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Catalina Desenmascara al Barón ante Todos
En La Promesa, el aire se corta con cuchillo cuando Catalina, herida por el desprecio del barón de Valladares y la crueldad de su prima Martina, decide no quedarse de brazos cruzados. Lo que comienza como un duelo familiar se transforma en una operación de venganza meticulosa y valiente, en la que Catalina expone los crímenes ocultos de su enemigo más poderoso. Una cena, una carta falsa… y una emboscada legal que dejará al barón sin título, sin poder y s ...
#LaPromesaCatalinaDesenmascara, #Barón, #anteTodos
Catalina Desenmascara al Barón ante Todos
En La Promesa, el aire se corta con cuchillo cuando Catalina, herida por el desprecio del barón de Valladares y la crueldad de su prima Martina, decide no quedarse de brazos cruzados. Lo que comienza como un duelo familiar se transforma en una operación de venganza meticulosa y valiente, en la que Catalina expone los crímenes ocultos de su enemigo más poderoso. Una cena, una carta falsa… y una emboscada legal que dejará al barón sin título, sin poder y s ...
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CortometrajesTranscripción
00:00Catalina desenmáscara al varón ante todos. En la promesa, el aire se corta con cuchillo
00:15cuando Catalina, herida por el desprecio del varón de Valladares y la crueldad de su prima
00:20Martina, decide no quedarse de brazos cruzados. Lo que comienza como un duelo
00:28familiar se transforma en una operación de venganza meticulosa y valiente, en la que
00:33Catalina expone los crímenes ocultos de su enemigo más poderoso. Una cena, una carta falsa y una
00:42emboscada legal que dejará al varón sin título, sin poder y sin escapatoria. ¿Hasta dónde llegará
00:51Catalina para proteger a su hija y restaurar el honor de su familia? ¿Y qué hará Martina cuando sus
00:56intentos de seducción hacia Adriano fracasen estrepitosamente? Un capítulo lleno de tensión,
01:02traiciones, justicia, y una mujer que se alza como león a frente a sus enemigos.
01:10No te lo pierdas. El aire en la promesa se había vuelto denso, casi irrespirable.
01:18Desde el incidente que casi le cuesta la vida a la pequeña Rafaela, una capa de tensión silenciosa
01:24se había depositado sobre los mármoles y tapices del palacio, un polvo fino de miedo y resentimiento
01:30que ni el más diligente de los criados podía limpiar.
01:36Catalina pasaba las noches en vela, sentada en una mecedora junto a la cuna de su hija,
01:41escuchando el suave compás de su respiración.
01:43Cada inhalación de la niña era un milagro, y cada exhalación, un recordatorio punzante
01:52de la crueldad del varón de Valladares.
01:56La imagen de aquel hombre, con su poder y su desprecio, impidiendo la llegada de los médicos,
02:03se había grabado a fuego en su mente.
02:04No era solo un enemigo de la familia, se había convertido en un monstruo personal,
02:13la encarnación de su peor pesadilla como madre.
02:19Durante el día, Catalina se movía por la casa con una determinación fría que desconcertaba
02:24a quienes la rodeaban.
02:28Su dolor no se había disuelto en lágrimas, sino que se había cristalizado en un propósito
02:32afilado y peligroso.
02:37Había una nueva dureza en su mirada, una autoridad en su voz que hacía que incluso su padre,
02:42el marqués, la observara con una mezcla de orgullo y preocupación.
02:50Sabía que el asunto con el varón no había terminado.
02:52La afrenta había sido demasiado profunda, la herida demasiado personal.
02:57La venganza no era una opción, era una necesidad, una deuda que el varón de Valladares le pagaría
03:06con intereses.
03:10Mientras tanto, la convivencia en el palacio se agrietaba bajo el peso de las tensiones
03:14no resueltas.
03:19La presencia de su prima Martina, con su parte de la herencia y su lengua viperina, era una
03:24espina constante en el costado de Catalina.
03:30Martina la observaba desde el otro lado de la mesa durante las comidas, sus ojos evaluando,
03:35juzgando, buscando siempre una fisura en la armadura de Catalina.
03:42Y no tardaría en encontrar el lugar exacto donde clavar su daga.
03:47La confrontación estalló en una tarde gris, durante el ritual del café en el salón principal.
03:54La mayoría de la familia estaba presente.
03:58Alonso, el marqués, leía el periódico con aire distraído, Adriano, el esposo de Catalina,
04:05revisaba unos documentos de la finca, y Martina, como siempre, removía su taza con una lentitud
04:11exasperante, como si midiera el tiempo para su ataque.
04:17Comenzó con pequeñas provocaciones, comentarios lanzados al aire como dardos envenenados.
04:24Es admirable cómo encuentras tiempo para todo, Catalina, dijo Martina, con una sonrisa
04:30que no llegaba a sus ojos.
04:34Los libros de cuentas, las cosechas, los aviones, y, por supuesto, la niña.
