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  • hace 9 meses
Transcripción
00:00En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos
00:11del pueblo diciendo, el reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete
00:18de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero estos no
00:27quisieron ir. Envió de nuevo otros criados que les dijeran, tengo preparado el banquete,
00:35he hecho matar mis terneras y los animales gordos, todo está listo, vengan a la boda.
00:44Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás
00:54se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.
01:01Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos
01:08y prendieron fuego a la ciudad. Luego les dijo a sus criados, la boda está preparada, pero
01:16los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan pues a los cruces de los caminos y
01:23conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren. Los criados salieron a los
01:29caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. Y la sala del banquete se llenó
01:38de convidados. Cuando el rey entró a saludar a los convidados, vio entre ellos a un hombre
01:44que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó, amigo, ¿cómo has entrado aquí
01:52sin traje de fiesta? Aquel hombre se quedó callado. Entonces el rey dijo a los criados,
02:02Dios, átenlo de pies y manos y arróquenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto
02:09y la desesperación, porque muchos son los llamados y pocos los escogidos. Palabra del Señor.
02:21Esta semana, desde la Palabra de Dios.
02:24Hace dos domingos, hermanos, nosotros comenzamos a escuchar en el Evangelio de San Mateo unas
02:33parábolas que Jesús está dirigiendo, concretamente nos dice el texto, a los ancianos del pueblo
02:42y a los sumos sacerdotes. Hace dos domingos tuvimos la oportunidad nosotros de hacernos una
02:49pregunta. Era, ¿qué clase de hijo soy? Veíamos aquel texto en el que un hombre que tenía dos
03:00hijos y los envía a ellos a trabajar, el primero le contesta, sí voy, pero no se presenta a trabajar,
03:08se arrepiente, no participa en aquello en lo que se había comprometido. Y el segundo hijo le dice
03:15que no quiere ir, pero se arrepiente y participa en el trabajo. La oportunidad que teníamos nosotros
03:23era preguntarnos, yo soy de esos hijos que le dicen a Dios, sí, te amo, sí, estaré contigo,
03:32sí haré lo que tú me digas, pero terminan haciendo su propia voluntad. O somos de aquellos hijos que,
03:38a lo mejor, como el segundo, decimos primero que no repelamos, batallamos un poco, pero hacemos la
03:46voluntad de Dios. ¿Qué hijo eres? Después, el domingo pasado, tuvimos nosotros la oportunidad de
03:54hacernos otra pregunta. Era, ¿estoy dando los frutos que el Señor espera de mí? Veíamos aquellos textos
04:04también de la viña, en los que, pues aquel hombre que había preparado todo el terreno, lo había
04:12cuidado, le había puesto una torre, una cerca, había hecho todo lo posible para que diera fruto, pues no recibe
04:21el fruto de aquellos que la estaban trabajando a su tiempo. Nosotros estábamos llamados también a invitarnos,
04:27¿estoy dando el fruto que Dios espera de mí? Y si estoy dando un fruto, ¿cómo es mi fruto? ¿Qué
04:34características tiene? ¿Se parece a ese fruto que Dios espera de nosotros? ¿Es un fruto bueno? ¿Es un fruto
04:41duradero? ¿Es un fruto que se da a su tiempo? ¿O estoy dando un fruto amargo? Un fruto que no espera
04:48Dios de cada uno de nosotros. Hoy, hermanos, el texto que nosotros escuchamos también nos dará la
04:55oportunidad de preguntarnos ahora, ¿cómo está siendo mi respuesta a Dios? En un primer momento,
05:05antes de llegar a ese punto, me gustaría que tú y yo descubriéramos cómo es este banquete al que el
05:12Rey te invita, cómo es este banquete que se ha preparado, qué características tiene el que te invita y
05:21el banquete en el que quiere que tú participes. Porque nosotros creemos que ese Rey que ha preparado
05:27la boda para su Hijo es nuestro buen Dios. Nosotros creemos que Él ha preparado ese banquete
05:36para que tú y yo participemos y gocemos de Él. ¿Qué características descubrimos en este texto que se ha
05:43proclamado, hermanos? La primera que a mí me gustaría que nosotros reconociéramos es que ese Rey es un Rey que invita
05:52con insistencia y con prisa. Es un Rey que quiere que los que están en otros lugares vengan y participen de la
06:05boda, vengan y participen del banquete y lo hace insistentemente. Miren, Él envía unos primeros criados y estos
06:13criados pues son tirados a Lucas, no son atendidos. Envía a otros y corren prácticamente pues la misma suerte.
06:21Pero el Rey después del primer rechazo envía a otros. Él quiere que participemos en el banquete.
