eso? Tú eres
00:07:47inocente. Tú no robaste nada. Alguien puso esa talla entre tus pertenencias para incriminarte. Porque me dijeron que
00:07:54si no confesaba, vendrían por Pepa. Responde Luisa con voz quebrada. Y ahora las lágrimas también comienzan a rodar
00:08:01por su rostro destrozado. El capitán me dijo que si no firmaba esa confesión, arrestarían a mi hermana como
00:08:07cómplice. Me dijo que la encerrarían aquí conmigo, en esta misma celda. Me dijo que los guardias harían
00:08:13con ella lo mismo que hicieron conmigo. Y yo, yo no podía permitir que eso pasara. Pepa es lo único
00:08:19bueno que me queda en este mundo. Además de mi hijo y de Alejo, no podía dejar que la destruyeran
00:08:24como me destruyeron a mí. Dios mío. La obligaron a confesar bajo amenaza. Usaron a su hermana, a su propia
00:08:32familia, para quebrarla. Esto es una injusticia absoluta. Una perversión total de lo que debería
00:08:38ser la ley. Esto es corrupción, en su forma más pura y malvada. Y Alejo, continúa Luisa. Y al mencionar
00:08:45el nombre del hombre que ama, su voz se quiebra completamente. ¿Cómo está Alejo? ¿Está bien? ¿Sabe?
00:08:51¿Sabe lo que dicen que hice? ¿Sabe que estoy aquí? Adriana siente cómo se le parte el corazón en mil
00:08:57pedazos. Extiende sus manos a través de los barrotes, tratando de alcanzar a Luisa. Y la
00:09:02joven finalmente se acerca lo suficiente para que Adriana pueda tocar sus manos. Están frías,
00:09:08temblorosas, cubiertas de cortes y raspaduras. Alejo está destrozado, Luisa. Completamente
00:09:14destrozado. Él sabe que eres inocente. Todos lo sabemos. Y está haciendo todo lo posible para
00:09:20sacarte de aquí. Rafael está ayudándolo. Mercedes está usando sus influencias. Bernardo está hablando
00:09:26con sus contactos en la nobleza. No vamos a descansar hasta que salgas de este infierno.
00:09:31Pero ya confesé, solloza Luisa. Ya firmé. Ya me declaré culpable. ¿Cómo van a revertir eso?
00:09:38Vamos a demostrar que la confesión fue obtenida bajo coacción, dice Adriana con determinación
00:09:43férrea. Vamos a exponer la corrupción de estos guardias. Vamos a hacer que paguen por lo que te
00:09:48hicieron. Dile a Alejo que lo amo, dice Luisa con voz apenas audible, aferrándose a las manos de
00:09:53Adriana como si fueran su único vínculo con el mundo exterior. Dile que lamento haberle causado
00:09:58esto. Que él merece algo mejor que una mujer con un pasado oscuro, con secretos vergonzosos,
00:10:04con una sentencia de prisión. No digas eso, responde Adriana apretando sus manos. Alejo te ama. Te ama
00:10:11con todo su corazón. Y nada de lo que pasó, nada de lo que está pasando, va a cambiar eso. Él me hizo
00:10:17jurar que te dijera que te espera. Que no importa cuánto tiempo tome, él te va a esperar. Y que cuando
00:10:23salgas de aquí, se van a casar. Van a formar la familia que siempre soñaron. Luisa llora
00:10:28desconsoladamente. No va a tener que esperarme mucho tiempo para que salgamos, dice con amargura.
00:10:34Porque el capitán me dijo que por robo, especialmente de un objeto tan valioso, la sentencia es de al
00:10:40menos 10 años. 10 años, Adriana. Mi hijo tendrá 11 años cuando salga de aquí. No me va a reconocer.
00:10:47Va a crecer sin madre. Va a crecer pensando que su madre es una ladrona, una criminal. Las palabras
00:10:53de Luisa son como cuchillos en el corazón de Adriana. Ella piensa en su propio bebé, el hijo
00:10:58que lleva en su vientre, el hijo de Rafael. ¿Qué haría si estuviera en la situación de Luisa? ¿Qué
00:11:04sacrificios estaría dispuesta a hacer por su hijo? No voy a permitir que eso pase, dice Adriana, con
00:11:10una determinación que viene desde lo más profundo de su ser. Voy a mover cielo y tierra para sacarte de
00:11:14aquí. Rafael y yo, Mercedes y Bernardo, Alejo, todos vamos a luchar por ti. Vamos a demostrar que
00:11:22fuiste incriminada, que alguien puso esa talla entre tus pertenencias para destruirte. ¿Pero
00:11:27quién? Pregunta Luisa con genuina confusión. ¿Quién querría hacerme esto? Yo no tengo enemigos en
00:11:32Valle Salvaje. Yo solo soy una cocinera, una criada. No soy importante para nadie excepto para mi familia
00:11:38y para Alejo. Eres importante para Alejo, responde Adriana lentamente. Y ahora, una terrible sospecha
00:11:46está comenzando a formarse en su mente. Y tal vez, tal vez alguien quiere lastimarlo a través de ti. Tal
00:11:52vez alguien está usando tu sufrimiento como castigo para él. Luisa la mira con horror creciente. ¿Estás
00:11:58diciendo que alguien me usó para herir a Alejo? ¿Que todo esto, todo mi sufrimiento, es parte de un plan
00:12:04para castigarlo a él? Es una posibilidad, dice Adriana, aunque en su corazón ya está casi segura
00:12:10de quién está detrás de todo esto. Alejo ha estado desafiando a su padre, rechazando su herencia,
00:12:15viviendo en la casa pequeña con nosotros, en lugar de en la casa grande. José Luis no está feliz con
00:12:20eso. Lo ha dejado muy claro. Pero el duque parecía haber perdonado a Alejo, dice Luisa con confusión.
00:12:26Vi cómo lo abrazó cuando Alejo fue a pedirle ayuda. Vi las lágrimas en sus ojos. Parecía genuinamente
00:12:32arrepentido de cómo lo había tratado antes. Tal vez fue solo una actuación, murmura Adriana con
00:12:38amargura. Tal vez José Luis es un actor mucho mejor de lo que cualquiera de nosotros imaginaba. Tal vez
00:12:44todo ese perdón, toda esa reconciliación, fue una farsa para encubrir sus verdaderas intenciones.
00:12:50En ese momento, el guardia regresa, golpeando su garrote contra los barrotes con un sonido
00:12:55metálico que resuena en todo el pasillo. Se acabó el tiempo, gruñe. La visita terminó. Fuera.
00:13:01No, exclama Adriana. Por favor, solo unos minutos más. Se lo ruego. Ni un segundo más,
00:13:07responde el guardia con crueldad. Se acerca y agarra a Adriana del brazo con tanta fuerza
00:13:12que le va a dejar marcas. Fuera. Ahora. O la saco a rastras y la acuso de alterar el orden
00:13:18público. Adriana trata de resistirse. Trata de quedarse junto a los barrotes, pero el hombre
00:13:24es mucho más fuerte que ella. Mientras es arrastrada por el pasillo, gira la cabeza para mirar una última
00:13:30vez a Luisa. Voy a volver. Grita con todas sus fuerzas. Te lo prometo, Luisa. Voy a volver por
00:13:37ti. No voy a descansar hasta sacarte de aquí. Cuida a mi hijo. Grita Luisa de vuelta, su voz
00:13:42quebrada por el llanto desesperado. Por favor, Adriana. Cuida a mi evaristo. Dile que su madre
00:13:48lo ama. Dile que todo lo que hice fue por él. Lo haré. Promete Adriana mientras es sacada del área
00:13:54de la celda. Te lo juro por mi vida. Lo voy a cuidar como si fuera mi propio hijo. Y dile a
00:14:00Alejo que lo amo. Continúa gritando Luisa. Dile que lamento no ser lo suficientemente fuerte. Dile
00:14:06que se busque a alguien mejor. Alguien que no le traiga problemas. Nunca le voy a decir eso. Grita
00:14:12Adriana de vuelta. Porque tú eres perfecta para él. Y él te ama. Te ama más que a nada en este mundo.
00:14:19Pero ya no puede seguir gritando. Porque el guardia la ha sacado completamente del área
00:14:23de las celdas. Y ahora la está empujando hacia el vestíbulo principal. Cuando finalmente la suelta,
00:14:28lo hace con tanta fuerza que Adriana casi se cae. Si vuelve a causar problemas, dice el guardia con
00:14:34amenaza en su voz. No solo la voy a echar. La voy a arrestar. ¿Entendido? Adriana lo mira con odio
00:14:40puro. Con una furia que nunca antes había sentido. Quiere gritarle. Quiere escupirle a la cara. Quiere hacer
00:14:47que pague por su crueldad. Pero se contiene. Porque sabe que si la arrestan, no va a poder ayudar a Luisa.
00:14:53Y ayudar a Luisa es lo único que importa ahora. Rafael está esperándola en el vestíbulo. Caminando
00:14:58de un lado a otro con evidente ansiedad. Cuando ve a Adriana salir, corre hacia ella de inmediato.
00:15:04Y cuando la ve, cuando ve su rostro bañado en lágrimas, su expresión de horror absoluto,
00:15:10sabe que lo que vio allá adentro fue terrible. ¿Qué pasó? Pregunta tomándola por los hombros.
00:15:15Adriana, estás temblando. ¿Qué viste allá adentro? ¿Cómo está Luisa? Adriana lo mira con ojos llenos de
00:15:22lágrimas y horror. La golpearon Rafael. La torturaron sistemáticamente. Luisa está
00:15:27completamente destruida. Física y emocionalmente. Y lo peor es que la obligaron a confesar bajo amenaza
00:15:33de arrestar a su hermana. Todo esto es una farsa. Una perversión de la justicia. Rafael siente como
00:15:40la rabia hierve en su interior como lava ardiente. Sus manos se cierran en puños tan apretados que sus
00:15:47nudillos crujen. Esos bastardos. Voy a entrar allí ahora mismo y voy a... ¡No! Lo detiene Adriana
00:15:54agarrándolo del brazo con fuerza. Si entras allí furioso, si te enfrentas a esos guardias,
00:16:00solo empeorarás las cosas para Luisa. Ellos tienen el poder aquí. Ellos son la ley en este lugar. Y si
00:16:06nos convertimos en sus enemigos, si les damos una excusa para hacernos daño, van a descargar su
00:16:11frustración en Luisa. Van a hacerla sufrir aún más. Rafael sabe que ella tiene razón, pero le cuesta
00:16:17un esfuerzo sobrehumano controlarse. Cada fibra de su ser quiere entrar allí, arrancar esos barrotes,
00:16:23sacar a Luisa de esa celda y llevarla a un lugar seguro. Pero no puede. No así. Entonces, ¿qué hacemos?
