Ante la malas condiciones del sistema penitenciario brasileño, a principios de los 90 nació en una cárcel del estado de San Pablo el Primer Comando de la Capital (PCC). Este organización de presos nació un año después de la Masacre de Carandiru, ocurrida el 2 de octubre de 1992, cuando la policía asesinó a 111 reclusos para poner fin a un motín. Entrado este siglo, la organización se introdujo en el narcotráfico y se ha extendido dentro y fuera de las fronteras brasileñas. teleSUR