06:27Sabe que ha habido un rechazo antes, sabe que ya ha habido una negación, sabe que no ha habido interés,
06:33pero el Rey dice van de nuevo, otra vez. Quiero que participen en este banquete. Esta es la
06:41insistencia, hermanos, y la prisa que Dios tiene hacia cada uno de nosotros. Este es el llamado que
06:50Dios te ha hecho día con día a lo largo de toda tu existencia, por diferentes caminos. Él envía a unos,
06:58Él envía a otros y tú tendrás que responder. Pero el Rey, entiéndelo bien, el Rey quiere que participes.
07:06Él quiere que tú formes parte de este gran banquete y te llenes de gozo. Pero la respuesta,
07:13hermanos, esa depende de cada uno de nosotros. Él estará allí. Y aunque sabe que a veces nosotros
07:22le daremos la espalda, enviará a otros criados y buscará hombres y mujeres dispuestos a que quieran
07:31participar en su banquete. Segundo, el banquete tiene una característica. En él hay abundancia. En
07:41este banquete se descubre la generosidad del Rey. Hay comida para todos, hay bebida para todos. En la
07:50fiesta, todos participan. Absolutamente todos. Dios es así con nosotros también. Generoso. Mira,
07:58Él sabe que tú y yo damos, la mayoría de nuestras veces, de una manera limitada. Nosotros damos
08:06midiendo. El Rey no da de esa forma. Él prepara generosamente todo. Mata a sus mejores animales.
08:16Tiene la bebida. No importa que el otro a lo mejor no lleve nada. No importa que el otro se presente con
08:24manos vacías. El Rey te quiere dar. Esta es su generosidad. La vida cristiana, hermanos, al iniciar
08:32por allí, proclamando lo que Dios ha hecho y hace por ti, no lo que tú tienes que hacer por Él. Y este
08:39Rey ha preparado generosamente para ti el banquete. Reconozcamos, hermanos, que de Dios, pues, no nos ha faltado
08:50nada. Su gracia está allí siempre continuamente. Generoso. Abundante. En todo cuanto nos da a cada
08:59uno en nuestro corazón. Hasta aquí dos características, pero hay una tercera. En este
09:04banquete, hermanos, están llamados a participar todos. Dice el texto que después de que aquellos
09:11que habían sido invitados, pues, no quisieron participar, el Rey los mandó, pues, ir a las
09:16afueras, ir a los caminos. Y el banquete se llenó de malos, dice el texto, y de buenos. En el banquete
09:26participaron todos. Nosotros tenemos que comprender que nuestra fe es una propuesta que se realiza
09:37para todo hombre y toda mujer, de todo pueblo, de toda raza, de cualquier nación, de cualquier
09:46circunstancia, como sea su vida. Esta invitación se realiza para todos, hermanos, y nadie queda
09:54excluido, salvo aquel que se excluye a sí mismo. Porque el Rey invita absolutamente a
10:02todos. Jamás sientas, hermano, quizás puede haber alguna conducta de algún consagrado, sacerdote
10:11o no, de algún miembro de la iglesia, alguna actitud que nosotros tomamos a veces que te
10:18hagas sentir rechazado, que te hagas sentir excluido, que te hagas sentir que no formas parte de esta
10:25comunidad cristiana. No tengas esa experiencia. Al ver el texto descubre que el Rey te ha invitado a
10:35ti a participar, que Él quiere que formes parte de este banquete. No te excluyas, no te apartes. Si en
10:44alguna ocasión has tenido este sentimiento, ahora retoma tu vida de fe y participa con ánimo de esta
10:52gracia que el Señor quiere regalarte. Pero, hermanos, participar en este banquete, les decía yo, pide una
11:00respuesta y el hombre puede responder de diferentes maneras. Vimos cómo estos criados salir por primera
11:09vez a los invitados regresan al Rey diciéndole, no quisieron participar, no quisieron venir. ¿Cuál fue la
11:21respuesta de estos hombres en un primer momento? Un rechazo. Tú y yo, en nuestra libertad, podemos
11:30rechazar al Señor. Y muchas veces lo hemos hecho. Lo hemos rechazado ignorando su palabra. Lo hemos
11:38rechazado no obedeciendo su ley. Lo hemos rechazado prefiriendo otras realidades. Tú y yo necesitamos
11:46mantener siempre esta apertura del corazón y no rechazar las invitaciones que Dios te hace, las
11:54llamadas que Él continuamente realiza hacia ti, a tu matrimonio, a cada uno de nosotros concretamente,
12:03no rechaces la invitación del Rey. Pero, tras la segunda invitación, estos hombres, nos dice el texto,
12:14prefirieron irse a sus negocios, prefirieron irse a sus campos. A veces rechazamos directamente y muchas
12:24otras veces lo hacemos nosotros de una forma velada, pero lo hacemos bajo excusas. Estos hombres tenían
12:31una buena excusa, sus negocios, sus campos, sus quehaceres. Nosotros nos encontramos muchas veces
12:40ahí. Cuando somos invitados a participar en una Eucaristía, en una reconciliación, en un momento
12:47de oración, en un rosario, con un vecino, con una vecina, es que tengo que, debo, tengo otro compromiso.
