Alborada es una telenovela mexicana producida por Carla Estrada para la cadena Televisa bajo la dirección de Mónica Miguel y con una historia original de María Zarattini.
Fue una producción de época situada en los años del dominio español en México, haciendo referencias a hechos históricos como la Santa Inquisición. Estuvo protagonizada por Lucero y Fernando Colunga; con las participaciones antagónicas de Daniela Romo, Luis Roberto Guzmán y Mariana Garza.
El tema musical "Alborada" fue una composición de Jorge Avendaño, que también se encargó de la música de otros melodramas como Corazón salvaje, Alondra y El privilegio de amar, estos dos últimos de la misma productora. El tenor Plácido Domingo, quien aceptó grabar el tema principal, lo haría por segunda vez para una telenovela ya que su primera incursión fue en Corazón salvaje, poniendo voz a la entrada en su emisión en España.
La protagonista de Alborada es Hipólita Díaz, una joven mexicana que vive con su abuela, Carlota, en el pequeño poblado panameño de Santa Rita. La joven se ha criado lejos de su madre, Asunción, a quien le quitaron su hija por haberla tenido sin haberse casado. A cambio de una buena cantidad de dinero ofrecida por doña Adelaida de Guzmán, Hipólita se casa con Antonio de Guzmán, hijo de doña Adelaida. Hipólita se casa con Antonio por amor, sin saber que su matrimonio fue acordado para acallar los rumores acerca de la hombría de aquél.
Tras la muerte de su abuela, Hipólita queda a merced de su suegra, quien la maltrata y humilla constantemente. Pasan los meses sin que la pareja haya consumado el matrimonio por la impotencia sexual de Antonio. Doña Adelaida presiona día y noche a su hijo para que consume el matrimonio con Hipólita y logre dejarla embarazada; no sólo para limpiar su reputación como hombre, sino también porque el tío de Antonio y hermano de su difunto padre le convertirá en su heredero si consigue engendrar un hijo varón.
Entra en escena don Luis Manrique, un joven noble, nacido en el pueblo mexicano de Cuencas, y que es primo de don Diego Arellano, conde de Guevara. Luis llega a Panamá a arreglar unos negocios de su primo sin sospechar que se trata de una trampa suya para matarlo. El joven es atacado por unos hombres pero logra huir; al no tener donde esconderse entra en la propiedad de doña Adelaida, quien lo manda apresar. La anciana observa en Luis cierto parecido físico con Antonio y le propone un trato: lo dejará ir a cambio de que se acueste con Hipólita e intente dejarla embarazada haciéndose pasar por Antonio. Luis no tiene más remedio que aceptar.
Luis se acuesta con Hipólita en la oscuridad y ésta, creyendo que se trata de su marido, lo recibe gozosamente, pero éste se siente culpable por el engaño; impidiendo que ella vea su rostro, le explica el trato llevado a cabo entre él y su suegra, lo que por supuesto horroriza a Hipólita. Luis logra escapar de la casa y esa misma noche emprende el viaje de vuelta a México. Después de unas semanas, Hip