04:41Debes estar agotada tratando de ser un hombre de negocios y una madre a la vez.
04:45Catalina sintió la primera punzada de ira, pero la contuvo.
04:52Apoyó su taza en el platillo con un cuidado exagerado.
04:54Son mis responsabilidades, Martina, y las cumplo con gusto.
05:01Oh, no lo dudo.
05:03Replicó la prima, su voz un susurro sedoso y letal.
05:10Solo me pregunto si, al querer abarcarlo todo, no se te escapa lo esencial.
05:15Un bebé necesita el calor de una madre, no la mente de un contable.
05:19Adriano levantó la vista de sus papeles, frunciendo el ceño.
05:26Martina, ese comentario está fuera de lugar.
05:32Pero Martina lo ignoró, sus ojos fijos en Catalina, disfrutando del efecto de sus palabras.
05:37Vio la mandíbula de su prima tensarse y decidió ir más lejos.
05:45¿Tú crees de verdad que estás cuidando bien a esa bebé?
05:48Provocó con una sonrisa de desdén.
05:53Yo veo a Rafaela y solo puedo pensar en cómo sobrevive a pesar de ti y no por ti.
05:59Es una niña fuerte, sin duda.
06:02Ha tenido que serlo.
06:04El silencio cayó sobre el salón.
06:07El marqués bajó el periódico lentamente, su mirada pasando de una sobrina a la otra con creciente desaprobación.
06:18Catalina, que hasta entonces mantenía las manos apoyadas en la mesa, apretó los puños con tal fuerza que sus nudillos se pusieron blancos.
06:29Respiró hondo, una, dos veces, intentando anclar su furia antes de que la desbordara.
06:37No voy a permitir ese tipo de comentario, Martina.
06:41Respondió con voz firme, cada sílaba cincelada en hielo.
06:45Ni delante de mí, ni delante de nadie más.
06:51Pero Martina ya había probado la sangre y no iba a detenerse.
06:57Se inclinó hacia adelante, como si fuera a compartir un secreto íntimo, su voz bajando a un susurro conspirador que era más hiriente que un grito.
07:05No naciste para ser madre, Catalina.
07:10Y, ¿sabes qué es lo peor?
07:12Ni siquiera naciste para ser una mujer de verdad.
07:18Mírate.
07:19Tan preocupada por aviones, papeles y títulos, pero incapaz de dar el amor más básico a tus propias hijas.
07:25Lo siento por las dos niñas que trajiste al mundo.
07:32Una pena, de verdad, una pena.
07:37Las palabras cayeron como piedras en el pecho de Catalina.
07:40El dolor fue tan agudo y tan físico que por un instante le faltó el aire.
07:44No era solo un insulto, era una profanación.
07:50Martina había tomado sus miedos más profundos, sus inseguridades más secretas, y se las había arrojado a la cara con una crueldad calculada.
08:00El silencio en el salón era ahora tan pesado que hasta las sirvientas que pasaban al fondo se detuvieron un instante, fingiendo arreglar un jarrón, con los oídos atentos.
08:14Lentamente, Catalina se puso de pie.
08:17La silla se deslizó hacia atrás sobre el suelo pulido con un sonido duro y seco que hizo que todos se sobresaltaran.
08:26Sus ojos, húmedos por las lágrimas que se negaba a derramar, ardían con una mezcla de rabia y dolor insoportable.
08:32Voy a fingir que no he escuchado eso, Martina, dijo, su voz sorprendentemente calmada, pero con un temblor subyacente que revelaba la tormenta interior.
08:45Porque si dejo que lo que acabas de decir entre en mi corazón, no respondo de mis actos.
08:56Pero entiende una cosa, has cruzado una línea que jamás, jamás, deberías haber cruzado.
09:03Martina se encogió de hombros, intentando mantener su pose de indiferencia, pero había un brillo de triunfo cruel en su mirada.
09:13Solo he dicho lo que todos piensan, Catalina. La única diferencia es que yo tengo el valor de decirlo en voz alta.
09:25Catalina dio un paso hacia ella, rodeando la mesa hasta quedar a escasos centímetros de su prima.
09:32Su altura, su presencia, de repente parecieron llenar toda la habitación.
09:38Su voz bajó, convirtiéndose en un siseo autoritario que no admitía réplica.
09:43No quiero volver a oír ni una sola palabra salir de tu boca. Ni sobre mí, ni sobre mis hijas, ni sobre mi vida.
09:55¿Ha quedado claro? Martina intentó sostenerle la mirada, pero la intensidad de Catalina la hizo vacilar por primera vez.
10:06Vio algo en los ojos de su prima que no había visto antes. No era solo ira, era una promesa.
10:13Y una cosa más, continuó Catalina, apoyando la palma de la mano sobre la mesa con un golpe sordo, como quien clava una orden en el aire.
10:23A partir de este preciso instante, no me dirigirás la palabra. Ni en público, ni en privado.
10:35Ni en este palacio, ni en ningún otro lugar. Para ti, soy invisible. Es una orden.