00:16:30Pregunta con voz tensa. No podemos simplemente dejarla allí. No podemos permitir que siga sufriendo.
00:16:35Vamos a hablar con tu padre, dice Adriana con determinación. Vamos a exigirle que use toda
00:16:41su influencia para sacar a Luisa de ese infierno. Y si no lo hace, entonces sabremos con certeza que
00:16:48él está detrás de todo esto. Los dos salen de la prisión y montan sus caballos. El viaje de regreso
00:16:54a Valle Salvaje es aún más silencioso que el de ida. Pero esta vez no es un silencio de preocupación.
00:17:00Es un silencio de furia contenida, de determinación absoluta, de una promesa no dicha de que van a
00:17:06hacer justicia sin importar el costo. Mientras tanto, en Valle Salvaje, en la casa grande
00:17:11específicamente, se está desarrollando una escena que revelará secretos que han estado enterrados
00:17:17durante años. Isabel, la leal halla de los hermanos Salcedo, está en una de las habitaciones
00:17:22de servicio, sentada en una silla vieja de madera, con la mirada perdida en el vacío. Amadeo entra a
00:17:28buscar algo y se sorprende al verla allí, con esa expresión de profunda tristeza en el rostro.
00:17:34Doña Isabel, dice Amadeo con preocupación. ¿Se encuentra bien? Lleva días comportándose de
00:17:39manera extraña. Eva y yo estamos preocupados por usted. Isabel lo mira y por un momento parece
00:17:45querer decir algo, pero luego sacude la cabeza y vuelve a mirar al vacío. Amadeo, dice finalmente
00:17:51con voz temblorosa. Yo necesito escapar. Necesito quitarme esta soga del cuello y respirar de una vez.
00:17:56Amadeo se acerca rápidamente, alarmado por esas palabras. ¿Pero no irá usted a marcharse? Doña
00:18:02Isabel, los niños la necesitan. Adriana, Bárbara, Pedrito, ellos dependen de usted. Les voy a echar
00:18:08mucho de menos, continúa Isabel. Y ahora, las lágrimas están comenzando a rodar libremente
00:18:13por sus mejillas. Lágrimas que ha estado conteniendo durante días, tal vez semanas. A usted, a Eva, a
00:18:20Francisco, a todos. Esta casa ha sido mi hogar durante tantos años. Estos niños, su voz se
00:18:26quiebra. Han sido como mis propios hijos. Los he cuidado desde que eran pequeños. Los he visto
00:18:31crecer. Los he consolado cuando lloraban. Los he protegido de tantos peligros. Entonces, ¿por qué
00:18:37habla de irse? Pregunta Amadeo cada vez más alarmado. ¿Qué está pasando, Doña Isabel? ¿Alguien la está
00:18:43forzando a marcharse? ¿Es la duquesa Victoria? ¿O don José Luis? Isabel niega con la cabeza.
00:18:48Nadie me está forzando. Es una decisión que yo tomé. Es algo que tengo que hacer. Algo que debía
00:18:54hacer hace mucho tiempo. ¿Pero por qué? Insiste Amadeo sentándose frente a ella. Usted no tiene
00:18:59que explicarme nada. Pero me preocupa verla así. ¿Tiene que ver con esos secretos que usted mencionó
00:19:05hace unos días? ¿Esas mentiras que dice que la atormentan? Isabel lo mira directamente a los ojos
00:19:10por primera vez en esta conversación. Y lo que Amadeo ve en esos ojos lo asusta profundamente.
00:19:15Ve culpa. Ve dolor. Ve desesperación. Ve a una mujer que está siendo devorada por dentro por
00:19:21algo terrible. Amadeo, dice Isabel con voz apenas audible, yo he hecho cosas terribles. Cosas por
00:19:27las que merezco ser castigada. Cosas por las que, si usted las supiera, no seguiría mirándome a la cara.
00:19:34No me miraría con ese respeto que veo en sus ojos. Me miraría con asco, con desprecio,
00:19:39tal vez con odio. Doña Isabel, todos hemos hecho cosas de las que no estamos orgullosos,
00:19:44dice Amadeo con gentileza. Eva y yo le mentimos sobre nuestra relación. Yo mismo he robado en
00:19:50el pasado para sobrevivir. Todos tenemos secretos que preferimos mantener enterrados. Pero eso no
00:19:56significa que tengamos que huir. Significa que tenemos que enfrentar nuestros errores y tratar
00:20:01de enmendarlos. Algunos errores son demasiado grandes para ser enmendados, responde Isabel sacudiendo
00:20:06la cabeza lentamente. Algunos pecados son imperdonables, algunos crímenes no tienen
00:20:11redención posible. Amadeo siente cómo se le eriza la piel. ¿Crímenes? ¿Doña Isabel? ¿De qué está
00:20:18hablando? Isabel cierra los ojos y en su mente comienza a revivir recuerdos que ha tratado de
00:20:23suprimir durante años. Recuerdos que la han estado atormentando, que no la dejan dormir, que se han
00:20:28convertido en pesadillas recurrentes. Y mientras sus ojos están cerrados, escucha voces, voces del pasado que
00:20:35regresan para atormentarla. ¿Has olvidado que por culpa de aquello tu hermano se colgó de una viga?
00:20:40Es la voz de un hombre. Un hombre que ya no está vivo. Un hombre cuya muerte ella ayudó a causar.
00:20:47Es el momento de que esos niños paguen por los pecados de su padre. Dios mío, ¿qué está revelando
00:20:52Isabel con estos recuerdos? ¿Qué tiene que ver su hermano con todo esto? ¿Y qué pecados del padre de
00:20:58quien tienen que pagar los niños? Isabel abre los ojos de golpe, como si acabara de despertar de una
00:21:03pesadilla. Está respirando agitadamente, con el rostro bañado en sudor frío. Doña Isabel,
00:21:09dice Amadeo alarmado. Está usted muy pálida. Déjeme llamar al médico. No, dice Isabel agarrándolo del
00:21:15brazo. No necesito un médico. Lo que necesito es, lo que necesito es confesarme. Necesito decir la
00:21:21verdad antes de irme. ¿La verdad sobre qué? Pregunta Amadeo. Isabel toma una respiración profunda,
00:21:27preparándose para revelar algo que ha guardado durante años. Mi hermano, mi hermano se llamaba Tomás. Era un
00:21:33buen hombre, Amadeo. Un hombre trabajador, honesto, que amaba a su familia, pero se enamoró de la
00:21:39mujer equivocada. Se enamoró de una mujer casada. Y cuando el marido lo descubrió, cuando ese hombre
00:21:44poderoso se enteró de la relación, destruyó a mi hermano. Lo arruinó económicamente. Destruyó su
00:21:50reputación. Lo dejó sin nada. ¿Y qué pasó? Pregunta Amadeo, completamente absorto en la historia. Mi
00:21:57hermano no pudo soportar la vergüenza. Continúa Isabel con voz quebrada. No pudo vivir con el peso de
00:22:03lo que había hecho, de cómo había destruido su vida y la de su familia. Así que una noche, se colgó
00:22:08de una viga en nuestro granero. Yo fui quien lo encontró. Yo vi su cuerpo balanceándose allí, sus ojos
00:22:14abiertos pero sin vida, su lengua colgando de su boca. Dios mío, susurra Amadeo. Lo siento mucho, doña
00:22:21Isabel. Y yo juré venganza, dice Isabel con una intensidad aterradora. Juré que ese hombre, ese hombre
00:22:28poderoso que destruyó a mi hermano, pagaría por lo que hizo. Que él y su familia sufrirían tanto
00:22:34como sufrió mi hermano. Que sus hijos pagarían por los pecados de su padre. Y entonces, Amadeo lo
00:22:40entiende. Lo entiende todo de golpe. Y el horror de esa comprensión casi lo hace vomitar. Los intentos
00:22:46de asesinato de Pedrito. Susurra. Usted, usted estuvo involucrada en los intentos de matar a Pedrito.
00:22:52Isabel asiente lentamente, con lágrimas rodando por sus mejillas. Evaristo Salcedo fue el hombre
00:22:58que destruyó a mi hermano. Y cuando me ofrecieron trabajo como haya de sus hijos, vi una oportunidad.
00:23:04Una oportunidad de estar cerca de ellos. De ganarme su confianza. De encontrar el momento perfecto para
00:23:10hacer que pagaran por los pecados de su padre. Pero usted los ama, dice Amadeo con confusión. He visto
00:23:16cómo cuida a esos niños. He visto el amor en sus ojos cuando los mira. No puede decirme que todo fue
00:23:22una mentira. No fue una mentira, solloza Isabel. Esa es la tragedia. Yo vine aquí con odio en mi
00:23:28corazón. Con un plan de venganza. Pero mientras cuidaba a esos niños. Mientras los veía crecer.
00:23:34Mientras los consolaba y los protegía. Algo cambió dentro de mí. Comencé a amarlos. Realmente,
00:23:39genuinamente los amo. Son como mis propios hijos. Entonces, ¿por qué siguió adelante con el plan?
00:23:45Pregunta Amadeo. ¿Por qué intentó matar a Pedrito si lo ama? Oh, porque Victoria me manipuló.
00:23:51Responde Isabel con amargura. Ella descubrió mi secreto. Descubrió quién era yo realmente.
00:23:57Descubrió mi conexión con Tomás y me chantajeó. Me dijo que si no hacía lo que ella quería. Si no
00:24:03ayudaba con el plan de matar a Pedrito. Ella le diría a todo el mundo quién era yo. Destruiría
00:24:08mi reputación. Me haría arrestar. Y yo, yo era cobarde. Tenía miedo. Así que lo hice. Intenté envenenar a
00:24:16Pedrito aquella vez. Pero no pudo hacerlo. Dice Amadeo. El niño sobrevivió. Porque en el último
00:24:22momento no pude. Confiesa Isabel. Cuando llegó el momento de realmente hacerlo. Cuando vi a ese niño
00:24:28inocente. Ese niño que me sonreía y me abrazaba. Y me llamaba Isabel con tanto cariño. No pude.
00:24:34Saboté mi propio plan. Me aseguré de que la dosis no fuera letal. Y he vivido con esa culpa desde entonces.
