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  • hace 6 años
¡Hola a todos! Solo miren a esta linda chica de cabello castaño. ¡Soy yo! Mi nombre es Vanessa y tengo dieciséis años. ¿Y ven a esta mujer cerca de mí? Ella es Lucinda y acaba de cumplir sesenta años. Lucinda es mi madre. Ella me pidió desde que era pequeña que la llamara por su nombre. Pero eso no es lo más extraño de mi madre.

¿Puedes imaginarte que Lucinda me robó al primer chico que me gustó? Sip, ¡así es!

Y sabes, creo que Lucinda quiere robarme toda mi vida. ¡Y tengo mucho miedo!

Cuando era pequeña, era como si mi madre fuera una araña y yo viviera en su capullo: no tenía amigos cercanos porque no me dejaba comunicarme con mis compañeros de clase fuera del horario escolar. Lucinda pensaba que, al hacerlo, su hija estaba perdiendo el tiempo. Así que, en lugar de ir a la fiesta de cumpleaños de un compañero de clase, tenía que asistir a algo que desarrollara mi intelecto, como un musical, por ejemplo. Junto con mi mamá ¡Era TAN ABURRIDO!

Como me privaron de una vida social normal, compartí mis pensamientos en mi diario. Sí, era un poco anticuado, pero tenía un diario de papel normal en el que me gustaba escribir y dibujar. Por desgracia, no existió por mucho tiempo. Lucinda ni siquiera trató de ocultar el hecho de que lo había encontrado y lo leía regularmente. Comenzó a decirme, medio casualmente, que estaba equivocada en mis conclusiones sobre la vida. Los que había descrito en el diario.

Con una madre como esta, por supuesto, no pude evitar tratar de averiguar dónde estaba mi padre.

Pero no sabía NADA sobre mi padre. Lucinda había prohibido todas las preguntas sobre él, e incluso hasta que mencionara el hecho de que tenía un padre. Y cuando traté de buscar en los archivos de nuestra familia... ya sabes, viejas cartas de papel, fotos y otras cosas que había logrado encontrar en algunas cajas almacenadas arriba, en el desván, Lucinda me dijo que todos mis esfuerzos eran inútiles y que nunca descubriría nada.

¡Pero todos tienen un padre! Estoy casi 100 % segura de que Lucinda no es capaz de una concepción inmaculada. Pero supongo que simplemente podría haber usado un donante anónimo.

¡El problema no es que ella sea VIEJA! Verás, en términos de edad, Lucinda es una mujer muy progresista y moderna. Tiene un estilo de vida activo, sigue todas las tecnologías nuevas y no tiene problemas para usarlas. También pasa mucho tiempo cuidando de sí misma y es buena en eso: a la edad de sesenta años, ¡usa la misma ropa que yo! ¡Lo ODIO! No el hecho de que usemos ropa del mismo tamaño, sino el hecho de que por eso Lucinda "toma prestada" mi ropa. Bueno, tampoco es que su propia ropa sea adecuada para su edad... ¡Uf, lo juro!

No entiendo el deseo de ponerse unos jeans que pertenecen a tu hija de dieciséis años. Pero sí el deseo de mantenerse en forma... Hasta se vuelve excesivo, como sucede con Lucinda. Yoga, sesiones regulares en el gimnasio, comidas estrictas y saludables, sin az?

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😹
Diversión

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