10:41Martina abrió los ojos, genuinamente sorprendida por la audacia y la firmeza de Catalina.
10:52Su orgullo herido la hizo intentar una última réplica.
10:56¿Y tú crees que puedes callarme así como así?
10:58No lo creo. Respondió Catalina, sin la menor vacilación. Estoy segura. Puede que seas dueña del 25% de esta propiedad, Martina, pero mientras yo respire, nunca serás dueña de mí, ni de mi silencio, ni de lo que es mío.
11:16El silencio que siguió fue ensordecedor. Martina, por primera vez en su vida, se quedó sin respuesta.
11:27Se mordió el labio inferior, un gesto de furia contenida, pero su orgullo le impedía mostrar la humillación que sentía.
11:34Sabía que había perdido esa batalla de una forma espectacular. Con una dignidad regia, Catalina se dio la vuelta y regresó a su asiento.
11:48Su corazón latía desbocado y sentía un temblor en las manos que ocultó bajo la mesa, pero su rostro era una máscara de serenidad.
11:56Por primera vez, había levantado un muro inquebrantable, dejando claro que no permitiría que nadie, ni siquiera alguien de su propia sangre, la hiriera donde más le dolía.
12:11El marqués la miró con una expresión de sombrío respeto, mientras Adriano sentía una oleada de admiración que superaba con creces su ira hacia Martina.
12:20Horas más tarde, la quietud de la noche se vio interrumpida. Martina, incapaz de digerir su derrota, rondaba los pasillos como una pantera enjaulada.
12:35El enfrentamiento con Catalina no había sido un final para ella, sino el comienzo de una nueva estrategia.
12:43Si no podía derribar a Catalina de frente, lo haría por la espalda.
12:47Con pasos sigilosos y calculados, se dirigió al ala de la casa donde se encontraban los aposentos de Adriano y llamó a su puerta.
12:59Adriano, sentado en una butaca de cuero, revisaba unos planos de la finca a la luz de una lámpara.
13:08Levantó la vista, sorprendido y molesto por la interrupción.
13:11Martina, ¿qué haces aquí a estas horas? Preguntó, frunciendo el ceño.
13:20Ella entró sin esperar invitación, cerrando la puerta tras de sí con un leve chasquido que a Adriano le sonó a cerrojo.
13:26Necesitamos hablar, dijo ella, su voz baja y cargada de una falsa intimidad.
13:36Adriano se puso de pie, cruzándose de brazos.
13:38¿Sobre qué? Martina lo observó durante un instante, calibrando su ataque.
13:47Luego, soltó el veneno con una sonrisa que pretendía ser amable.
13:51Sobre Catalina, y sobre ti, me preocupas, Adriano.
13:58Él arqueó una ceja, incrédulo.
14:02¿Te preocupo? Por supuesto. Eres un hombre de visión, de ambición.
14:08Estás destinado a grandes cosas, a devolverle a esta familia el esplendor que merece.
14:13Pero estás atado a una mujer que no está a tu altura. Adriano sintió una oleada de ira fría.
14:23Has entrado en mi habitación en mitad de la noche para hablar mal de tu propia prima.
14:30De mi esposa, Martina fingió no escuchar la advertencia en su tono y continuó, su voz volviéndose más dulce y persuasiva.
14:39Piensa, Adriano. Catalina es inmadura, impulsiva. Juega a dirigir una finca, pero en el fondo sigue siendo una niña caprichosa.
14:54No nació para ser madre, y mucho menos para ser la esposa de un hombre como tú.
14:59Cargas con el peso de una familia, estás a punto de ser reconocido por todo lo que vales.
15:04Necesitas a alguien a tu lado que camine contigo, que te apoye, que entienda la importancia de lo que estáis construyendo.
15:17Catalina solo es un lastre, un hermoso y obstinado lastre.
15:21Adriano se enderezó, su semblante endureciéndose hasta convertirse en una máscara de furia contenida.
15:27Cuidado con lo que dices, Martina. No voy a permitir que hables de Catalina de esa manera.
15:37No aquí, no conmigo. Pero Martina, ciega por su propia ambición, avanzó un paso más, invadiendo su espacio personal.
15:46Solo quiero abrirte los ojos. No tienes por qué atarte a ella para siempre. Aún puedes elegir.
15:57¿No crees que mereces algo más? Alguien que te admire de verdad, que te valore por lo que eres.
16:05Adriano la miró, y por primera vez vio la verdadera naturaleza de su prima.
16:10Una maraña de celos y ambición tan desesperada que era capaz de cualquier cosa.
16:16Controló su ira y respondió con una voz gélida que cortó el aire.
16:21Basta, Martina.
16:26Has cruzado todos los límites imaginables.
16:29La sonrisa de Martina titubeó.
16:31La incomodidad finalmente se dibujó en su rostro al ver que su plan no solo no funcionaba,
16:36sino que había provocado el efecto contrario.
16:38Yo solo. Sal.