00:24:40La culpa de haber intentado hacerle daño. La culpa de haber traicionado la confianza de esos niños que
00:24:46amo. Amadeo está completamente en shock. No sabe qué decir. Qué hacer. Esta mujer que él respetaba.
00:24:53Que admiraba. Acaba de confesarle que intentó asesinar a un niño. Y ahora. Continúa Isabel
00:24:58poniéndose de pie. Ahora tengo que irme. Tengo que escapar antes de que la verdad salga a la luz de
00:25:03otra manera. Porque si me quedo. Si sigo aquí. Eventualmente. Alguien va a descubrir todo. Y cuando eso
00:25:09pase. Adriana. Bárbara y Pedrito. Van a saber que la mujer que los crió. La mujer que dijeron amar
00:25:15como una segunda madre. Es la misma mujer que intentó matar a uno de ellos. Y no puedo. No
00:25:21puedo soportar ver eso en sus ojos. No puedo soportar ver cómo el amor que sienten por mí. Se
00:25:26convierte en odio. Doña Isabel. Dice Amadeo acercándose a ella. Huir no es la respuesta. Si
00:25:32realmente ama a esos niños. Si realmente se arrepiente de lo que hizo. Entonces quédese. Enfrente sus
00:25:38errores. Confiéseles la verdad. Deles la oportunidad de decidir si pueden perdonarla o no. No merezco su
00:25:45perdón. Dice Isabel con firmeza. Y no voy a ponerlos en la posición de tener que decidir. Es mejor que
00:25:51desaparezca. Es mejor que piensen que me fui por razones personales. Que me mudé a otra ciudad. Que
00:25:56encontré otro trabajo. Eso es mejor que saber la verdad. Y Victoria. Pregunta Amadeo. Ella sabe que
00:26:02planea irse. Victoria no importa. Responde Isabel. Ella ya no tiene poder sobre mí. Si quiere contarle
00:26:09a todos mi secreto después de que me vaya. Que lo haga. Ya estaré lejos. Ya no podré hacerle daño a
00:26:14nadie más. Y con esas palabras. Isabel sale de la habitación. Dejando a Amadeo completamente aturdido.
00:26:20Procesando todo lo que acaba de escuchar. Dios mío. Qué revelación tan devastadora. Isabel. La mujer que
00:26:27todos creían que era completamente leal a los niños Salcedo. Resulta que originalmente vino a la
00:26:32familia con un plan de venganza. Que su hermano se suicidó por culpa de Evaristo Salcedo. Que
00:26:38Victoria la chantajeó para que participara en el intento de asesinato de Pedrito. Y que ahora
00:26:42planea huir porque no puede soportar la culpa de lo que hizo. ¿Pero realmente se va a ir? ¿O sus planes
00:26:48son aún más oscuros? Porque esa frase que dijo, necesito quitarme esta soga del cuello, tiene un doble
00:26:55significado aterrador. ¿Se refiere a escapar de la culpa huyendo? ¿O se refiere a algo mucho más
00:27:01final? ¿Mucho más permanente? En otra parte de la casa grande, Pedrito está solo en su habitación,
00:27:07sentado en su cama, mirando por la ventana hacia el jardín. Hay algo en su expresión que es demasiado
00:27:12maduro para un niño de su edad. Una tristeza, una comprensión del mundo que ningún niño debería
00:27:17tener. Isabel entra a su habitación sin tocar. Pedrito se vuelve y le sonríe. Esa sonrisa
00:27:23inocente que todavía conserva, a pesar de todo lo que ha vivido. Isabel, dice con alegría genuina,
00:27:30¿viniste a jugar conmigo? Isabel siente cómo se le parte el corazón. Este niño, este niño hermoso e
00:27:36inocente, es el mismo niño que ella intentó matar, y él no lo sabe. Él todavía la mira con amor,
00:27:42con confianza absoluta. Pedrito, dice Isabel sentándose junto a él en la cama, yo quiero que me prometas algo
00:27:48muy importante. Pedrito la mira con esos ojos curiosos. ¿Qué cosa, Isabel? Quiero que me prometas
00:27:54que nunca dejarás sola a tus hermanas y que las protegerás siempre. Que cuidarás de Adriana y de
00:27:59Bárbara, pase lo que pase. Que serás fuerte por ellas cuando ellas no puedan serlo. Pedrito frunce
00:28:05el ceño, confundido por la seriedad en el tono de Isabel. Por supuesto que lo haré, Isabel. Amo a mis
00:28:11hermanas. Siempre las voy a cuidar. Pero, ¿por qué me lo pides así? Hablas como si, como si tú no fueras
00:28:18a estar aquí para recordármelo. Isabel siente cómo las lágrimas amenazan con brotar, pero se contiene.
00:28:24Debe ser fuerte. Debe mantener la compostura delante de este niño. Es solo que quiero asegurarme. Dice
00:28:29finalmente, acariciando el cabello de Pedrito con ternura. Quiero asegurarme de que entiendes lo
00:28:34importante que es la familia. De que entiendes que tus hermanas te necesitan, así como tú las
00:28:40necesitas a ella. En este mundo cruel, en este valle lleno de secretos y traiciones, lo único que
00:28:45realmente importa es la familia. La familia es lo único en lo que puedes confiar. Pedrito asiente
00:28:51lentamente, pero hay algo en la mirada de Isabel que lo inquieta. Algo que no puede identificar
00:28:56completamente, pero que le produce un nudo en el estómago. Isabel, ¿estás bien? Pregunta con
00:29:01preocupación genuina. ¿Te ves triste? ¿Alguien te hizo algo malo? Estoy bien, mi niño. Responde Isabel
00:29:07forzando una sonrisa. Luego lo abraza. Lo abraza con tanta fuerza como si fuera la última
00:29:12vez. Y tal vez lo sea. Solo estoy un poco cansada. Ha sido un periodo muy difícil para
00:29:16todos nosotros. Sí, dice Pedrito devolviéndole el abrazo. Primero murió Julio. Luego descubrimos
00:29:22que fue asesinado. Luego Úrsula fue arrestada. Y ahora Luisa está en prisión. Es como si algo
00:29:28malo estuviera pasando todo el tiempo en este valle. Así es, dice Isabel separándose y mirando
00:29:34a Pedrito a los ojos. Por eso es tan importante que tú seas fuerte. Por eso necesito que me
00:29:39prometas que vas a cuidar a tus hermanas. ¿Me lo prometes? Te lo prometo, dice Pedrito con
00:29:44solemnidad. Lo prometo con todo mi corazón. Isabel lo besa en la frente. Un beso largo y
00:29:50lleno de significado. Luego se pone de pie y se dirige hacia la puerta. Antes de salir,
00:29:55se vuelve una última vez para mirarlo. Te amo, Pedrito, dice con voz quebrada. Quiero que lo
00:30:00sepas. A pesar de todo, a pesar de mis errores y mis pecados, quiero que sepas que te amo. A ti,
00:30:06a Adriana, a Bárbara. Los amo como si fueran mis propios hijos. Y yo te amo a ti, Isabel. Responde
00:30:12Pedrito con una sonrisa. Eres como mi segunda madre. Esas palabras son como una apuñalada en el
00:30:18corazón de Isabel. Porque ella no merece ese amor. No merece esa confianza. No después de lo que hizo,
00:30:24de lo que intentó hacer. Sale de la habitación y cierra la puerta tras ella. Y entonces, finalmente,
00:30:31se permite llorar. Llora en silencio, apoyada contra la pared del pasillo, con su cuerpo temblando
00:30:36por los sollozos contenidos. En ese momento, Bárbara sale de su propia habitación y ve a Isabel
00:30:42llorando. Corre hacia ella de inmediato. Isabel, ¿qué pasa? Pregunta con preocupación. ¿Por qué estás
00:30:48llorando? Isabel se seca rápidamente las lágrimas y trata de recomponerse. No es nada, querida. Solo
00:30:54estoy un poco abrumada por todo lo que está pasando. Pero Bárbara no está convencida. Ella
00:30:59conoce a Isabel desde que tiene memoria. Y sabe cuando algo no está bien. Realmente no está bien.
00:31:06Isabel, me estás asustando, dice Bárbara. Has estado comportándote de manera extraña durante días,
00:31:12hablándoles a Pedrito y a Adriana como si te estuvieras despidiendo. ¿Qué está pasando? Isabel
00:31:16toma las manos de Bárbara entre las suyas. Bárbara, mi niña hermosa. Quiero que sepas
00:31:22algo importante. Quiero que sepas que todo lo que he hecho en mi vida, todos los errores que he
00:31:27cometido, han sido por miedo. Miedo a perder lo que tengo. Miedo a estar sola. Miedo a enfrentar
00:31:33las consecuencias de mis acciones. No entiendo, dice Bárbara con confusión. ¿De qué errores estás
00:31:38hablando? Algún día lo sabrás, responde Isabel con tristeza. Algún día la verdad saldrá a la luz. Y cuando
00:31:44eso pase, quiero que recuerdes esto. A pesar de mis errores, a pesar de mis pecados, mi amor por
00:31:49ustedes siempre fue real. Eso nunca fue una mentira. Isabel, me estás aterrando, dice Bárbara con lágrimas
00:31:56en los ojos. Por favor, dime qué está pasando. Pero Isabel no responde. Simplemente abraza a Bárbara.
00:32:02La abraza como si fuera la última vez. Y luego se aleja por el pasillo, dejando a Bárbara confundida
00:32:07y asustada. Más tarde ese día, Isabel busca a Adriana justo antes de que esta parta hacia la
00:32:13prisión para visitar a Luisa. La encuentra en su habitación, preparándose para el viaje. Adriana,
00:32:20dice Isabel entrando sin tocar, algo que normalmente nunca haría. Necesito hablar contigo. Es importante.
