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  • hace 3 meses

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00:00El huracán Melisa es, sin duda, un fenómeno atmosférico singular, que por varias razones
00:06entra en la categoría de inusual, incluso dentro de los ya extremos huracanes del Atlántico.
00:12Estos son los factores que lo hacen tan extraordinario y sus implicaciones para el Caribe.
00:17Melisa alcanzó vientos sostenidos estimados de unos 295 kilómetros por hora y una presión
00:23central mínima de 892 milibares, lo cual la posición entre los huracanes más intensos
00:29jamás registrados en la cuenca atlántica. Ese nivel de fuerza la convierte en un ejemplo
00:34extremo de ciclón tropical, no solo categoría 5, sino con parámetros casi de récord para
00:40el Atlántico. Comenzó como tormenta y pasó de un estado moderado a categoría 5 en un
00:46periodo muy corto. Esta rapidez es un signo claro de condiciones ambientales excepcionales,
00:51aguas muy calientes, la cizalladura bajando, y corrientes de dirección débiles hicieron
00:57posible esta aceleración. El sistema se desplazó con lentitud en el Caribe, lo que significó
01:03que las condiciones favorables persistieran más tiempo, permitiendo que la tormenta se
01:07alimentara. Las regiones afectadas estuvieron sometidas por más tiempo a la furia del viento,
01:13la lluvia intensa y la tormenta. Científicos señalan que el calentamiento de los océanos,
01:19en particular la parte del Caribe donde se formó Melisa, contribuyó decisivamente a su poder.
01:24Las aguas superficiales y también las más profundas estaban más calientes de lo habitual,
01:30proporcionando más energía al ciclón. Este huracán aparece, así, como un síntoma del
01:36cambio climático aplicado al fenómeno de los huracanes. Más calor, más energía,
01:41más potencial destructivo. Que Melisa haya evolucionado en el Caribe y toque a islas montañosas como
01:47Jamaica, amplifica los efectos de lluvias, deslizamientos e inundaciones, haciendo que su
01:53peligrosidad sea mayor. ¿Por qué nos importa tanto? Para el Caribe, y en particular para países
02:00insulares como la República Dominicana, Melisa representa, prácticamente, un laboratorio vivo
02:06del impacto que puede tener un huracán en plena época de cambio climático. Las repercusiones de
02:11un ciclón de esta magnitud no solo son vientos extremos, sino lluvias torrenciales, marejadas y
02:17deslizamientos. ¿Qué lecciones y alertas nos deja? Ya no basta con asumir que los huracanes serán como
02:24antes. Es preciso actualizar los protocolos pensando en tormentas más intensas, más lentas,
02:31más duraderas. También es necesaria una inversión en resiliencia física y social. Es propicio reforzar
02:38los drenajes, mejorar la gestión de cuencas y conseguir un ordenamiento territorial que considere
02:44pendientes, flujo de aguas y zonas propensas a deslizamientos. Reforzar el sistema de alerta
02:50y educación pública es vital ante eventos como el que presenta Melisa. La población debe entender
02:56que aunque el viento parezca menor, la lluvia prolongada y el estancamiento del sistema pueden
03:01ser tan letales como los vientos. Si este fenómeno es un eco del calentamiento oceánico,
03:07resulta imperativo combinar la reducción de emisiones globales con políticas de adaptación
03:11regional. Melisa un huracán que reúne en sí mismo todos los ingredientes de lo extremo
03:17y lo hace justo donde estamos nosotros, en el Caribe.
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