16:44La interrumpió Adriano, su voz baja pero resonando con una autoridad inquebrantable.
16:49La sonrisa de Martina se desvaneció por completo.
16:55Él repitió la orden, esta vez con un tono que no dejaba lugar a dudas.
17:02Sal de mi habitación.
17:03Ahora, derrotada y humillada, Martina dio un paso atrás.
17:08Demasiado orgullosa para mostrar su fracaso,
17:10alzó la barbilla, respiró hondo y caminó con rigidez hasta la puerta.
17:15Antes de salir, se giró y le lanzó una última mirada cargada de fría promesa.
17:23Algún día te darás cuenta de que yo tenía razón.
17:29Cerró la puerta con más fuerza de la necesaria,
17:32dejando a Adriano solo en el silencio de la habitación.
17:38Él se pasó una mano por el rostro,
17:40intentando liberarse de la sensación pegajosa y sucia
17:43que le había dejado la conversación.
17:48La ira todavía ardía en su pecho,
17:50pero bajo ella, una convicción se solidificó.
17:53Protegería a Catalina de todo y de todos,
17:56especialmente de su propia familia.
18:01Decidió no contarle nada sobre la visita de Martina.
18:04Ya tenía suficiente con lo que lidiar.
18:06No necesitaba más veneno en su vida.
18:11Al final de la tarde del día siguiente,
18:14cuando el sol teñía de naranja las colinas que rodeaban la promesa,
18:18Adriano entró en la habitación de Catalina.
18:23Su semblante era grave y en sus manos sostenía un sobrecerrado.
18:26Catalina, dijo, su voz tensa.
18:33Ella, que mecía suavemente a Rafaela en sus brazos,
18:36cantándole una nana en voz baja,
18:38levantó la vista con aprensión.
18:43Había una calma frágil en la habitación,
18:45un santuario que estaba a punto de ser profanado.
18:48Con cuidado, depositó a la niña dormida en la cuna y se acercó a su esposo.
18:56¿Qué ocurre?
18:59Recibí esto hoy, dijo él, extendiéndole la carta.
19:03Vino con el sello del varón de Valladares.
19:08El nombre fue suficiente para que un escalofrío recorriera la espalda de Catalina.
19:12Con manos temblorosas, rompió el sello de cera y desdobló el papel.
19:19Mientras leía, sus ojos se abrieron de par en par,
19:23y su rostro, que había estado pálido por la aprensión,
19:26se tiñó de un rojo intenso de pura rabia.
19:32Se ha atrevido, susurró, su voz temblando de furia.
19:36Se ha atrevido a escribir esto.
19:37Adriano asintió, apretando los puños a los costados.
19:44El varón hace amenazas directas.
19:48Dice que si seguimos interfiriendo en sus negocios,
19:51los Luján pagarán el precio.
19:53Cito sus palabras.
19:55No habrá perdón y lo perderán todo.
20:00No son promesas vacías, Catalina.
20:02Quiere intimidarnos.
20:04Quiere que nos apartemos de su camino.
20:08Catalina arrugó la carta en su puño,
20:10el papel crujiendo como hojas secas.
20:13La furia que había sentido hacia Martina
20:15no era nada comparada con el volcán
20:17que entró en erupción en su interior en ese momento.
20:21Se levantó de un impulso,
20:24sus ojos encendidos de indignación.
20:26Ese hombre es un cobarde.
20:30Un gusano que se esconde detrás de su título,
20:34pensando que el mundo le pertenece.
20:37No solo intentó humillarme y arruinar a mi familia.
20:41Puso en peligro la vida de mi hija.
20:45De mi hija, Adriano.
20:47Su voz se quebró en la última palabra,
20:49pero se recompuso al instante.
20:51Tiene que pagar, por todo lo que ha hecho.
20:57Adriano se acercó, intentando calmarla,
21:00posando sus manos sobre sus hombros.
21:05Catalina, mi amor,
21:07tenemos que pensar antes de actuar.
21:09Es un hombre peligroso,
21:10con influencias en todas partes.
21:12Ya he pensado,
21:16lo interrumpió ella,
21:18apartándose suavemente.
21:19Su determinación era un muro de acero.
21:24He pensado cada noche,
21:25mientras velaba a Rafaela.
21:27He pensado cada vez que cerraba los ojos
21:29y veía su rostro arrogante.
21:30Y he decidido que no voy a dejar esto así.
21:36Haré que el varón de Valladares
21:37sienta en su propia piel
21:39cada gramo de la humillación
21:40que intentó imponerme.
21:45Le haré pagar de una manera que jamás,
21:47jamás, olvidará.
21:49Adriano suspiró,
21:51una mezcla de preocupación
21:52y admiración en su mirada.
21:57Sabía que cuando Catalina
21:58llegaba a ese punto de convicción,
22:00no había fuerza en la tierra
22:02que pudiera hacerla dar marcha atrás.