00:32:27Adriana se vuelve, sorprendida por el tono urgente en la voz de su haya. ¿Qué sucede, Isabel? ¿Pasó
00:32:32algo con Pedrito o con Bárbara? Isabel se acerca y toma las manos de Adriana entre las suyas. Sus ojos
00:32:38están brillantes con lágrimas no derramadas, con una emoción tan intensa que Adriana puede sentirla
00:32:43físicamente. Te pido por favor que tus hermanos nunca dejen de ser tu prioridad, ni ahora ni en el
00:32:49futuro, dice Isabel, con una intensidad que asusta a Adriana. Que los cuides, que los protejas, que nunca
00:32:55permitas que nada malo les pase, que seas para ellos la hermana mayor, la madre, la protectora que
00:33:01necesitan en este mundo cruel. Adriana siente como un escalofrío recorre su espalda. Isabel,
00:33:06me estás asustando. Hablas como si no fueses a estar aquí para hacerlo tú misma. Hablas como si
00:33:12te estuvieras despidiendo. Yo no voy a estar aquí para siempre, Adriana. Responde Isabel, con una
00:33:17sonrisa triste que no alcanza sus ojos. Ninguno de nosotros lo estará. Por eso es importante que te
00:33:22lo diga ahora, mientras puedo. Mientras todavía tengo el valor de mirarte a los ojos y decirte lo que
00:33:28necesitas escuchar. ¿Pero qué está pasando? Pregunta Adriana cada vez más alarmada. ¿Alguien te está
00:33:33amenazando? ¿Es Victoria? ¿Es José Luis? Dímelo. ¿Y Rafael? Y yo nos encargaremos de ello. Nadie me
00:33:40está amenazando. Responde Isabel sacudiendo la cabeza. Esto es algo que yo decidí. Algo que tengo
00:33:46que hacer. ¿Decidiste qué? Pregunta Adriana. Isabel, por favor, estás hablando en acertijos y me estás
00:33:52aterrando. Isabel toma una respiración profunda, como si estuviera reuniendo coraje para decir algo
00:33:57difícil. Adriana, hay cosas en mi pasado. Cosas que hice. Decisiones que tomé, que no fueron correctas.
00:34:05Y he vivido con esa culpa durante años. Pero ya no puedo seguir cargando con ese peso. Ya no puedo
00:34:10seguir fingiendo que todo está bien cuando no lo está. Todos tenemos cosas en nuestro pasado de las
00:34:15que no estamos orgullosos. Dice Adriana con gentileza. Yo maté a un hombre, Isabel. Maté al padre de José
00:34:21Luis en defensa propia. Y he vivido con esa culpa desde entonces. Pero tú me enseñaste que lo
00:34:26importante no es lo que hicimos en el pasado, sino quiénes elegimos ser ahora. Algunos pecados son
00:34:32demasiado grandes. Responde Isabel con voz quebrada. Algunos crímenes no pueden ser perdonados. No importa
00:34:38cuánto lo intentemos. ¿De qué crímenes estás hablando? Pregunta Adriana. Isabel, ¿qué hiciste? Pero
00:34:45Isabel no responde a esa pregunta. En cambio, aprieta las manos de Adriana con más fuerza. Prométemelo.
00:34:51Insiste. Prométeme que siempre pondrás a tus hermanos primero. Que harás lo que sea necesario
00:34:56para mantenerlos a salvo. Que no permitirás que nadie les haga daño. Adriana, con lágrimas en los ojos,
00:35:02asiente. Te lo prometo, Isabel. Lo prometo con todo mi corazón. Siempre voy a cuidar a Pedrito y a
00:35:08Bárbara. Son mi familia, mi responsabilidad, mi razón de vivir. Isabel la abraza fuertemente, como si
00:35:15quisiera memorizar la sensación de ese abrazo. Como si quisiera guardarlo en su corazón para siempre.
00:35:20Y cuando se separan, hay algo definitivo en ese gesto. Algo que Adriana no puede identificar
00:35:26completamente, pero que la llena de una inquietud profunda y terrible. Hay cartas, dice Isabel
00:35:32finalmente. Escondidas en mi habitación, debajo del colchón. Si algo me pasa, si desaparezco o algo
00:35:38peor. Quiero que las leas. Son para ti, para Bárbara, para Pedrito. En ellas explico todo. En ellas les digo
00:35:45la verdad. ¿Qué verdad? Pregunta Adriana con desesperación. Isabel, por favor, dime qué está
00:35:51pasando. ¿Qué estás planeando hacer? Solo recuerda lo que te dije. Responde Isabel dirigiéndose hacia la
00:35:56puerta. Cuida a tus hermanos. Ámalos. Protégelos. Y cuando leas las cartas, cuando sepas la verdad,
00:36:03trata de recordar que mi amor por ustedes siempre fue real. Eso nunca fue mentira. Y con esas palabras
00:36:09enigmáticas y aterradoras, Isabel sale de la habitación, dejando a Adriana completamente
00:36:15destrozada, sintiendo que algo terrible está por suceder, pero sin saber qué es exactamente. Dios
00:36:21mío, ¿qué está planeando Isabel? ¿Realmente está planeando huir del valle? ¿O sus planes son mucho
00:36:27más oscuros? Y esas cartas que mencionó, esas cartas que contienen la verdad, ¿qué revelarán? ¿Qué
00:36:33secretos tan terribles está guardando Isabel, que la están consumiendo de esta manera? Cuando Adriana
00:36:39y Rafael finalmente regresan a Valle Salvaje después de su devastadora visita a la prisión,
00:36:44van directamente a buscar a José Luis. Lo encuentran en su despacho, revisando documentos con esa expresión
00:36:50seria que siempre tiene cuando está trabajando. Pero esta vez, hay algo diferente en su rostro,
00:36:55algo que Adriana no puede identificar completamente. ¿Es satisfacción? ¿Es culpa? ¿O es simplemente
00:37:00indiferencia? Padre, dice Rafael entrando sin tocar, con Adriana justo detrás de él. Necesitamos
00:37:07hablar, ahora, y no aceptaremos evasivas ni excusas. José Luis levanta la vista, y por un breve momento,
00:37:14apenas una fracción de segundo, Adriana ve algo en sus ojos. ¿Algo que parece ser anticipación? Como
00:37:20si estuviera esperando esta confrontación. Como si hubiera planeado exactamente qué decir.
00:37:26Rafael, Adriana, dice con voz calmada, demasiado calmada. ¿Cómo les fue con Luisa? ¿Pudieron verla?
00:37:32Nos fue horrible, responde Adriana con voz temblorosa de rabia contenida. Entra completamente al despacho y
00:37:39cierra la puerta tras ella con tanta fuerza que el sonido resuena en la habitación. Porque lo que
00:37:44encontramos allí fue a una mujer inocente siendo torturada, golpeada sistemáticamente, forzada a
00:37:51confesar un crimen que no cometió bajo amenaza de que su hermana sería arrestada y sufriría el mismo
00:37:56destino. José Luis frunce el ceño. Pero hay algo en su expresión que parece calculado. Como si estuviera
00:38:03actuando, representando el papel de padre preocupado, cuando en realidad no siente nada de eso. Eso es
00:38:09terrible, dice finalmente, con un tono que suena ensayado. Verdaderamente terrible. Pero ustedes
00:38:14saben que yo no tengo control sobre cómo la Santa Hermandad trata a sus prisioneros. Son una institución
00:38:20independiente. No responden ante mí. Pero sí tienes influencia, insiste Rafael acercándose al escritorio de su
00:38:26padre. Eres el duque de Valle Salvaje. Tu palabra tiene peso. Dijiste que ibas a ayudar. Dijiste que
00:38:32ibas a usar tu posición para sacar a Luisa de allí. ¿O esa también fue una mentira? No fue una mentira,
00:38:38responde José Luis, con esa calma que está comenzando a enfurecer a Rafael. Y lo voy a hacer. Pero estas
00:38:44cosas toman tiempo, hijo. No puedo simplemente exigir que liberen a una prisionera que ya confesó su
00:38:50crimen. Hay procedimientos, hay protocolos que deben seguirse. Porque la forzaron a confesar, grita a
00:38:56Adriana. Y ahora ya no puede contener su rabia. La amenazaron con arrestar a su hermana si no lo
00:39:02hacía. La torturaron hasta que quebró su espíritu. Le arrancaron dos dientes a golpes. Tiene marcas de
00:39:08estrangulamiento en el cuello. Tiene moretones por todo el cuerpo. Eso no es justicia. Eso es
00:39:14barbarie. ¿Y tienes pruebas de eso? Pregunta José Luis, levantando una ceja. Y ahora Adriana puede ver
00:39:21claramente que hay algo frío en su mirada. Algo calculador. ¿Tienes evidencia documentada de que
00:39:27la confesión fue obtenida bajo coacción? ¿Tienes testigos que estén dispuestos a declarar en contra
00:39:32de los guardias de la Santa Hermandad? Adriana se queda sin palabras. ¿Por qué no? No tiene pruebas.
00:39:38Solo tiene la palabra de Luisa. Solo tiene lo que vio con sus propios ojos. Pero en un sistema corrupto,
00:39:44en un sistema donde los guardias pueden torturar a los prisioneros sin consecuencias, ¿de qué sirven las
00:39:49palabras de una prisionera que ya ha sido etiquetada como ladrona? Exactamente, dice José Luis, con lo
00:39:56que casi parece ser satisfacción. Sin pruebas, no hay nada que yo pueda hacer. Lo siento, pero mis manos
00:40:02están atadas. La ley es la ley. Rafael siente cómo la sospecha que ha estado creciendo en su interior
00:40:08durante todo el día, finalmente se solidifica en certeza. Hay algo que no cuadra. Su padre está
00:40:14siendo demasiado desapegado, demasiado indiferente al sufrimiento de Luisa, demasiado rápido en
00:40:20encontrar excusas para no ayudar. Padre, dice lentamente, y ahora su voz tiene un tono peligroso.
