Al menos 36 personas han muerto y otras 250 más han resultado heridas en un atentado suicida precedido de disparos en una populosa zona de Lahore, al este de Pakistán. Algunas de las víctimas son miembros de las fuerzas de seguridad. La potente explosión ha destrozado un edificio de los servicios de emergencia de la Policía y ha afectado a otros. Entre los inmuebles dañados está la principal comisaría, una oficina de los servicios secretos y la corte superior de la ciudad.El suicida empotró su vehículo contra las oficinas de los servicios de emergencia de la Policía y la explosión causó un cráter de unos seis metros de profundidad y destruyó varias decenas de vehículos y postes del tendido eléctrico.
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