22:07La mujer que amaba,
22:08la madre de su hija,
22:10se había convertido
22:11en una estratega de guerra.
22:14Y su único objetivo
22:16era la aniquilación total de su enemigo.
22:19En los días siguientes,
22:20Catalina se movió
22:21con un propósito secreto.
22:26Se encerró durante horas
22:27en el despacho de su difunta madre,
22:29un lugar que rara vez visitaba.
22:34Allí,
22:35rodeada de los libros
22:36y recuerdos de la mujer
22:37que le había enseñado a volar,
22:39trazó su plan.
22:43No sería una venganza impulsiva,
22:45sino una obra de arte
22:46de la manipulación,
22:48una trampa perfectamente diseñada
22:49para la bestia que quería cazar.
22:51Una noche,
22:55a la luz de un candil,
22:56tomó pluma y papel.
22:58Con una caligrafía firme,
23:00imitando los trazos
23:01más formales de su padre,
23:03escribió una carta.
23:07Cada palabra fue elegida
23:08con un cuidado exquisito,
23:10cada frase pulida
23:11para apelar al único punto débil
23:12del varón,
23:14su ego desmedido.
23:14Estimado varón de Valladares,
23:20como patriarca de esta casa,
23:22y en un esfuerzo
23:23por enmendar las recientes
23:24y desafortunadas desavenencias
23:26entre nuestras familias,
23:27me permito extenderle
23:29una invitación formal
23:30para una cena privada
23:31en la promesa.
23:35Considero que un malentendido
23:36ha escalado a un conflicto innecesario,
23:39y en nombre de la familia Luján,
23:41deseo presentarle
23:42mis más sinceras
23:43y formales disculpas.
23:46Su presencia sería un honor
23:48y un paso esencial
23:49para restablecer la armonía
23:51y el respeto mutuo
23:52que siempre debió existir
23:53entre nuestras casas.
23:57Esperando su pronta
23:58y afirmativa respuesta,
24:00le saluda atentamente,
24:02Alonso Luján,
24:03marqués de la promesa.
24:07Catalina leyó la carta
24:08en voz baja,
24:09y una fría y delgada sonrisa
24:11se dibujó en sus labios.
24:15Nunca se resistirá
24:16a una disculpa oficial
24:17del marqués.
24:18Su orgullo hará
24:19el resto del trabajo.
24:23Con sumo cuidado,
24:24derritió cera roja
24:25y selló el sobre
24:26con el pesado anillo
24:27del escudo de los Luján,
24:29que había tomado prestado
24:30del escritorio de su padre.
24:35A la mañana siguiente,
24:37llamó a un mensajero
24:38de su más absoluta confianza,
24:40un joven mozo leal
24:41a su familia desde niño.
24:45Lleva esto personalmente
24:46al varón de Valladares,
24:48le ordenó,
24:49sus ojos fijos
24:50en los del muchacho.
24:54No se lo entregues
24:55a un sirviente,
24:56dáselo en sus propias manos.
24:58Dile que es una convocatoria
24:59directa del marqués Alonso
25:01y que se espera su presencia
25:02en la cena sin falta.
25:03El mensajero,
25:07sin sospechar
25:08que llevaba en su bolsa
25:09el primer acto
25:10de una venganza
25:10meticulosamente planeada,
25:13partió a toda prisa.
25:17Mientras lo veía
25:18alejarse por el camino,
25:19Catalina se quedó
25:20de pie junto a la ventana.
25:25Respiró hondo
25:26y susurró al viento,
25:27como un juramento,
25:29quisiste destruirme,
25:30Valladares.
25:31Ahora vas a aprender
25:35lo que ocurre
25:35cuando alguien
25:36se atreve a tocar
25:37lo que es mío.
25:41Paralelamente,
25:42Catalina inició
25:43la segunda fase
25:44de su plan,
25:45la más arriesgada.
25:46Sabía que necesitaba
25:48más que una trampa,
25:49necesitaba pruebas,
25:51armas que pudieran
25:52destruir al varón
25:53no solo socialmente,
25:54sino legalmente.
25:57A través de Rómulo,
25:59el mayordomo
26:00de confianza,
26:01concertó un encuentro
26:02secreto con el sargento
26:03Burdina,
26:04el jefe de la guardia
26:05civil de la comarca.
26:10Se vieron
26:10en una pequeña
26:11ermita abandonada,
26:13a varios kilómetros
26:13de la promesa.
26:15Catalina,
26:16con una elocuencia
26:17nacida de la furia
26:18y la justicia,
26:19le expuso
26:19sus sospechas.
26:20No solo el intento
26:24de soborno
26:24a los médicos,
26:26sino pequeños detalles
26:27que había ido recopilando,
26:29conversaciones a media voz
26:30que había escuchado,
26:32nombres de proveedores
26:33que se quejaban
26:33en voz baja del varón,
26:35rumores
26:35sobre negocios turbios.
26:39Le entregó a Burdina
26:41una pequeña libreta
26:42con nombres,
26:43fechas y lugares.