00:40:27Un tono que José Luis reconoce inmediatamente, porque es el mismo tono que él mismo usa cuando
00:40:32está furioso. ¿Tú tuviste algo que ver con esto? ¿Tú estuviste involucrado en el arresto de Luisa? José Luis
00:40:38lo mira directamente a los ojos, sin pestañear. Y en ese momento, Rafael ve algo en la mirada de su
00:40:44padre que nunca antes había visto. Ve frialdad absoluta. Ve una falta total de empatía. Ve a un
00:40:50hombre que está tan consumido por su propia agenda, que ha perdido completamente su humanidad. Está
00:40:56sugiriendo, dice José Luis con voz peligrosamente baja, que yo incriminé a Luisa, que yo planté evidencia
00:41:02falsa para hacerla arrestar, que yo orquesté todo un plan para destruir la vida de una mujer
00:41:08inocente. Es una pregunta simple, responde Rafael sin dejarse intimidar. Solo necesito que la
00:41:13respondas. Sí o no. ¿Tuviste algo que ver con el arresto de Luisa? Hay un largo silencio, un silencio
00:41:19tan tenso, que Adriana puede escuchar su propio corazón latiendo en sus oídos. José Luis y Rafael
00:41:24se miran fijamente, en una batalla de voluntades, cada uno negándose a ser el primero en apartar la
00:41:30mirada. Finalmente, José Luis habla. La respuesta es no. Yo no tuve nada que ver con el arresto de
00:41:36Luisa. Ahora, si me disculpan, tengo trabajo que hacer. Y con esas palabras, baja la mirada de nuevo
00:41:42a sus documentos, dando por terminada la conversación. Es un gesto de desprecio, una manera de decir que
00:41:48ellos no son lo suficientemente importantes como para merecer más de su tiempo. Rafael siente como la
00:41:53furia hierve dentro de él. Quiere voltear ese escritorio. Quiere agarrar a su padre por el cuello de la
00:41:59camisa y obligarlo a decir la verdad. Pero Adriana le pone una mano en el brazo, deteniéndolo. Vamos,
00:42:05dice con voz tensa. Aquí no vamos a conseguir nada. Los dos salen del despacho, cerrando la puerta con
00:42:11fuerza tras ellos. Una vez que están solos en el pasillo, Adriana se vuelve hacia Rafael. No le
00:42:16creo, dice con determinación férrea. No le creo ni una palabra. Tu padre está mintiendo. Puedo verlo en sus
00:42:22ojos, en su lenguaje corporal, en la manera en que respondió a tus preguntas. Él está detrás de todo esto.
00:42:29Yo tampoco le creo, admite Rafael. Y ahora su voz está quebrada por la emoción. Dios mío,
00:42:35Adriana, mi propio padre. Mi propio padre es capaz de destruir la vida de una mujer inocente. Es capaz
00:42:42de usar a Luisa como peón en algún juego retorcido de poder. ¿Qué clase de monstruo es? Es un hombre
00:42:48que nunca ha aprendido, responde Adriana con amargura. Es un hombre que cree que puede controlar todo y a
00:42:54todos. Que cree que el fin justifica los medios, sin importar cuántas vidas destruya en el proceso.
00:42:59Pero, ¿qué podemos hacer? Pregunta Rafael con desesperación. No tenemos pruebas. Todo lo que
00:43:05tenemos son sospechas. Y en un valle donde tu padre controla la justicia, donde tiene influencia
00:43:10sobre la Santa Hermandad, nuestras sospechas no valen nada. Entonces tenemos que conseguir
00:43:15pruebas, dice Adriana. Tenemos que descubrir quién realmente robó esa talla. Tenemos que encontrar a Tomás,
00:43:21el hombre que trabajó como deshoyinador. Algo me dice que él es la clave de todo esto. Los dos salen
00:43:27del despacho, cerrando la puerta con fuerza tras ellos. Una vez que están solos en el pasillo,
00:43:32Adriana se vuelve hacia Rafael. No le creo, dice con determinación férrea. No le creo ni una palabra.
00:43:39Tu padre está mintiendo. Puedo verlo en sus ojos, en su lenguaje corporal, en la manera en que respondió
00:43:44a tus preguntas. Él está detrás de todo esto. Yo tampoco le creo, admite Rafael. Y ahora su voz está
00:43:51quebrada por la emoción. Dios mío, Adriana, mi propio padre. Mi propio padre es capaz de destruir
00:43:57la vida de una mujer inocente. Es capaz de usar a Luisa como peón en algún juego retorcido de poder.
00:44:03¿Qué clase de monstruo es? Pero antes de que puedan continuar su conversación, escuchan voces que vienen
00:44:08del área de servicio de la casa. Voces que están discutiendo acaloradamente. Una de esas voces es
00:44:14inconfundible. Es Victoria. Y la otra voz, esa voz masculina que suena burlona y arrogante, es Damaso.
00:44:21Rafael y Adriana intercambian una mirada. Sin decir una palabra, ambos se acercan silenciosamente
00:44:26hacia donde provienen las voces. Se esconden detrás de una columna, lo suficientemente cerca como para
00:44:31escuchar, pero sin ser visto. No me ofrezcas dinero para marcharme de aquí, está diciendo Damaso con voz
00:44:37cargada de desprecio. Sería muy humillante para mí. ¿Crees que soy tan barato? ¿Crees que puedes
00:44:42simplemente comprar mi silencio con unas cuantas monedas? José Luis tiene contactos con gente muy
00:44:48importante. Responde Victoria con voz tensa, casi desesperada. Gente que no dudaría en hacerte
00:44:54desaparecer si yo se lo pidiera. Gente que podría hacer que tu vida se volviera un infierno. He dicho
00:45:00que calles, interrumpe Damaso con voz peligrosa. No me amenaces, Victoria, porque tú tienes mucho más que
00:45:06perder que yo. Yo no tengo nada. Soy un hombre libre, sin ataduras, sin reputación que proteger.
00:45:11Pero tú, tú tienes todo. Tu posición como duquesa, tu lugar en la sociedad, el respeto de la nobleza. Y
00:45:18todo eso se derrumbaría si yo decidiera hablar. ¿Hablar de qué? Pregunta Victoria, aunque por el tono de su
00:45:25voz ya sabe la respuesta. De Gaspar, por supuesto. Responde Damaso con una sonrisa que se puede escuchar
00:45:31en su voz. De cómo él era hijo de José Luis. De cómo tú tuviste una relación con el duque mientras
00:45:36todavía estabas casada conmigo. De cómo ese niño que criaste fue producto del incesto involuntario,
00:45:42porque José Luis ya tenía otro hijo ilegítimo con otra mujer. ¡Qué escándalo sería! ¡Qué delicia para
00:45:49los chismosos de la nobleza! Victoria se queda en silencio. Rafael y Adriana pueden imaginar su expresión
00:45:55de horror, de impotencia absoluta. Pero no solo eso. Continúa Damaso, claramente disfrutando de su
00:46:01poder sobre ella. También podría hablar de cómo tú envenenaste a Pilara. Oh, sí. He estado haciendo
00:46:07mis propias investigaciones. He estado hablando con la servidumbre, haciéndoles preguntas sutiles. Y las
00:46:13piezas están comenzando a encajar de una manera muy interesante. No tienes pruebas, dice Victoria. Pero su
00:46:19voz suena débil, sin convicción. Tal vez no tenga pruebas que satisfarían a un tribunal, admite Damaso.
00:46:26Pero tengo suficiente información para plantar dudas, para iniciar rumores, para hacer que la gente comience
00:46:31a preguntarse. Y en la nobleza, querida Victoria, los rumores son tan destructivos como la verdad. A veces
00:46:37más, Rafael siente cómo la rabia hierve dentro de él. Este hombre, este maldito parásito, está chantajeando
00:46:44a Victoria. Y aunque Rafael no tiene ningún amor por su madrastra, aunque sabe que Victoria es culpable
00:46:50de crímenes terribles, hay algo particularmente repugnante en la manera en que Damaso está
00:46:55disfrutando de esto. ¿Cuánto? Pregunta Victoria finalmente, derrotada. ¿Cuánto dinero quieres para
00:47:01irte y nunca volver? Oh, no es solo dinero lo que quiero, responde Damaso con tono pensativo. Aunque
00:47:07sí, definitivamente quiero dinero. Una suma generosa, digamos, suficiente para vivir cómodamente en
00:47:14Madrid durante el resto de mis días. Pero también quiero otra cosa. ¿Qué cosa? Pregunta Victoria con
00:47:19suspicacia. Quiero que sufras un poco, dice Damaso con crueldad pura. Quiero que sientas lo que yo sentí
00:47:25cuando me abandonaste. Cuando decidiste que un duque era mejor opción que tu propio esposo. Quiero que
00:47:30experimentes esa humillación, esa sensación de impotencia. Ya he sufrido suficiente, responde Victoria con
00:47:36amargura. He perdido a mi hijo. He perdido el respeto de esta familia. ¿Qué más quieres de mí? Quiero verte
00:47:42destruida, dice Damaso simplemente. Quiero ver cómo todo lo que construiste se derrumba a tu alrededor
00:47:48y voy a disfrutar cada segundo de ello. Hay un momento de silencio tenso. Luego, Victoria habla
00:47:55con voz fría. Una voz que Rafael reconoce como su voz de batalla. La voz que usa cuando está preparándose
00:48:01para hacer algo desesperado. Si me obligas a elegir entre mi destrucción y la tuya, dice lentamente,
00:48:06elegiré la tuya sin dudarlo ni un segundo. ¿Crees que tienes todo el poder aquí, Damaso? ¿Crees que
00:48:12puedes chantajearme impunemente? Pero te olvidas de algo importante. Yo he sobrevivido en este valle
00:48:17durante años. He navegado política, traición, asesinato. He visto a personas más inteligentes y
00:48:24más poderosas que tú caer. Y yo sigo aquí. ¿Me estás amenazando? Pregunta Damaso. Y ahora hay una nota de
00:48:31incertidumbre en su voz. No es una amenaza, responde Victoria. Es una promesa. Si intentas
00:48:36destruirme, te destruiré primero. Y créeme cuando te digo que yo soy mucho mejor en esto que tú.
00:48:42Rafael y Adriana escuchan pasos alejándose. Victoria se ha ido, dejando a Damaso solo. Ellos
00:48:47permanecen escondidos, esperando a que Damaso también se vaya. Vaya, murmura Damaso para sí mismo,
00:48:53claramente impresionado a pesar de su bravuconería anterior. La pequeña Victoria tiene garras después de
00:48:59todo. Finalmente, Damaso también se aleja. Rafael y Adriana salen de su escondite, procesando todo
00:49:05lo que acaban de escuchar. Esto es una locura, dice Adriana sacudiendo la cabeza. Victoria está
00:49:11siendo chantajeada por su propio esposo. Damaso sabe sobre Gaspar, sobre el asesinato de Pilara,
00:49:17y está usando esa información como arma. Y mi padre no tiene idea de que su matrimonio con Victoria
00:49:22es completamente inválido, añade Rafael. No tiene idea de que el hombre que está hospedando en su casa,
00:49:29es en realidad el esposo legal de su esposa. ¿Crees que deberíamos decírselo? Pregunta Adriana.
00:49:35Rafael piensa un momento. Normalmente diría que sí, pero después de lo que acabamos de descubrir
00:49:40sobre Luisa, después de saber que mi padre es capaz de destruir vidas inocentes, no estoy seguro de que
00:49:46merezca saber la verdad. En ese momento, ven a Don Hernando caminando por el pasillo principal,
00:49:51acompañado por Leonardo. El padre y el hijo están claramente en medio de una discusión seria.
