00:00Colombia y la melancolía de la resistencia, un novel que cae como anillo al dedo. El
00:06malhechor escucha a los labios perversos, el mentiroso presta atención a la lengua detractora.
00:12Proverbios 17.4. No podría ser más oportuno y acertado el título de la obra cumbre del
00:18nuevo novel de literatura Laszlo Kralnaurkay, para una nación que levanta de manera equivocada
00:24las banderas legítimas de la resistencia, pero acudiendo a la violencia. Y claro, tal como lo
00:30intuyen, no me refiero precisamente a Hungría, la patria del escritor premiado, sino a la nuestra,
00:36a esta Colombia desorientada y caótica, tal como la afirma el propio autor, hablando de sus compatriotas.
00:43No quieren solucionar las cosas con comunicación, sino huyendo del problema hasta que llega el momento
00:48en que hay que enfrentarse y entonces apelan a la agresión. La capacidad de comunicación y de
00:54aceptar una opinión ajena es una característica de la que carece el húngaro. Le hace también el
01:00colombiano. Lo dijo el mismo escritor hace un año en una entrevista al periódico El País de España,
01:07recabando en que Hungría pasó de una dictadura comunista a posturas de extrema derecha sin solucionar
01:13sus problemas, apenas recurriendo a la idiosincrasia de la fuerza para imponer ideas. Pero hablemos del
01:19premio. La Academia Sueca concede el honor a Krasnaurkay por su obra cautivadora y visionaria
01:26que en medio del terror apocalíptico reafirma el poder del arte. ¿Apocalipsis? No podemos negar que
01:33el caos por el que atraviesa Colombia se parece muchísimo a los acontecimientos que narra melancolía
01:38de la resistencia, si tomamos la segunda acepción del diccionario de la RAE. Apocalipsis, situación
01:45catastrófica ocasionada por agentes naturales o humanos que evoca la imagen de la destrucción total.
01:52Ustedes juzgarán si el contenido de la novela de Krasnaurkay es apenas una especulación narrativa
01:57o corresponde a la deplorable realidad de nuestra propia melancolía. La llegada de un circo a un pueblo
02:05con su ballena gigante y disecada como gran novedad, crea un escenario calculado y perfecto
02:11para la anarquía, de tal manera que surge la intimidación, materia prima de la violencia como
02:17factor para el nuevo orden social. Sus personajes, una pasajera que viaja en un tren con la única
02:24pretensión de llegar a casa de manera segura, otra mujer oportunista y manipuladora que ve en el
02:30desorden la oportunidad para imponer una nueva forma de poder. Un intelectual pesimista que cree
02:36que el apocalipsis ya reina y no hay nada que hacer, y un joven delirante a quien los poderosos ven como
02:42el tonto del pueblo fascinado con los anuncios del circo. El final de la historia, saqueos y ataques
02:49porque el circo no puede exhibir a plenitud su inmensa ballena. Una ciudad desolada, colmada de basura
02:55y destruida gracias a los trabajadores de la descomposición, no solo material, sino moral y social.
03:02En resumen, una metáfora de la verdad implacable de la violencia como arma política donde el oportunismo
03:09disfrazado y optimismo y la inacción y la corrupción de las autoridades imponen la nueva forma para gobernar.
03:17Los académicos usaron la expresión terror apocalíptico, y es obvio, no podemos ignorar la carga ideológica
03:26que acompaña siempre el discurso del premio Nobel. Seguramente el mensaje entre líneas no tiene nada
03:32que ver con Hungría y menos con este rincón abandonado del planeta, nuestra Colombia, sino con
03:38el conflicto en Gaza. Este es el trasfondo, pues lo que está pasando en esa pequeña zona de Oriente es
03:44algo trascendental porque el escenario del conflicto es una franja estratégica que han disputado los
03:49imperios a sangre y fuego desde las guerras de la Edad del Bronce, al menos 1200 años antes de Cristo,
03:56y todavía más. Gaza es una porción de la tierra prometida, desde la fundación del mundo, y por eso
04:03lo que suceda con Israel y Palestina será determinante. Ah, pero siempre ha habido guerras y destrucción.
04:10Esta es la tesis de los suspicaces. Sí, pero no hay dudas de que vivimos como nunca la última
04:17posibilidad de la historia para atender el llamado divino a rectificar el camino, nada menos que la
04:23trompeta del arrepentimiento. Esto no es un asunto de religiones, sino de certeza. Es innegable que Israel
04:30es el reloj de Dios, y es oportuno recordar que apocalipsis en el latín tardío significa revelación,
04:37y el libro de las revelaciones escrito por el apóstol Juan es para quienes hoy perseveramos
04:42en la fe una reconvención amorosa a la esperanza y a la paz verdadera, la que vendrá con el retorno
04:49del Jesús auténtico, no del Jesús histórico. Melancolía de la resistencia, la novela del nuevo
04:56novel, nos cae desde cualquier punto de vista como pedrada en ojo de boticario. Si la historia inicia
05:02con el extraño viaje en tren de una mujer cuya única intención es llegar sana y salva a casa,
05:08aunque el destino se desdibuje en el trayecto y se pierda en el arribo a la patria chica por cuenta
05:14de un circo ilusorio y farsante que incita a los agentes del mal a convertirse en genuinos
05:20trabajadores de la destrucción. El final de la obra es el hedor de la descomposición, porque sembraron
05:28un fango sobre el cenagal, como resaltan algunos analistas de la obra del original escritor húngaro.
05:34En el caso de nuestro terruño, el tren de la historia nos muestra una ilusión, una visión
05:39borrosa de la realidad, una utopía transformada en distopía, un sueño vuelto pesadilla, como en el
05:46guardagujas, el maravilloso cuento del mexicano Juan José Arreola, un tren sin timón y sin guía,
05:53en un sistema ferroviario inexistente, sin rieles y sin rumbo. Colombia, como Hungría,
05:59es una nación donde a la manera de lo que narra Melancolía de la Resistencia, y como lo resume
06:04bien el epígrafe de esta excepcional novela, la realidad transcurre pero no pasa.
06:11Lo afirmó el propio Laszlo Krasnaurkay. No creo en el progreso ni en la posibilidad del
06:18cambio de la condición humana. Creo que solo podemos vivir a través de las palabras.
06:23Y si apelamos al poder de las palabras, les dejo esta otra pequeña historia que narra
06:28Lucas el Evangelista y que ocurre durante la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén,
06:33en respuesta a los fariseos que pedían que reprendiera a sus discípulos por aclamarlo.
06:39Jesús dijo, si estos callan, las piedras clamarán.