26:45Sargento,
26:46sé que es un hombre
26:47poderoso.
26:48Le dijo Catalina,
26:49su voz firme.
26:53Pero también sé
26:54que usted es un hombre
26:54de ley.
26:55Este hombre
26:56no es un noble,
26:57es un criminal
26:58que usa su título
26:59como escudo.
27:03Ayúdeme a demostrarlo.
27:05Burdina,
27:06un hombre adusto
27:07y de pocas palabras,
27:08la escuchó
27:09con atención.
27:13Vio en sus ojos
27:14no el deseo
27:15de una simple
27:15venganza personal,
27:17sino la determinación
27:18de una mujer
27:18que luchaba
27:19por la justicia.
27:23Asintió lentamente,
27:24investigaré
27:25cada nombre
27:25en esta libreta,
27:27señora.
27:27Si hay algo
27:28que encontrar,
27:29lo encontraré.
27:33Los días
27:33que precedieron
27:34a la cena
27:34fueron una tortura
27:35de autocontrol
27:36para Catalina.
27:40Tenía que mantener
27:41una fachada
27:41de normalidad,
27:43asistir a las comidas,
27:44sonreír
27:45a su padre,
27:46ignorar
27:46las miradas
27:47inquisitivas
27:47de Martina
27:48y,
27:49sobre todo,
27:50seguir siendo
27:50la madre amorosa
27:51y presente
27:52para sus hijas.
27:56Por dentro,
27:57cada nervio
27:57de su cuerpo
27:58estaba en tensión,
27:59esperando que
28:00las piezas
28:00de su plan
28:01encajaran.
28:05Cada noche,
28:06rezaba
28:06por el éxito
28:07de Burdina
28:07y por tener
28:08la fuerza
28:09para llegar
28:09hasta el final.
28:10Finalmente,
28:14el día
28:14de la cena
28:15llegó.
28:15Una extraña
28:16calma,
28:17la calma
28:17que precede
28:18a las grandes
28:18tormentas,
28:20se había
28:20instalado
28:20en la promesa.
28:24Los pasillos
28:24estaban
28:25inusitadamente
28:26silenciosos.
28:27Los criados,
28:28informados
28:29por Rómulo
28:29de que debían
28:30permanecer
28:30en sus puestos
28:31pero sin intervenir
28:32bajo ninguna
28:33circunstancia,
28:34intercambiaban
28:35miradas nerviosas.
28:39Catalina
28:39se vistió
28:40para la ocasión
28:41con una calma
28:41casi perturbadora.
28:43Eligió
28:43un vestido
28:44de terciopelo
28:44oscuro,
28:45sobrio
28:45pero de una
28:46elegancia
28:46imponente.
28:50Se recogió
28:50el cabello
28:51en un moño
28:52severo
28:52que despejaba
28:53su rostro,
28:54dejando al descubierto
28:55la determinación
28:56de sus facciones.
29:00No llevaba
29:00joyas,
29:01salvo el anillo
29:02de casada.
29:03Su rostro
29:03era una máscara
29:04impasible.
29:08No había miedo,
29:09no había duda,
29:10solo la certeza
29:11helada
29:11de quien está
29:12a punto
29:12de ejecutar
29:13una sentencia.
29:17Cuando el reloj
29:18del salón
29:18dio las ocho
29:19campanadas,
29:20el sonido
29:20de los cascos
29:21de un caballo
29:22y el traqueteo
29:23de una carroza
29:23resonaron
29:24en el patio
29:25empedrado.
29:28La carroza
29:29del varón
29:29de Valladares,
29:30negra
29:30y ostentosa,
29:32se detuvo
29:32frente a la entrada
29:33principal.
29:37El varón
29:37descendió
29:38con su habitual
29:39porte altivo,
29:40ajustándose
29:41los guantes
29:41de cuero
29:42y contemplando
29:42la fachada
29:43del palacio
29:44como un conquistador
29:45que viene a aceptar
29:46la rendición
29:46de su enemigo.
29:50Esperaba
29:50encontrar a Alonso,
29:52o al menos
29:52a Adriano,
29:53listos para recibirlo
29:54con una reverencia
29:55y una disculpa.
29:56en cambio,
30:01la única figura
30:02que lo esperaba
30:02en el umbral,
30:03recortada
30:04contra la luz
30:05del vestíbulo,
30:06era Catalina.
30:10Señor varón,
30:11dijo ella,
30:12su voz cortante
30:13como el cristal,
30:14acompañada
30:15de una sonrisa
30:16que era todo
30:16menos acogedora.
30:17Bienvenido
30:21a la promesa.
30:23Él alzó
30:23una ceja,
30:24visiblemente
30:25sorprendido
30:26y contrariado.
30:30Intentó
30:30recuperar
30:31la compostura,
30:32adoptando
30:33un tono
30:33de condescendencia.
30:34¿Dónde está
30:35el marqués?
30:36La carta
30:36era clara.