00:49:57No voy a ir a ese viaje, está diciendo Leonardo con firmeza absoluta. No voy a llevar a Irene a Burgos
00:50:03para presentarla como mi prometida ante toda la nobleza. Porque yo no amo a Irene, amo a Bárbara.
00:50:09Y no voy a fingir lo contrario, solo para satisfacer tus ambiciones políticas.
00:50:14Sexo, Don Hernando golpea su bastón contra el suelo con frustración evidente. Eres un necio,
00:50:19Leonardo. Un necio romántico que está dispuesto a tirar por la borda todo su futuro por una chica que
00:50:25ni siquiera pertenece a tu clase social. Bárbara vale más que todo el oro y todos los títulos del
00:50:31mundo, responde Leonardo con pasión. Y si no puedes ver eso, si no puedes entender que el amor es más
00:50:36importante que las alianzas políticas, entonces es que no me conoces en absoluto. El amor,
00:50:42escupe Don Hernando con desprecio, es un lujo que la gente como nosotros no puede darse.
00:50:47Nosotros tenemos responsabilidades, tenemos obligaciones hacia nuestras familias,
00:50:53hacia nuestro linaje. No podemos simplemente actuar por impulso emocional. Entonces tal vez
00:50:58yo no quiero ser parte de esta familia, dice Leonardo. Y Rafael puede escuchar el temblor en
00:51:02su voz. Puede escuchar cuánto le está costando decir estas palabras. Tal vez prefiero renunciar a
00:51:07mi título, a mi herencia, a todo, si eso significa poder estar con la mujer que amo, si eso significa
00:51:13poder ser feliz. Don Hernando se detiene en seco, mirando a su hijo con una mezcla de shock absoluto
00:51:19e ira contenida. ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? ¿De lo que estás dispuesto a tirar por
00:51:23la borda? ¿Años de tradición familiar? ¿Siglos de linaje noble? ¿Todo por una... una chica? Por la
00:51:30mujer que amo, corrige Leonardo. Por mi futuro, por mi felicidad. Sí, padre, estoy dispuesto a renunciar a
00:51:37todo eso, porque sin Bárbara ninguna de esas cosas tiene sentido. Sin ella, sería simplemente un títere
00:51:43viviendo la vida que tú elegiste para mí, no la vida que yo quiero para mí mismo. Hay un largo
00:51:48silencio. Rafael y Adriana observan desde la distancia, completamente absortos en este drama
00:51:54familiar. Si haces esto, dice don Hernando finalmente con voz baja pero cargada de amenaza, si rechazas tu
00:52:01compromiso con Irene, si insistes en esta locura con Bárbara, serás desheredado. Te quitaré tu título,
00:52:07tu herencia, tu lugar en la familia. Serás un don nadie, un hombre sin nombre, sin fortuna,
00:52:12sin futuro. Entonces que así sea, responde Leonardo sin titubear ni un segundo. Prefiero ser un don nadie
00:52:19con Bárbara que ser un noble sin ella. Don Hernando mira a su hijo con una expresión que es difícil de
00:52:24descifrar. ¿Es admiración? ¿Es decepción? ¿Es furia? Probablemente una mezcla de las tres. Eres igual que tu
00:52:31madre, dice finalmente. Terco, idealista, completamente incapaz de ver el panorama más grande. Ella también
00:52:38eligió el amor sobre la lógica cuando se casó conmigo en contra de los deseos de su familia. Y mira cómo
00:52:44terminó eso. Ustedes han estado casados durante 30 años, señala Leonardo. ¿Tienen hijos? ¿Tienen una
00:52:50vida juntos? ¿Cómo puedes decir que su decisión fue equivocada? Porque el amor no es suficiente,
00:52:56responde don Hernando con amargura. El amor se desvanece con el tiempo. Se erosiona con las
00:53:01dificultades, con las responsabilidades, con la realidad de la vida. Y lo que queda son las
00:53:06alianzas, las conexiones, el poder. Esas cosas duran. El amor no. Entonces tú y madre construyeron
00:53:13algo más que amor, dice Leonardo. Construyeron respeto, compañerismo, familia. Y yo quiero hacer
00:53:19lo mismo con Bárbara. Quiero construir una vida con ella basada no solo en amor, sino en respeto mutuo,
00:53:25en apoyo, en ser socios en todo. Don Hernando sacude la cabeza lentamente. Eres un soñador,
00:53:30Leonardo. Y los soñadores sufren en este mundo. Tal vez, admite Leonardo. Pero prefiero ser un
00:53:37soñador que sufre persiguiendo lo que ama, que ser un cínico que nunca se permitió sentir nada
00:53:42real. Chinch, con esas palabras, Leonardo se da la vuelta y se aleja, dejando a su padre solo en el
00:53:48pasillo. Don Hernando se queda allí por un momento, mirando la espalda de su hijo alejándose, con una
00:53:53expresión inescrutable en su rostro. Rafael se vuelve hacia Adriana. ¿Escuchaste eso? Leonardo está
00:53:59dispuesto a renunciar a todo por Bárbara. Todo su futuro, su herencia, su lugar en la nobleza.
00:54:06Todo. Es lo que hace el amor verdadero, responde Adriana con una sonrisa triste. Te hace dispuesto
00:54:11a sacrificarlo todo. Exactamente como tú y yo, Rafael. Exactamente como nosotros. Rafael toma su
00:54:17mano y la aprieta. Sí, exactamente como nosotros. En ese momento, ven a Irene saliendo de una de las
00:54:24habitaciones. Ha estado escuchando toda la conversación entre Leonardo y su padre. Tiene lágrimas en los ojos.
00:54:29Pero también hay algo más en su expresión. Hay alivio. Irene se acerca a ellos, secándose las
00:54:36lágrimas rápidamente. Lo siento. No quería escuchar a escondidas. Pero necesitaba saber. Necesitaba
00:54:42confirmar lo que ya sabía en mi corazón. ¿Qué cosa? Pregunta Adriana con gentileza. Que Leonardo
00:54:47nunca me va a amar. Responde Irene con voz quebrada pero firme. Que no importa cuánto lo intente. No importa
00:54:53cuánto me esfuerce por ser la mujer perfecta para él. Su corazón pertenece a Bárbara. Y siempre le
00:54:59pertenecerá. Lo siento, Irene. Dice Rafael poniendo una mano en el hombro de su hermana. Sé que esto
00:55:05debe ser doloroso para ti. Sí, lo es. Admite Irene. Pero también es liberador. De cierta manera. Porque
00:55:12ahora puedo dejar de fingir. Puedo dejar de intentar forzar algo que nunca fue real. Leonardo y yo podemos
00:55:18ser amigos. Podemos cuidarnos mutuamente. Pero no podemos ser esposos. No cuando su corazón pertenece a
00:55:25otra persona. Eres una mujer muy sabia, Irene. Dice Adriana con admiración genuina. Muchas mujeres
00:55:31en tu situación se aferrarían al compromiso. Insistirían en el matrimonio, aunque supieran
00:55:35que es un error. Pero tú eres lo suficientemente fuerte como para dejarlo ir. No me siento fuerte,
00:55:41confiesa Irene con una sonrisa triste. Me siento destrozada. Pero sé que esto es lo correcto. Para
00:55:47todos nosotros. ¿Y qué vas a hacer ahora? Pregunta Rafael. Irene piensa un momento. Voy a hablar con
00:55:52Don Hernando. Voy a decirle que yo también rechazo este compromiso. Que no quiero casarme
00:55:57con Leonardo si él no me ama. Y luego, luego voy a encontrar mi propio camino. Mi propia felicidad.
00:56:03Sin depender de un hombre. Sin depender de un matrimonio arreglado. ¿Y Francisco? Pregunta
00:56:08Adriana con una sonrisa conocedora. He notado cómo te mira. He notado cómo tú lo miras también.
00:56:14Irene se sonroja ligeramente. Francisco es... Es amable. Es gentil. Es diferente a todos los
00:56:20hombres nobles que conozco. No está interesado en mi título o en mi fortuna. Está interesado en
00:56:25mí. En la persona que soy. Entonces tal vez, dice Rafael con una sonrisa. Deberías explorar esa
00:56:31conexión. Ver a dónde te lleva. Tal vez, dice Irene. Y por primera vez en días, hay un destello de
00:56:38esperanza en sus ojos. Tal vez lo haré. Irene se aleja para buscar a Don Hernando. Rafael y Adriana se
00:56:44quedan allí, procesando todo lo que acaban de presenciar. Este valle está lleno de corazones
00:56:49rotos, dice Adriana con tristeza. Luisa y Alejo separados por una injusticia terrible. Leonardo y
00:56:55Bárbara luchando contra las expectativas familiares. Irene aprendiendo a dejar ir a alguien que nunca fue
00:57:00suyo. Isabel cargando una culpa que la está destruyendo. Es como si el amor estuviera maldito
00:57:05aquí. No está maldito, responde Rafael abrazándola. Es solo que es difícil. El amor siempre es difícil
00:57:12cuando hay poder, dinero y linaje involucrados. Pero eso no significa que no valga la pena luchar
00:57:17por él. Nosotros somos la prueba de eso, Adriana. A pesar de todo lo que hemos enfrentado, a pesar de
00:57:24Julio, de Victoria, de todos los obstáculos, seguimos aquí. Seguimos amándonos. Seguimos
00:57:30luchando. Tienes razón, dice Adriana apoyando su cabeza en el pecho de Rafael. Y vamos a seguir
00:57:36luchando. Por nosotros, por nuestro hijo, por Luisa, por todos los que están sufriendo injusticias
00:57:42en este valle. No vamos a rendirnos. Nunca, promete Rafael besando su frente. Nunca nos
00:57:48rendiremos. Pero en ese preciso momento, escuchan pasos corriendo por el pasillo. Es Alejo, y su
00:57:53expresión de absoluto terror les dice que algo terrible acaba de pasar. En ese momento, Alejo
00:57:59aparece corriendo por el pasillo, con el rostro completamente descompuesto. Está jadeando, como si
00:58:05hubiera estado corriendo durante mucho tiempo. Sus ojos están rojos e hinchados de tanto llorar.
