Con la Bandera de México rodeando el ataúd; bajó el cuerpo de América Yamileth al sepulcro; en medio de cantos, rezos y el llanto de todos sus seres queridos y quienes la conocieron y amaron. “Se fue como una héroe de la patria”, se oía murmurar a la gente que acudió al sepelio; muchos ciudadanos que no la conocían acudieron y excedían en número a familiares y amigos.