30:40Esperaba
30:40encontrarlo
30:41a él.
30:42Mi padre
30:42está ocupado,
30:44respondió Catalina,
30:45avanzando
30:46un paso
30:46hacia él,
30:46obligándolo
30:48a retroceder
30:48hacia el interior
30:49del vestíbulo.
30:53Hoy,
30:54la anfitriona
30:54soy yo,
30:55soy yo
30:56quien va a hablar
30:56con usted.
30:57Y antes
30:58de que el varón
30:58pudiera reaccionar,
31:00Catalina cerró
31:01con un gesto
31:01rápido
31:02las pesadas
31:02puertas
31:03de roble
31:03del salón
31:04principal,
31:05girando la llave
31:05en la cerradura.
31:09El chasquido
31:10metálico
31:10retumbó
31:11en el silencio
31:11del pasillo
31:12vacío,
31:13un sonido
31:13definitivo,
31:15el sonido
31:15de una trampa
31:16que se cierra.
31:19El varón
31:20se giró,
31:21su rostro
31:22una mezcla
31:22de confusión
31:23e ira.
31:24¿Qué significa
31:25esto?
31:25¿Es algún tipo
31:26de broma
31:26de mal gusto?
31:30En absoluto,
31:31dijo Catalina,
31:32su voz tranquila,
31:34es simplemente
31:34una conversación
31:35privada.
31:36sin testigos
31:40indeseados.
31:41Él la miró
31:42de arriba
31:42abajo
31:42con desprecio,
31:44una sonrisa
31:44burlona
31:45curvando
31:45sus labios.
31:49¿Y tú
31:49crees
31:49que tienes
31:50algún poder
31:50sobre mí?
31:51¿Crees
31:51que encerrarme
31:52aquí contigo
31:53te da
31:53alguna ventaja?
31:54No eres
31:54más que
31:55una niña
31:55mimada
31:55jugando
31:56a ser
31:56adulta.
32:00Una mujer
32:00que se mete
32:01en asuntos
32:01de hombres
32:02y que
32:02ni siquiera
32:03es competente
32:03para cuidar
32:04de sus
32:04propias
32:05hijas.
32:08Catalina
32:08sintió
32:09el rostro
32:09arder
32:09ante el
32:10insulto,
32:11la herida
32:11que Martina
32:12había abierto
32:12volvía a
32:13sangrar.
32:17Pero
32:17no retrocedió,
32:18se mantuvo
32:19firme,
32:20su mirada
32:20fija
32:20en él.
32:21¡Cállese!
32:23Ordenó,
32:24su voz
32:24resonando
32:24con una
32:25autoridad
32:25que lo
32:26sorprendió.
32:29Él
32:30soltó
32:30una carcajada
32:31cruel.
32:32¿Me
32:32llamas
32:32para
32:33humillarme?
32:33¿Ese es
32:34tu
32:34patético
32:34plan
32:35de
32:35venganza?
32:36Pues
32:36que
32:36sepas
32:36que
32:36aquí,
32:37el
32:37único
32:38que
32:38decide
32:38quién
32:38es
32:38humillado
32:39soy
32:39yo.
32:43Tú,
32:44Catalina,
32:44eres una
32:45vergüenza
32:45para esta
32:46casa,
32:46una
32:47mujer
32:47débil,
32:48una
32:48madre
32:48negligente.
32:52Tu
32:52padre
32:52debería
32:53verte
32:53encerrado
32:53en un
32:54convento
32:54en lugar
32:55de
32:55dejarte
32:55jugar
32:55con
32:56sus
32:56negocios.
33:00La
33:00tensión
33:00en la
33:01habitación
33:01creció
33:02como
33:02una
33:02tormenta
33:03a punto
33:03de
33:03estallar.
33:04El
33:04varón,
33:05envalentonado
33:06por su propia
33:06crueldad y por el aparente silencio de Catalina,
33:09dio un paso amenazante hacia ella.
33:11Te
33:14enseñaré
33:14a
33:15respetar
33:15a tus
33:15superiores,
33:16gruñó,
33:17alzando la mano,
33:19dispuesto a
33:19golpearla.
33:23En ese
33:23preciso instante,
33:25la puerta del
33:25salón que
33:26comunicaba con el resto de la
33:27casa se abrió de
33:28golpe.
33:32Adriano
33:32irrumpió en la
33:33habitación,
33:34su rostro
33:35descompuesto por la
33:36furia,
33:36interponiéndose entre
33:37el varón y
33:38Catalina.
33:38Detrás de él,
33:43con una presencia imponente y
33:44oficial,
33:45entró el sargento Burdina,
33:47flanqueado por dos de sus
33:48hombres.
33:52Ni un paso más,
33:53varón de
33:54Valladares,
33:55gritó Adriano,
33:56su voz un trueno.
33:58El varón se quedó helado,
34:00su mano todavía en el aire,
34:01su rostro pasando del rojo de la
34:03ira al blanco pálido del shock.
