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  • hace 17 años
Estudios recientes han demostrado que muchos jóvenes son asiduos a consumir bebidas isotónicas en vez de los tradicionales zumos o refrescos. Esta práctica se ha empezado a llevar a cabo a raíz de ponerse de moda las bebidas saludables, y es que todo este tipo de bebidas nos las venden como un buen aliado para obtener los niveles de minerales que nuestro cuerpo necesita. Realmente esto es así, pero para ello es importante que haya una pérdida de estos minerales a través de la sudoración. Cuando realizamos ejercicio nuestro cuerpo elimina muchas sales minerales a través del sudor con la consecuente disminución de los niveles de nuestro organismo. Es por esto que tenemos que reponer estos minerales y una buena forma de hacerlo es a través de las bebidas isotónicas. En el caso de los deportistas estos preparados son básicos pues nos dan un aporte rápido de nutrientes.
El problema está cuando mucha gente que no practica deporte ingiere estas bebidas para reponer minerales y acaba por sustituir el agua por ellas. En este caso nuestro cuerpo recibe un aporte extra de minerales, que normalmente recibimos a través de los alimentos y que en una persona que no practica deporte son suficientes. En estos casos nuestro organismo aumenta su nivel de sodio, potasio y micronutrientes, que son las sustancias que suelen contener este tipo de bebidas.
Una vez que hemos adoptado el hábito de consumir estas bebidas por sistema estamos ingiriendo gran cantidad de minerales innecesarios para nuestro organismo y que nos pueden hacer más mal que bien. Una de sus principales consecuencias es que podemos desarrollar una lesión o enfermedad en nuestros riñones, además de incrementar el riesgo de sufrir arritmias cardiacas y edemas en diversas partes de nuestro cuerpo por acumulación de líquidos.

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