12:57Y es cierto, tu vida y la mía y la de todos, pues tiene diferentes roles, tú tienes distintas actividades,
13:05pero hay que tener una consideración siempre. Quien te hace la invitación es el Rey.
13:12¿A quién rechazaron estos hombres? No rechazaron a los criados, rechazaron al Rey, a su invitación
13:21al banquete de bodas. Nosotros tenemos que tener esta conciencia, es el quien constantemente
13:27quiere atraernos por diferentes caminos. Basta de excusas, hermanos, basta de excusas. Estos
13:36hombres marcaron con estas excusas sus prioridades. Y esto es lo que hacemos nosotros en realidad
13:43cuando decimos, no tengo tiempo, no puedo, tengo que hacer aquello u otro. Esta no es
13:49una invitación a que seas un irresponsable y dejes de hacer tus obligaciones. Es una invitación
13:55a que sepas darle la prioridad a aquello que es lo más importante en nuestra vida, que
14:02es la relación con nuestro Señor. La invitación que nos hace a participar de su iglesia, de
14:08su banquete. Ahora, le ha respondido al Señor. ¿Cómo ha sido esta respuesta? El banquete
14:18estaba lleno, dice el texto. Estaban allí buenos y malos, malos y buenos. Todos participaron
14:25y a nosotros nos puede chocar concretamente esta actitud del Rey con el hombre que está
14:31mal vestido. ¿Cómo es que entraste al banquete así, mal vestido? Y nos puede chocar porque
14:39pues fue un hombre, como muchos otros invitados, estaban en el camino y participaron. ¿Quién va
14:45por el camino bien vestido, podemos decir nosotros? ¿Quién va por allí con un traje esperando
14:51a que alguien lo invite a una boda? Algunas interpretaciones serán que siempre que había
14:59un banquete de este tipo, una participación como esta, pues en la fiesta te daban algo
15:05digno al menos para vestir. Pero hay una enseñanza para nosotros como comunidad, como iglesia de
15:12nuestro tiempo, como también la supieron entender aquellos cristianos de ese momento. Participar
15:19en la vida cristiana, hermanos, formar parte de aquellos que se dicen discípulos del Señor,
15:29participar en la iglesia, pide un modo concreto de hacerlo. No se participa de la fe en Jesucristo
15:37como a mí me dé la gana. No se participa de la fe en Jesucristo como a mí me conviene
15:44o como a mí más me place hacerlo. Este hombre fue invitado, sí, tú eres invitado, yo lo soy,
15:54pero no participo de esta fe como yo quiero. Lo hacemos al modo de Cristo. ¿Cómo tenemos
16:01entonces que participar? Revestidos, hermanos, dice el apóstol San Pablo, revestidos del Señor.
16:08Señor, este es el modo como tú tienes que hacerlo. Porque luego nosotros pensamos por ahí,
16:14bueno, pues no que Dios me ama como soy, así es, Dios te ama como eres. Pero asumir su propuesta
16:20de vida cristiana pide de ti un cambio, pide una transformación. No pide que te vistas bonito,
16:27no malinterpretemos. No pide que vengas aquí de traje y de vestido largo. Pide que te revistas
16:35de Cristo, de esa belleza, hermanos, que tiene que ver con el corazón y con las buenas obras.
16:41Esa es la exigencia para cada uno de nosotros al participar del banquete. Abiertos para todos,
16:49sí, pero al modo de Cristo. Abiertos para todos, sí, pero siguiendo lo que nuestro Señor nos ha pedido
16:58vivir. Vamos a pedirle al Señor que nos dé la gracia hoy, primero, de reconocer, hermanos,
17:06creo que esto ya será un gran paso, de reconocer que quien te hace la invitación a participar en esta
17:13iglesia no es cualquier persona, es el Rey al que nosotros le decimos Señor, a quien llamamos Padre,
17:23a quien debemos todo cuanto existimos. Reconociendo eso, creo que ya dimos un gran paso. Y después le pedimos
17:34la gracia para que podamos participar en este banquete de acuerdo a su voluntad, siempre esforzándonos
17:41por agradar. Y así sea.
17:45Este servicio llegó hasta ti gracias a la aportación económica de nuestros suscriptores. Si deseas formar
17:52parte de esta gran obra de evangelización, agradeceremos cualquier aportación que salga
17:57de tu corazón. También te invitamos a visitar nuestro Centro de Evangelización en línea, en donde encontrarás
18:04de forma gratuita una diversidad de material para tu crecimiento espiritual o el de tus grupos
18:10apostólicos. Que el amor de Cristo y la ternura de María reinen por siempre en tu corazón. Hasta la próxima.
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