00:58:09Rafael, Adriana, jadea tratando de recuperar el aliento. El capitán de la Santa Hermandad
00:58:15está aquí. Acaba de llegar. Y trae noticias sobre Luisa. Dice que es urgente. Los tres
00:58:21corren hacia la entrada principal de la casa grande, donde efectivamente el capitán está
00:58:25desmontando de su caballo. Tiene una expresión sombría en su rostro. Una expresión que no
00:58:31presagia nada bueno. Capitán, dice Alejo acercándose de inmediato, agarrándose del brazo del hombre
00:58:37con desesperación. ¿Qué noticias trae? ¿Hay algún desarrollo en el caso de Luisa? ¿Descubrieron
00:58:43algo nuevo? ¿Encontraron evidencia de que fue incriminada? El capitán se quita su sombrero
00:58:48lentamente, con un gesto que parece ensayado, como si hubiera hecho esto muchas veces antes.
00:58:53Mira a Alejo, con lo que parece ser genuina compasión, pero también con la resignación de
00:58:59alguien que ha visto demasiada injusticia, y ya no tiene la energía para luchar contra ella.
00:59:04Don Alejo, Don Rafael, Doña Adriana, dice con voz grave, que resuena en el silencio de
00:59:09la tarde. Me temo que las noticias no son buenas. De hecho, son devastadoras. Luisa Sanjuán
00:59:15ha sido formalmente sentenciada esta misma tarde. Por el robo de un objeto de alto valor,
00:59:20por haber confesado el crimen, y por su supuesta falta de arrepentimiento, el juez ha dictaminado
00:59:25diez años de prisión sin posibilidad de reducción de pena o liberación anticipada.
00:59:30Dios mío, diez años. Luisa va a pasar diez años en ese infierno. Diez años siendo torturada,
00:59:38golpeada, destruida física y emocionalmente, y todo por un crimen que no cometió. Alejo
00:59:43siente cómo las piernas le fallan completamente. Rafael tiene que sostenerlo, agarrándolo por
00:59:48la cintura para evitar que se desplome en el suelo. No, susurra Alejo con voz quebrada,
00:59:53apenas audible. No, no, no. Esto no puede estar pasando. Esto no puede ser real. Por favor,
01:00:00dígame que esto es una pesadilla. Dígame que voy a despertar. Y Luisa va a estar aquí,
01:00:06conmigo, sana y salva. Lo siento profundamente, dice el capitán, y parece genuino en su compasión.
01:00:12Sé que la mujer es importante para usted. Sé que la ama, pero la ley es la ley. Ella confesó. Firmó
01:00:18la confesión de su puño y letra, y con esa firma selló su destino. Ya no hay nada que podamos hacer,
01:00:24pero la confesión fue obtenida bajo coacción, grita Adriana con toda la fuerza de sus pulmones.
01:00:30La amenazaron con arrestar a su hermana. La torturaron hasta que quebró su espíritu. Eso
01:00:35tiene que contar para algo. Tiene que haber alguna manera de apelar. Si puede probarlo,
01:00:39sí. Podría haber una apelación, responde el capitán con tono cansado. Pero hasta ahora,
01:00:45no hay evidencia de coacción. No hay testigos dispuestos a declarar en contra de los guardias.
01:00:49Solo está la palabra de la prisionera, quien ya ha demostrado ser una mentirosa al robar en
01:00:54primer lugar. Ella no robó, grita Alejo con desesperación absoluta, y ahora las lágrimas
01:01:00están rodando libremente por su rostro. Alguien la incriminó. Alguien puso esa maldita talla entre
01:01:06sus pertenencias. Alguien quería destruirla y lo logró. ¿Y quién haría eso? Pregunta el capitán,
01:01:12con lo que parece ser genuina curiosidad. ¿Quién tendría motivos para incriminar a una simple
01:01:17cocinera? ¿Qué enemigos podría tener una mujer como ella? Alejo, Rafael y Adriana se miran entre
01:01:23sí. Todos están pensando lo mismo. José Luis, el duque de Valle Salvaje. El patriarca que afirma
01:01:29haber perdonado a su hijo, pero que en realidad está destruyendo su felicidad, pieza por pieza.
01:01:35Pero sin pruebas, decirlo en voz alta, sería una acusación peligrosa que podría volverse en su contra.
01:01:40No lo sé, dice Alejo finalmente, completamente derrotado, con la voz rota por el llanto. Pero
01:01:47voy a descubrirlo. Y cuando lo haga, cuando descubra quién está detrás de esto, voy a asegurarme de que
01:01:53esa persona pague por lo que le hizo a Luisa. Voy a hacer que sufra tanto como ella ha sufrido. Voy a...
01:02:00Don Alejo, interrumpe el capitán con tono de advertencia. Le recomiendo que no haga amenazas,
01:02:05especialmente no delante de un representante de la ley. Si descubre algo, algo concreto y
01:02:10verificable, venga a verme. Estaré dispuesto a reabrir la investigación si hay nuevas pruebas
01:02:15sólidas, pero no puedo hacer nada con sospechas y teorías. ¿Y qué hay de su estado físico? Pregunta
01:02:20Adriana. ¿Qué hay de los moretones, las heridas, los dientes rotos? ¿Eso no cuenta como evidencia de
01:02:26tortura? Ella podría haberse herido en una pelea con otras prisioneras, responde el capitán, con un
01:02:32encogimiento de hombros, o podría haber intentado suicidarse y los guardias tuvieron que detenerla
01:02:36con fuerza. Hay muchas explicaciones posibles. Sin testigos que corroboren su historia, sin
01:02:42evidencia médica documentada antes de que entrara a la prisión, no hay manera de probar que los
01:02:47guardias son responsable. ¿Qué sistema más corrupto? ¿Qué injusticia más absoluta? Los guardias pueden
01:02:54torturar a sus prisioneros sin consecuencia, porque el sistema está diseñado para protegerlo. Y las
01:03:00víctimas no tienen voz, no tienen manera de defenderse, no tienen esperanza de justicia.
01:03:05Le deseo suerte, don Alejo, dice el capitán poniéndose su sombrero de nuevo. Y si descubre
01:03:10algo, cualquier cosa que pueda ayudar al caso de Luisa, no dude en venir a verme. Pero hasta
01:03:15entonces, la sentencia se mantiene. Y con esas palabras devastadoras, el capitán monta su caballo
01:03:21y se aleja al galope, dejando a los tres jóvenes completamente destrozados en la entrada de la casa
01:03:27grande. Alejo se desploma en los escalones, enterrando su cara entre sus manos, y comienza
01:03:32a sollozar de una manera que parte el corazón. Son sollozos profundos, desgarradores, de un hombre
01:03:37que acaba de perder todo lo que ama. Diez años. Repite una y otra vez entre sollozos. Diez años en
01:03:44ese infierno. Mi Luisa, mi amor, mi vida. Diez años. Rafael se sienta junto a él, poniendo una mano en su
01:03:50hombro, en un gesto de consuelo que se siente completamente inadecuado, para la magnitud del dolor que
01:03:55Alejo está sintiendo. Vamos a encontrar la manera de sacarla de allí. Promete Rafael, aunque en su
01:04:00corazón tiene dudas de si realmente podrán hacerlo. Vamos a descubrir quién está detrás de esto. Vamos
01:04:06a exponer la verdad. Te lo juro por mi vida, hermano. Vamos a traer a Luisa de vuelta a casa. Adriana
01:04:12también se sienta junto a ellos. Toma la mano de Alejo entre las suyas, y la aprieta con fuerza. Y cuando
01:04:17lo hagamos, dice con una determinación férrea que contrasta con el dolor en su voz, la persona responsable
01:04:23de esto, va a pagar. Van a pagar por cada lágrima que Luisa ha derramado, por cada moretón en su
01:04:29cuerpo, por cada segundo de sufrimiento que ha tenido que soportar. Van a pagar de una manera
01:04:35que nunca olvidarán. Los tres se quedan allí, sentados en los escalones de la casa grande,
01:04:40unidos en su dolor y en su determinación. Porque esta familia, a pesar de todos sus conflictos y
01:04:46secretos, a pesar de todas las traiciones y mentiras, sabe cómo unirse cuando realmente importa.
01:04:52Sabe cómo luchar por aquellos que aman, sin importar el costo. Mientras tanto, dentro de la casa,
01:04:59José Luis está observando la escena desde su ventana. Ve a su hijo Alejo completamente desmoronado.
01:05:04Ve a Rafael consolándolo. Ve a Adriana prometiendo venganza. Y lo que siente es satisfacción.
01:05:11Satisfacción porque su plan funcionó perfectamente. Satisfacción porque Alejo finalmente está aprendiendo
01:05:17la lección que necesitaba aprender. Esto es lo que pasa cuando me desafías,
01:05:22murmura José Luis para sí mismo. Aunque no hay nadie allí para escucharlo. Esto es lo que pasa
01:05:26cuando rechazas tu herencia. Cuando eliges a una criada sobre tu familia. Cuando decides que sabes
01:05:32más que tu padre. Las decisiones tienen consecuencias, Alejo. Y estas son las consecuencias de tus decisiones.
01:05:38Pero hay algo que José Luis no sabe. Algo que ni siquiera puede imaginar. Y es que su traición,
01:05:44su crueldad absoluta hacia Luisa, va a ser el catalizador que finalmente destruya cualquier
01:05:49respeto. Cualquier amor que sus hijos todavía pudieran sentir por él. Porque cuando la verdad
01:05:54salga a la luz, y eventualmente saldrá porque la verdad siempre encuentra una manera de emerger,
01:06:00cuando se descubra que el duque de Valle Salvaje es quien orquestó todo este plan siniestro,
01:06:04la familia Galvez de Aguirre quedará destrozada de una manera de la que nunca podrá recuperarse.
01:06:10Y José Luis, en su arrogancia, en su convicción de que es más inteligente que todos los demás,
01:06:16no se da cuenta de que está acabando su propia tumba. Está destruyendo las únicas relaciones
01:06:20que realmente importan. Está sacrificando el amor de sus hijos en el altar de su orgullo y su
01:06:26necesidad de control. En la cocina de la casa grande, Isabel está tomando su decisión final.
01:06:31Ha terminado de escribir las cartas que mencionó a Adriana. Una para ella. Una para Bárbara. Una
01:06:37para Pedrito. En cada una, les explica su verdadera historia. Les cuenta sobre su hermano Tomás. Sobre
01:06:44cómo Evaristo Salcedo lo destruyó. Sobre su plan original de venganza. Les cuenta sobre cómo Victoria
01:06:50la chantajeó. Les cuenta sobre su participación en el intento de envenenamiento de Pedrito. Y les
01:06:55cuenta sobre cómo, a pesar de todo, aprendió a amarlos de verdad. Guarda las cartas en un sobre sellado,
01:07:01y lo esconde debajo de su colchón, en el lugar exacto que le dijo a Adriana. Luego, con manos que
01:07:07ya no tiemblan, porque finalmente ha tomado una decisión, prepara una infusión, es un té especial,
01:07:13hecho con hierbas que ella conoce muy bien. Hierbas que su madre le enseñó a usar cuando era niña.