34:08Miró a Burdina,
34:09luego a Catalina,
34:10y la comprensión comenzó a
34:12dibujarse en sus ojos.
34:16Esto es un montaje,
34:17balbuceó.
34:19El sargento Burdina avanzó con
34:20paso firme,
34:22sin hacer caso de sus
34:23protestas.
34:27Desenrolló un pergamino oficial
34:29con el sello real,
34:30su voz,
34:31grave y monótona,
34:32llenó el salón,
34:34cada palabra una sentencia.
34:38Gaspar de Valladares,
34:40por orden de su majestad el rey,
34:42queda usted formalmente
34:43acusado de múltiples delitos.
34:48Corrupción de funcionarios,
34:50coacción a proveedores locales,
34:52tráfico de influencias para
34:53sabotear las finanzas de la
34:55familia Luján,
34:56y atentado contra la vida de
34:57un menor al impedir auxilio
34:59médico.
35:03Burdina hizo una pausa y
35:04levantó un fajo de papeles.
35:06Las pruebas son irrefutables.
35:11Tenemos testigos,
35:12cartas firmadas por usted,
35:14registros de los pagos a los
35:15médicos que sobornó e incluso
35:17el testimonio de antiguos
35:18socios a los que estafó.
35:22Su red de corrupción ha caído.
35:25El varón lo miraba,
35:27boquiabierto,
35:28negando con la cabeza como un
35:29autómata.
35:33Mienten,
35:34todo es una mentira,
35:35es una conspiración de esta
35:36familia para arruinarme.
35:40Hay más,
35:41continuó Burdina,
35:42implacable,
35:43a la luz de estos crímenes,
35:45que deshonran a la nobleza de
35:47este país,
35:48su majestad ha decretado la
35:49inmediata revocación de su
35:50título y la confiscación de
35:52todas sus propiedades.
35:53Ya no es usted el varón de
35:57Valladares,
35:58es simplemente Gaspar de
35:59Valladares,
36:00un delincuente.
36:03Y los delincuentes van a
36:05prisión.
36:06Las últimas palabras fueron la
36:08estocada final.
36:09El título,
36:10el poder,
36:11el nombre.
36:15Todo lo que lo definía le fue
36:16arrebatado en un instante.
36:18Se quedó sin aire,
36:19su arrogancia desinflándose como
36:21un globo pinchado.
36:25Los dos guardias se acercaron y,
36:27con un movimiento rápido y
36:29eficiente,
36:30lo esposaron.
36:34El sonido de las esposas
36:35cerrándose fue el único que se
36:37oyó en el salón.
36:38Mientras se lo llevaban,
36:40forcejeando inútilmente,
36:41sus ojos buscaron a Catalina.
36:43Ella lo observaba,
36:47de pie junto a Adriano,
36:49con una mezcla de alivio,
36:50triunfo y una fría y distante
36:52piedad en su mirada.
36:56Intentaste destruir mi vida,
36:58mi familia y humillarme de todas
36:59las formas posibles.
37:01Dijo Catalina,
37:02su voz clara y segura,
37:04llegando hasta él por encima del
37:06forcejeo.
37:09Pero hoy,
37:10el único humillado aquí eres tú,
37:11que tengas una larga vida en
37:13prisión para pensar en tus actos.
37:17Los guardias se lo llevaron,
37:20sus protestas y amenazas
37:21perdiéndose en los pasillos del
37:23palacio.
37:26Cuando la puerta principal se
37:27cerró,
37:28un profundo silencio se instaló en
37:30el salón.
37:33La tensión que había oprimido a
37:35Catalina durante semanas
37:37finalmente se rompió.
37:39Se apoyó en Adriano,
37:40y él la rodeó con sus brazos,
37:42sosteniéndola mientras un temblor
37:44la recorría por completo.
37:48Lo has conseguido,
37:49Catalina,
37:50susurró él contra su cabello,
37:52su voz llena de asombro y
37:54admiración.
37:58Tú sola has hecho esto.
38:00Catalina levantó la cabeza y lo
38:01miró.
38:02En sus ojos ya no había rabia,
38:04solo un profundo y agotado
38:06sosiego.
38:10No, Adriano.
38:12Corrigió ella suavemente.
38:13Lo hizo él.
38:14Él cavó su propia ruina con su
38:16arrogancia y su crueldad.
38:20Yo solo le entregué la pala.
38:22Afuera,
38:23la noche había caído por completo.
38:25Pero dentro de la promesa,
38:27por primera vez en mucho tiempo,
38:28la oscuridad comenzaba a disiparse.
38:34Catalina,
38:35la mujer que amaba los aviones,
38:37la madre que luchaba como una leona,
38:39había protegido su hogar.
38:43Y al hacerlo,
38:45había demostrado a todos,
38:46y sobre todo a sí misma,
38:48que su fuerza no residía en títulos o negocios,
38:51sino en un corazón indomable
38:52que se negaba a ser vencido.
38:58Gracias por ver el video.
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