En medio de una crisis de vivienda nacional, vecinos catalanes se organizan para frenar un desalojo y cuestionan un sistema donde el 71% de sus ingresos se destina al pago de viviendas. El Sindicato de Inquilinos lidera la resistencia, ofreciendo asesoría gratuita y exponiendo cómo la especulación vulnera derechos básicos. teleSUR
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