01:07:18Hierbas que, en la dosis correcta, pueden ayudar a dormir. Pueden calmar la ansiedad. Pero en la dosis
01:07:24que Isabel está preparando, en la cantidad masiva que está usando, tendrán un efecto completamente
01:07:29diferente. Un efecto permanente. Porque Isabel ha decidido que no puede seguir viviendo con sus
01:07:35secretos, con su culpa, con el peso de sus pecados. Ha decidido que la única manera de encontrar paz,
01:07:41la única manera de quitarse esa soga del cuello que mencionó a Amadeo, es dejando este mundo. Es una
01:07:47decisión egoísta, tal vez. Una decisión que dejará a los niños que ama sin su protección, sin sus
01:07:54cuidados. Pero Isabel está tan cansada, tan destrozada por todo lo que ha vivido y todo lo
01:08:00que ha hecho, que ya no puede seguir adelante. El peso de su culpa es demasiado grande. La carga de sus
01:08:05secretos es insoportable. Mientras el té se prepara, llenando la cocina con un aroma dulce y
01:08:11ligeramente amargo, Isabel se sienta a la mesa y cierra los ojos. Piensa en todos los momentos felices
01:08:17que compartió con Adriana, Bárbara y Pedrito. Los recuerda cuando eran pequeños, cuando todavía
01:08:23eran inocentes, cuando el valle todavía no los había tocado con su corrupción. Recuerda la primera
01:08:28vez que Adriana la llamó Mamá Isabel por accidente y cómo ese momento le partió el corazón porque ella
01:08:34no merecía ese título. Recuerda cuando Bárbara le confió sus primeros secretos de adolescente, sus
01:08:40primeros amores, sus primeros sueños. Recuerda cuando Pedrito le pidió que le enseñara a leer y cómo
01:08:46pasaron horas juntos practicando las letras, hasta que finalmente pudo leer su primer libro
01:08:51completo. Y sonríe a través de las lágrimas. Porque a pesar de todo el dolor, a pesar de toda la
01:08:57oscuridad, a pesar de todos sus pecados y errores, hubo momentos de luz. Hubo momentos de amor verdadero.
01:09:04Y esos momentos hicieron que todo, absolutamente todo, valiera la pena. El té está listo. Isabel lo
01:09:11vierte en una taza de porcelana, una de las tazas finas que normalmente están reservadas para los
01:09:16señores de la casa. Pero esta noche, Isabel decide que merece usar una taza bonita. Esta noche, en este
01:09:22último acto, merece un poco de belleza. Lo mira por un largo momento, sabiendo que una vez que lo beba,
01:09:28no habrá vuelta atrás. Una vez que ese líquido entre a su cuerpo, una vez que esas hierbas comiencen su
01:09:33trabajo mortal, su destino estará sellado. Perdónenme, susurra al vacío, a los niños que no están allí
01:09:39para escucharla. A Dios, si es que existe, y está prestando atención. Perdónenme por no ser más fuerte.
01:09:46Perdónenme por abandonarlos cuando más me necesitan. Pero no puedo. Ya no puedo seguir cargando con este
01:09:52peso. Ya no puedo vivir con la certeza de que eventualmente sabrán la verdad, y me odiarán. Es mejor
01:09:58que me recuerden con amor, que verlos mirarme con odio. Y se lleva la taza a los labios. Dios mío,
01:10:03no. Isabel está a punto de suicidarse. Alguien tiene que detenerla. Alguien tiene que entrar a
01:10:09esa cocina antes de que sea demasiado tarde. Pero el capítulo termina aquí. Termina en este momento
01:10:15de máxima tensión, con múltiples historias en su punto de quiebre. Con Luisa sentenciada a 10 años
01:10:21de prisión por un crimen que no cometió. Con José Luis revelado como el arquitecto de todo el plan
01:10:27malvado, aunque nadie pueda probarlo todavía. Con Isabel, a punto de quitarse la vida, consumida por
01:10:33una culpa que ya no puede soportar. Con Adriana y Rafael prometiendo venganza. Con Alejo,
01:10:40completamente destrozado. Con la familia más dividida que nunca. Y ahí lo tienen, queridos
01:10:45espectadores. Qué capítulo tan devastador, tan absolutamente desgarrador. Pueden creer todo
01:10:51el horror que acabamos de presenciar. Pueden procesar la magnitud de la injusticia, del sufrimiento,
01:10:56de la crueldad que se ha desatado en Valle Salvaje. Luisa, una mujer inocente, fue sentenciada a 10
01:11:03años en prisión. Fue torturada, golpeada, destruida física y emocionalmente. Fue forzada
01:11:09a confesar bajo amenaza. Y todo porque José Luis, el supuesto patriarca redimido, decidió usarla como
01:11:15peón en su juego retorcido de venganza contra Alejo. Isabel está al borde del suicidio, consumida
01:11:21por secretos y culpa que ya no puede soportar. Secretos sobre su hermano que se suicidó por
01:11:26culpa de Evaristo Salcedo. Secretos sobre su plan original de venganza. Secretos sobre su participación
01:11:33en el intento de envenenamiento de Pedrito. Y ahora, incapaz de seguir viviendo con ese peso,
01:11:39está a punto de tomar una decisión irreversible. Y Adriana acaba de prometer que la persona responsable
01:11:46del sufrimiento de Luisa pagará por sus crímenes. Pero, ¿podrá cumplir esa promesa? ¿Podrá
01:11:52exponer a José Luis sin pruebas? ¿Podrá hacer justicia en un valle donde la justicia
01:11:57parece no existir? Pero déjenme preguntarles algo, queridos espectadores. ¿Qué piensan
01:12:03de José Luis después de este capítulo? ¿Creen que tiene alguna posibilidad de redención
01:12:08después de lo que le hizo a Luisa? Después de usar a una mujer inocente como arma para castigar
01:12:13a su propio hijo, ¿puede haber perdón para un hombre así? Del 0 al 10, ¿qué calificación
01:12:18le darían por sus acciones? ¿Es un monstruo sin salvación? ¿O creen que hay alguna parte
01:12:23humana todavía en él? ¿Y qué hay de Isabel? ¿Entienden por qué está considerando quitarse
01:12:28la vida? ¿O creen que debería ser más fuerte? ¿Que debería quedarse para proteger a los niños
01:12:33que tanto ama? ¿Su plan de venganza original justifica su culpa actual? ¿O creen que el hecho
01:12:39de que aprendió a amar verdaderamente a esos niños debería ser suficiente para perdonarse
01:12:44a sí misma? ¿Creen que Adriana y Rafael lograrán descubrir la verdad sobre quién realmente
01:12:49está detrás del encarcelamiento de Luisa? ¿Lograrán conectar los puntos que los lleven
01:12:54directamente a José Luis? ¿Y qué pasará cuando lo hagan? ¿Cómo reaccionará Alejo cuando descubra
01:12:59que su propio padre, el hombre que lo abrazó y le pidió perdón, es el responsable de destruir
01:13:04su felicidad? ¿Y Luisa? ¿Cómo va a sobrevivir 10 años en ese infierno? ¿Su espíritu se
01:13:09romperá completamente? ¿O encontrará la fuerza para resistir? ¿Para aferrarse a la
01:13:14esperanza de que Alejo la está esperando afuera? Quiero leer todas sus opiniones en
01:13:18los comentarios. Díganme qué fue lo que más los impactó de este capítulo. ¿Fue el horror
01:13:23de ver a Luisa golpeada y rota en esa celda, con los dientes arrancados y marcas de estrangulamiento
01:13:29en el cuello? ¿Fue descubrir que José Luis es un manipulador sin escrúpulos que está dispuesto
01:13:34a destruir vidas inocentes para mantener su control? ¿O fue ver a Isabel al borde del
01:13:39suicidio, lista para tomar esa taza de té envenenado? Y dense cuenta de algo importante.
01:13:44Este capítulo nos mostró la verdadera cara de Valle Salvaje. No es solo un lugar de secretos
01:13:49y traiciones románticas. Es un lugar donde la justicia no existe. Donde los poderosos pueden
01:13:54destruir a los débiles sin consecuencias. Donde el amor se usa como arma para herir. Donde
01:13:59la corrupción está tan arraigada en el sistema, que las víctimas no tienen voz ni esperanza.
01:14:05Pero también nos mostró algo hermoso en medio de tanta oscuridad. La lealtad inquebrantable
01:14:09de Adriana hacia Luisa. El amor desesperado de Alejo, que no va a rendirse sin importar
01:14:15qué. La determinación de Rafael de hacer lo correcto, aunque eso signifique enfrentarse
01:14:20a su propio padre. En medio de tanta oscuridad, hay luz. Hay personas que se niegan a ser corrompidas,
01:14:26que se niegan a aceptar la injusticia. Si este capítulo les rompió el corazón tanto
01:14:31como a mí, denle like. Y si quieren seguir viendo más resúmenes de Valle Salvaje, suscriban
01:14:36al canal y activen la campanita. Porque les prometo que lo que viene es aún más intenso,
01:14:41aún más dramático, aún más imposible de predecir. En el próximo capítulo, descubriremos si Isabel
01:14:47realmente se quita la vida, o si alguien logra detenerla a tiempo. Veremos cómo Alejo reacciona
01:14:52ante la sentencia de Luisa y qué medidas desesperadas está dispuesto a tomar para sacarla
01:14:57de la prisión. Descubriremos más sobre la conexión entre José Luis y Tomás. Y tal vez,
01:15:02solo tal vez, comenzaremos a reunir las pruebas necesarias para exponer al duque y hacerlo pagar
01:15:07por sus crímenes. Nos vemos en el próximo capítulo, queridos espectadores de Valle Salvaje.
01:15:12Y recuerden, en este valle nadie está a salvo, nadie es quien parece ser, y la verdad siempre
01:15:19sale a la luz, sin importar cuánto tiempo tome. La justicia puede tardar, pero eventualmente llega,
01:15:26y cuando llegue para José Luis, va a ser devastadora. Hasta la próxima, y déjenme sus comentarios porque
01:15:32me encanta leerlos. Quiero saber qué piensan, qué sienten, qué predicen que va a pasar. Este valle
01:15:39nos tiene a todos al borde de nuestros asientos.
Comentarios

Recomendada